Trepidante es la vida, el mundo es trepidante.
Una foto trepidada es una foto borrosa, falta de nitidez y desenfocada.
La ruta era trepidante, las rocas escarpadas y yo no podía dejar pasar aquel instante.
La vida a veces nos obliga a tomar decisiones rápidas, unas veces erróneas, otras acertadas.
No sé si acerté pero capté el momento, con mi pulso nervioso y mi corazón latiendo acelerado dejé plasmado un instante de mi vida.
Éstos y no otros son los disparos que me gustan.
Trepidante y maravillosa!!!!
ResponderEliminarGracias, Germán.
EliminarSaludos.
Llegaste a tiempo.
ResponderEliminarUn saludo.
Sin proponérmelo, Cayetano.
EliminarSaludos.
Le has dado protagonismo a lo que verdaderamente te interesaba...en esta vida hay que tener decisión.
ResponderEliminarBesos
Cuantas veces dejamos de lado y vemos pasar de largo lo que nos interesa.
EliminarUn beso.
Sin duda lo es. Vivir es trepidante. O debería serlo. Pero solo algunos saben vivirlo y verlo.
ResponderEliminarAbrazo, Tejón.
No queda otra que seguir caminando por el camino de la vida aunque sea angosto y trepidante, Nuria.
EliminarUn abrazo, grande.
Enhorabuena por esa impresionante fotografía. Buen verano y que tengas muchas oportunidades como ésta.
ResponderEliminarGracias, Chelo, mis mejores deseos para ti.
Eliminarsaludos.
Desde luego que fue un gran disparo y lograste una gran foto.
ResponderEliminarSaludos.
No dio tiempo para hacer otra cosa, Tomás.
EliminarSaludos y gracias por pasar.
Tejón maravillosa tu foto, nos deja una maravillosa visión. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarMuchas gracias, Lola.
EliminarUn besin.
Y éstas, y no otras, son las fotos que me gustan. Las de los instantes que tiemblan.
ResponderEliminarBesos temblorosos :))
Tú no supiste que hacer con ella, jajaja.
EliminarBesos.
No me pasó lo mismo que a ti ayer. Mientras dábamos un paseo por el campo mi marido advirtió la presencia de un extraño "ratón" que nos miraba desde un muro. Le dije que no me parecía un ratón mientras el "bichito" se mostraba y se ocultaba ante nuestros ojos. Rápidamente saqué el móvil esperando que se marchase sin poderle captar: disparé varias ráfagas sinmucha esperanza hasta que desapareció. Pero el milagro había ocurrido: la comadreja estaba ahí, en la memoria del móvil, mirándonos con sus ojillos curiosos auqnue desenfocada.
ResponderEliminarUn saludo
Vi la foto, Carmen, me pareció fantástica y me dio envidia de la buena,jajaja.
EliminarSaludos cordiales.
Acertaste amigo y bien. Esos instantes trepidantes que vivimos, nos gusta guardarlos bien guardaditos.Gracias tejón.
ResponderEliminarBuena noche.Cuídate.
Un abrazo.
Sigamos dejándonos sorprender por caminos y senderos, Laura.
EliminarBesos y abrazos y a seguir cuidándose.
Son las mejores fotos; aquí te pillo, aquí te fotografío. La calidad es lo de menos, lo importante es plasmar el instante y tenerlo siempre de recuerdo
ResponderEliminarSaludos y buen verano
Y compartirlo, Pini.
ResponderEliminarMuchas gracias e igualmente buen verano.
¡Buena toma!
ResponderEliminarSAludos.
Gracias, Manuela.
ResponderEliminarUn abrazo.