Nunca me atreví a poner notas en un pentágrama
ni a mezclar colores en una paleta.
y me avergüenza mi afán por juntar palabras.
Palabras que nacen a borbotones,
como brotan las aguas de un manantial
que fluyen buscando con torpeza
el cauce que las lleve hasta el mar.
Si alguna vez salen turbias
que sea la arena quien las filtre,
y si algunas quedan varadas en la orilla
ansío que sirvan para nutrir la tierra.
Le pregunto a la IA que le sugieren mis palabras y me dice:
" Tu escritura no necesita partitura ni óleo; su ritmo es el del agua y su color es el de la tierra que nutre."

Estos de la IA se nutren de toda clase de comentarios y cosas que vamos aportando aquí y allá. Nos van a devorar.
ResponderEliminarSaludos.