Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

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Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la determinación, sabio ermitaño,leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

31/3/20

EL CAPITÁN Y EL MOZO


Capitán, el chico está preocupado y muy agitado debido a la cuarentena que nos han impuesto en el puerto.

¿Que te inquieta chico? ¿No tienes bastante comida? ¿No duermes bastante?.

No es eso, capitán, no soporto no poder bajar a tierra y no poder abrazar a mi familia.

¿Y si te dejaran bajar y estuvieras contagioso, soportarías la culpa de infectar a alguien que no puede aguantar la enfermedad?.

No me lo perdonaría nunca, aún si para mí han inventado esta peste.

Puede ser. ¿Pero si no fuese así?.

Entiendo lo que queréis decir, pero me siento privado de la libertad capitán, me han privado de algo.

Y tú prívate aún de algo más.

¿Me estáis tomando el pelo?.

En absoluto. Si te privan de algo sin responder de manera adecuada, has perdido.

Entonces, según usted si me quitan algo, ¿para vencer debo quitarme alguna cosa más por mí mismo?.

Así es. Lo hice en la cuarentena hace 7 años.

¿Y qué es lo que os quitasteis?.

Tenía que esperar más de 20 días sobre el barco. Eran meses en los que esperaba llegar al puerto y gozar de la primavera en tierra. Hubo una epidemia. Nos vetaron bajar a Port April.

 Los primeros días fueron duros. Me sentía como vosotros.

 Luego empecé a contestar a aquellas imposiciones no utilizando la lógica.

Sabía que tras 21 días de este comportamiento se crea una costumbre, y en vez de lamentarme y crear costumbres desastrosas, empecé a portarme de manera diferente a todos los demás. Antes empecé a reflexionar sobre aquellos que tienen muchas privaciones cada día de su miserable vida y luego, decidí vencer.

 Empecé con el alimento. a) Me impuse comer la mitad de cuanto comía habitualmente, b) Luego empecé a seleccionar los alimentos más digeribles, para que no se sobrecargase mi cuerpo c) Pasé a nutrirme de alimentos que, por tradición, habían mantenido al hombre en salud.

El paso siguiente fue unir a esto una depuración de pensamientos malsanos y tener cada vez más pensamientos elevados y nobles.

 Me impuse leer al menos una página cada día de un argumento que no conociera.

 Me impuse hacer ejercicios sobre el puente del barco.

 Un viejo hindú me había dicho años antes, que el cuerpo se potenciaba reteniendo el aliento. Me impuse hacer profundas respiraciones completas cada mañana. Creo que mis pulmones nunca habían llegado a tal capacidad y fuerza.

 Por la tarde era la hora de las oraciones, la hora de dar las gracias a cualquier entidad por no haberme dado un destino de privaciones serias durante toda mi vida.

 El hindú me había aconsejado también tener la costumbre de imaginar la luz entrar en mí y hacerme más fuerte. Podía funcionar también hacerlo para la gente querida que estaba lejos y así esta práctica también la integré en mi rutina diaria sobre el barco.

 En vez de pensar en todo lo que no podía hacer, pensaba en lo que haría una vez bajara a tierra.

 Visualizaba las escenas cada día, las vivía intensamente y gozaba de la espera.

 Todo lo que podemos obtener en seguida, nunca es interesante. La espera sirve para sublimar el deseo y hacerlo más poderoso. Me había privado de alimentos suculentos, de botellas de ron… Me había privado de jugar a las cartas, de dormir mucho, de ociar, de pensar solo en lo que me habían quitado.

¿Como acabó capitán?.

Adquirí todas aquellas costumbres nuevas. Me dejaron bajar después de mucho más tiempo del previsto.

¿Os privaron de la primavera entonces?.

Si, aquel año me privaron de la primavera, y de muchas cosas más, pero yo había florecido igualmente, me había llevado la primavera dentro, y nadie nunca más habría podido quitármela.

Nos encontramos ante la oportunidad de florecer. Sigamos creciendo.

"El capitán y el mozo"

Alessandro Frezza


23 comentarios:

  1. Precioso tejón. Seguiré su ejemplo. Un enorme abrazo querido amigo.

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  2. Este Tejón: ¡Cómo sabe lo que hay que decir en cada momento! Gracias, amigo. Un abrazo grande y sigamos creciendo, sí.

