Fuera está lloviendo y matando el tiempo revisando fotos de las marchas y lugares por donde he pasado caminando me encontré con estas del Parque eólico de La Peñuca, en San Pedro del Romeral en los limites de Burgos con Cantabria.
Este reloj de sol ha sido construido por un grupo de personas (geólogo, facultativos, barrenista y ayudante minero),
todos mineros veteranos de El Bierzo que habituados a la oscuridad de la
mina y habiendo llegado el momento de salir a la superficie; no encontraron manera mejor de matar el tiempo que construyendo relojes de sol monumentales.
Para su construcción aprovecharon la maquinaria y las grúas de gran tonelaje que trabajaban en la construcción y el montaje de los molinos de viento del parque y sobre una roca de 45 toneladas montaron el espectacular reloj y la placa con la leyenda:
"VIVIR TANTO FUE MUY CANSADO, PERO MERECIÓ LA PENA ESPERAR"
M.L.Prada.
Y no se porqué asocio a este reloj los versos de Rafael Amor que una vez más se encuentra de gira por Cantabria.
Tiempo, no tengo tiempo para nada. Aquí,
el milagro de la vida,
allí, el naufragio de la muerte. Todo, en casi nada de tiempo.
¡Que poco tiempo para perderse en el tiempo!. Llegará el tiempo
en que hoy, fue hace tiempo. Por que pasa el tiempo sí total
tiene tiempo. Y llueven, siglos, años, meses, días, horas,
minutos,
segundos, ¡qué mal tiempo!.
En un segundo, la luz pone fronteras
en las sombras,
es la vida en su segundo.
En un segundo, se hacen pasado
el presente y el futuro.
En su segundo, el hongo fatal,
oscurece el sol, y de este mundo,
quedará el hollín de los huesos calcinados.
En un segundo, estará todo terminado.
En un segundo se hace un amo,
basta un esclavo mudo.
La libertad es un segundo.
En un segundo, el amor, que creímos nuestro
tomó por otro rumbo.
En un segundo la soledad, la indiferencia.
En un segundo,
En un segundo, la traición te muerde los pulmones.
En un segundo, la razón, se queda sin razones.