"Además de osos Grizzlies, urogallos, alces, ciervos mulos, uapitís, puercoespines, patos, gansos,
búhos, liebres, pumas, linces, osos negros, coyotes, lobos grises (un puñado), tejones, martas, martas
pescadoras y glotones, en este valle tenemos una cascada, subiendo la pista de Fish Lakes.
Para llegar hasta allí hay que subir a pie por un estrecho cañón, entre helechos que rezuman humedad a
ambos lados de los abruptos riscos. El arroyo Vinal baja rápido junto a la pista y sobre él se alzan
inmensos alerces y cedros...
Luego a través de la espesura del bosque, aparece toda su magia: agua a la carga desde lo alto del
peñasco, vertiéndose sin cesar desde arriba".
"Quién encuentre una cascada, un salto de agua o unos rápidos en cualquier punto de una corriente
cristalina encontrará seguramente su mirlo acuático correspondiente, revoloteando en la rociada,
sumergiéndose en torbellinos espumeantes, dando vueltas como una hoja entre pozas de espuma
batida; siempre vigoroso y entusiasta, aunque reservado, y sin buscar ni evitar la compañía humana.
Es el amante del arroyo de la montaña, el colibrí de las aguas florecientes, que adora las onduladas
pendientes rocosas y las láminas de espuma igual que la abeja adora a las flores, igual que la alondra
adora el sol y las praderas".
Las fotos no hacen honor a la belleza de las palabras escritas por Rick Bass en su libro Invierno para
describir una cascada.
Su lectura ha causado en mi toda una cascada de sensaciones y desde aquí quiero recomendar su lectura
convencido de que no os va a defraudar.
Además, Rick en su libro recomienda buena música.

