Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

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Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la determinación, sabio ermitaño,leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

13/10/11

LEYENDA DE LA LUNA

Hay una tribu de la región ártica de Norteamérica, cuyos miembros creen que todas las cosas que hay en la tierra tienen un alma cuya forma es la de el cuerpo que la contiene, en miniatura, de modo que el ciervo tiene dentro un ciervo pequeñito. Cuando muere el ser grande, esa forma pequeñita sigue viviendo. Puede deslizarse al interior de algo que nace en las proximidades, o puede ir a un lugar de descanso temporal en el cielo, en el vientre de un gran espíritu femenino, donde espera hasta que la Luna pueda volver a enviarla a la tierra de nuevo.
Dicen que, a veces, la Luna está tan ocupada con las nuevas almas del mundo que desaparece del cielo. Por eso tenemos noches sin Luna. Pero al final la Luna regresa siempre, como regresamos todos.

Esta leyenda la saqué del último libro que he leído: " Martes con mi viejo profesor".
Un libro que me ha encantado y desde aquí quiero recomendar a todos.

6/10/11

AIRE PURO, HOJAS FRESCAS....

....lluvia, agua, suelo, hojas secas, paseando entre árboles se oyen soplos de esperanzas e ilusiones.
Ríos sonoros, agua fresca, olor a musgo, retama y flores nuevas.
"Árbol que nace torcido sirve para columpio"
Los bosques marcan el camino y hacen libres a los hombres.

"Le gustaba al mochuelo sentir sobre la quietud serena del valle, contemplar el conglomerado de prados, divididos en parcelas, y salpicados de caseríos dispersos. Y de vez en cuando las manchas oscuras y espesas de los bosques....."
MIGUEL DELIBES.

2011, AÑO INTERNACIONAL DE LOS BOSQUES.
Las fotos las saqué aquí.

1/10/11

VARADA EN LA ARENA

Ya se acabó el verano, ya no quedan niños con quien jugar, varada en la arena me
dejaron las olas, aquí me encontrará la marea cuando suba, y volveré con las aguas al fondo del mar.

26/9/11

POZO DE LA ARBENCIA


No importa la fecha, ni la época del año ni una escusa especial para subir al Pozo de La Arbencia, lo que importa es hacerlo en buena compañía.

Pasan las horas volando, los kilómetros se hacen cortos, y hasta el río con sus aguas que discurren por el fondo del barranco quieren participar en la conversación.

Y hablamos, vaya que si hablamos, de batallas por dar, del Camino y de las conchas de peregrinos, de no mentir jamás y de tantas cosas más, y por no querer regresar por donde habíamos subido, nos cogió la noche y cantaban los carabos cuando llegamos a las callejuelas empedradas y oscuras del pueblo.

21/9/11

FUTURO INCIERTO


En el reloj del campanario de la iglesia hace un rato que sonaron las siete y media.

Ha comenzado el nuevo curso y cada día cuando me dirijo al trabajo me los encuentro esperando en la parada al autobús escolar.

Unos comienzan este año, aún no están acostumbrados a madrugar y andan con la pesada mochila a la espalda como topos debajo de tierra con los ojos medio cerrados.

Los hay un poco más veteranos y algún repetidor que trata de impresionar a los novatos encendiendo con cierta chulería el primer pitillo del día.

Algunas cosas parece que nunca cambian y ellas siguen llevando carpetas de colores llamativos con fotos de sus ídolos, y coquetean y ríen con miradas complices y furtivas.

Hay quien espera sentado y mata el tiempo jugando con el móvil y hay uno que todos los días me llama poderosamente la atención, está como desconectado del mundo, apartado y un poco más alejado se sienta en la escalera que hay a la entrada del cajero automático y con un libro abierto entre sus manos, lee, aprovechando la luz del letrero de neón, y aunque parece estar muy concentrado es el único que contesta a mis, "buenos días".

Sigo mi camino y mi cabeza se llena de interrogantes

Dicen los analistas que las nuevas generaciones por primera vez tendrán un nivel de vida inferior al de sus padres, los estados y la "globalización" solo ofrece a estos jóvenes recortes y austeridad.
¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿.

16/9/11

LA REVOLUCIÓN

En mi habitación la cama estaba aquí, el armario allá y en medio la mesa. Hasta que esto me aburrió. Puse entonces la cama allá y el armario aquí. Durante un tiempo me sentí animado por la novedad. Pero el aburrimiento acabó por volver.

Llegué a la conclusión de que el origen del aburrimiento era la mesa, o mejor dicho, su situación central e inmutable.

Trasladé la mesa allá y la cama en medio. El resultado fue inconformista. La novedad volvió a animarme, y mientras duró me conformé con la incomodidad inconformista que había causado. Pues sucedió que no podía dormir con la cara vuelta a la pared, que siempre había sido mi posición preferida.

Pero al cabo de cierto tiempo la novedad dejó de ser tal y no quedó más que la incomodidad. Así que puse la cama aquí y el armario en medio.

Esta vez el cambio fue radical. Ya que un armario en medio de una habitación es más que inconformista. Es vanguardista.

Pero al cabo de cierto tiempo… Ah, si no fuera por ese “cierto tiempo”. Para ser breve, el armario en medio también dejó de parecerme algo nuevo y extraordinario.

Era necesario llevar a cabo una ruptura, tomar una decisión terminante. Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero, entonces hay que traspasar dichos límites. Cuando el inconformismo no es suficiente, cuando la vanguardia es ineficaz, hay que hacer una revolución.

Decidí dormir en el armario. Cualquiera que haya intentado dormir en un armario, de pie, sabrá que semejante incomodidad no permite dormir en absoluto, por no hablar de la hinchazón de pies y de los dolores de columna.

Sí, esa era la decisión correcta. Un éxito, una victoria total. Ya que esta vez, “cierto tiempo” también se mostró impotente. Al cabo de cierto tiempo, pues, no sólo no llegué a acostumbrarme al cambio -es decir, el cambio seguía siendo un cambio-, sino que al contrario, cada vez era más consciente de ese cambio, pues el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo.

De modo que todo habría ido perfectamente a no ser por mi capacidad de resistencia física, que resultó tener sus límites. Una noche no aguanté más. Salí del armario y me metí en la cama.

Dormí tres días y tres noches de un tirón. Después puse el armario junto a la pared y la mesa en medio, porque el armario en medio me molestaba.

Ahora la cama está de nuevo aquí, el armario allá y la mesa en medio. Y cuando me consume el aburrimiento, recuerdo los tiempos en que fui revolucionario.

Slawomir Mrozek

¿Tendremos que cambiar algo para que todo siga igual?
Yo hace tiempo que quiero introducir algunos cambios en el blog y no se que hacer. Se admiten sugerencias.