Nunca pensé que esta fría ventana abierta al mundo que es la pantalla del ordenador, conseguiría hacerme notar el calor, la amistad y los valores de otras gentes y de otras tierras.
Unidos por las mareas y las olas de un mar al que han cantado desde siempre los poetas, Alberti, Machado, Neruda y muchos más, quiero hoy desde esta cueva dar respuesta a un
Cuaderno de Mareas que refleja muy bien todo un mar de sentimientos, de pasiones y desengaños, de penas y alegrías, de amores y desamores, de risas y de llantos, de dolor, de amargura,de libertad, de ataduras, de distancias, de calma, de tempestad, de guerras y de paz.

Y para ello nada mejor que enseñaros esta
Costa Quebrada, que a lo largo de diez kilómetros, desde la desembocadura del rio Pas hasta La Virgen del Mar, declarada LIC - Lugar de interés Comunitario- nos abre puertas y ventanas que nos invitan a pasar y una vez dentro, ya no puedes escapar.


Mirad estos arrecifes y farallones, como si se quisieran alejar, desprenderse de la tierra y entregarse sumisos a las caricias de la mar...

....a las caricias y al continuo golpear de las olas....

....olas arrulladoras y envolventes...

....que parece que quieren tocar el cielo....

....observadas por este vigía con turbante.

Unas veces tiene barba....

....y otras parece escupir espuma por la boca.

Son frecuentes los bufones, esos sitios por donde el mar se cuela cuando está furioso, brama y sopla el viento por el empuje de las olas que quieren seguir arrancando trozos de la tierra para llevársela con ellas y no dejarla escapar.


¿Será este nuestro destino?
volver siempre vencidos
a la orilla de la mar.