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  3. ·.
    Filosofía simple y directa. Por simple, aplicable a todo aquél que lo desee. Por directa, que no ha modo de obviar esas verdades.
    Así pues, a tomar ejemplo. Y después de la cuarentena... también,
    Un buen ocaso. Es lo que tiene tu oeste.
    Un abrazo T&T

    LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

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  4. Es un buen relato, que puede servir de ejemplo para nuestros días. Después de casa ocaso viene un nuevo amanecer y un renacer a la vida.

    Besos

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  5. Una oscuridad preciosa la de tu foto.
    Un texto para poner en práctica ahora y después...

    Un abrazo

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  6. Muy oportuno el texto en estos momentos.
    Un saludo.

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  7. Una preciosidad tu fotografía como siempre.
    Esta mañana me han enviado un vídeo con este relato leído por Maria Esteve, la hija de Marisol y me ha encantado.
    Gracias por traerlo de nuevo.
    Espero os encontréis bien tú y los tuyos.
    Abrazos.

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  8. Un relato del que se pueden sacar muy buenas conclusiones,sobre todo ahora que estamos pasando por esta tragedia.
    Saludos

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  9. Los marinos están atrapados en un cascarón de pocos metros compartido con otros tripulantes y, sin embargo, conocen otros mares y otras tierras.
    Debemos seguir navegando para llegar a buen puerto. ¿Cuándo arribaremos? Ahora estamos en calma chicha, sin apreciar adelantos ante las amargas cifras de muertos. Pero un día empezará a soplar el viento y la nave empezará a navegar de nuevo.
    Un saludo

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  10. Preciosa reflexão, amigo! Sejamos bons durante e depois da quarentena... e viva a primavera que existe dentro de cada um de nós! (belíssima fotografia!)
    Se cuida! ;)
    Um beijo

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  11. Muy buen relato. Aprovechemos esta enseñanza, porque cualquier oportunidad es buena para aprender.
    Salud y saludos!!

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  12. Muy interesante y reflexivo, y aqui entro yo
    cuando a mi me dicen, esto es muy difil, yo no aguanto y mas
    respondo
    cierto, no es facil, recuerda, ¿porque, tu me decias, tranquila, te toco, y no te queda otra
    si yo respondo, se pude, cambia lo negativo para hacer aquello que no hiciste o no valoraste
    la libertad ahora ese bicho dijo stop
    u abrazo

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  13. Un relato que a muchos había que hacer entender como hizo el capitán al muchacho.

    Saludos.

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  14. Me encanta el relato, también tu fotografía, sigamos creciendo día a día. Un enorme abrazo.

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  15. Me ha encantado. Lo de imaginar la luz dentro de uno mismo es algo que hay que poner en práctica. Gracias por los consejos que tanto hacen falta en estos días.
    SAludos.

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  16. Que bien sabes dar consejos. Esta primavera nos han privado de muchas cosas amigo, pero como bien dices vamos a seguir creciendo y veremos florecer de nuevo.
    Buen domingo.
    Cuidaros Jesús.
    Desde casa os mando este abrazo 🙅

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    1. Me olvidé de la inmensidad de tu foto y un placer verla 🙅

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  17. Admiro la cultura espiritual hindú ¡qué buenos consejos! entré mas de un día a leerlos y les puse en práctica -excepto uno- y es que lo de comer la mitad cuesta -en realidad no lo intenté- :( pero sí lo de comer mas sano.
    Me gusta ese cielo y su reflejo en el agua.
    Un abrazo y muchas gracias por ese texto.

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  18. ¡Gran verdad y qué bonita historia!

    Besines utópicos.-

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  19. Gran entrada, en el momento justo. Aprenderemos a florecer y que nunca más se nos olvide.
    Saludos

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  20. Muchas gracias a todos por la visita y los comentarios.
    Como bien habéis la entrada pretendía levantar el ánimo, pero he de reconocer que a ratos hasta yo flaqueo...hoy tendría que estar volando.
    Un abrazo a todos.

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