Nos doblamos igual que se dobla la espalda con el paso de los años.
Igual que se doblan las ramas de los árboles con el peso de la nieve.
Más, yo no quiero doblarme ni callar ante la injusticia.
La injusticia es una herida en mi pecho que ansío curar.
Necesito un bálsamo que suavice mi ira, mi frustración y mi desesperanza.
Necesito que cicatricen, mis heridas del alma.

Rosalía. No podía faltar. Pega muy bien con el texto y con la foto. Buena combinación.
ResponderEliminarGracias, Cayetano.
EliminarDifícil tarea amigo. Algunos no nos doblamos, nos doblan. Y las heridas que eso deja no cicatrizan, pero con el tiempo se aprende a vivir con ellas.
ResponderEliminar¿Sabes lo que pienso cuando duelen mis heridas? Que si aún las siento es porque estoy viva.
Me doblan, pero no me doblegan.
Un saludo.
Estamos vivos y resistimos, Vera.
EliminarUn saludo y gracias.
Eso es. Si duelen es que, aún, sentimos. Nos preocupan y eso es notarse vivo, presente. La música, Rosalía, puede ser uno de los bálsamos. Bravo Jesús
ResponderEliminarGracias, vivimos y compartimos estados de animo.
EliminarGracias por comentar, enigmático erdilo :)
Poema y canción se complementan ya que ambos son muy grandes.
ResponderEliminarSaludos.
Muchas gracias, Tomás.
EliminarUn saludo cordial.
Que necesidad había de nieve, se agradece. A pesar de nuestras dobleces seguimos tirando para arriba. Precioso poema, fotografía y canción. Te diré que yo no era mucho de Rosalía (si de la poeta universal) pero tengo que confesar que es buena, muy buena, la vi en la Revuelta y me conquistó. Ahora soy doble Rosalíano.
ResponderEliminarUn abrazo Jesús.
La otra Rosalía también me gusta, Carlos.
EliminarNo quieras imaginar como sonaba muy recientemente Negra Sombra cantada por mi hija muy cerca de la Plaza del Obradoiro.
No es por nada pero mis dos hijas cantan muy bien...
Un abrazo.
Bellísimo y reivindicativo.
ResponderEliminarLevantar la voz ante la injusticia es de vital importancia para no ser cómplices.
Y si, es necesario que cicatricen las heridas del alma. Las tuyas, las mías, las de todos...
Fotografía, poema, canción, me han atrapado el corazón.
Abrazos y gracias.
Muchísimas gracias, Maripaz, que nadie impida que sigamos reivindicando.
EliminarUn abrazo.
Vaaaaya! Y yo perdiéndome esta maravilla..!! la imagen bellísima y también las letras, aunque suenen doloridas o mejor dicho llenas de impotencia, como si tu alma quisiera subir la montaña cuajada de nieve y no fuera capaz.. A veces, mucho me temo, mi querido amigo, que antes ciertas realidades injustas, que no están en nuestra mano remediar, hay que intentar poner cierta distancia para que no nos engulla, ni muramos consumidos por la impotencia.. A mi me ocurre muchas veces en mi trabajo y se me la teoría, lo que cuesta es recordarla y ponerla en práctica cuando toca.. Oooh! Suena Rosalía .. mmmm… no sabes cómo me alegra que te haya gustado, este tema tiene un principio maravilloso y luego, como que explota… en fin, que al menos la música te sirva de bálsamo.. mil gracias, un abrazo muy fuerte!! y .. que te cures o al menos que no duela demasiado.
ResponderEliminar¿Dónde dan esos cursos para aprender a guardar las distancias, María?.
EliminarAunque pensándolo bien mejor no, también lo olvidaría y no sabría ponerlo en practica.
¿Hay tiritas para el alma?.
Ya está bien de preguntas por hoy.
Un abrazo grande.