
"A
Manuel Llano le mató la guerra. Y más que la guerra entre hermanos, el espectáculo horrendo del odio, fermentado de torpes envidias y rencores miserables.... Su noble prosa predicó hasta el último instante la mansedumbre evangélica y el amor de los humildes y enseñó conmovedoras lecciones de tolerancia y de cultura".
GERARDO DIEGO
ANJANAS DEL CERAMISTA SERAFIN TORICES

Escribe Manuel Llano que las Anjanas son seres de la mitología de Cantabria, reflejos de bondades, de misericordias, de mansedumbre, de virtudes muy hermosas y cabales. Hechiceras dulcisimas que alivian las penas, el hambre, la sed, y el dolor.
Perfumadas de manzanilleros, de romero, de laurel. Gratisimos olores de primavera en lo más crudo y tenebroso del invierno.
Al alba abandonan las anjanas sus grutas secretisimas que tienen el suelo de oro y las paredes de plata. Antes de amanecer aderezan su cabellera con peines de coral y lazos de seda.
Andan lentamente por los senderos del monte, y se sientan a descansar a las orillas de los arroyos, las aguas se vuelven más alegres, cristalinas, y retozonas, cuando las anjanas de los milagros y las limosnas reposan en las riberas.
A media mañana tornan a las grutas. Antes han limpiado las fuentes, han bendecido los rebaños de los pastores buenos, y han curado las desgarraduras de los robles, de los abedules y de los castaños secos de vejez.
Al anochecer vuelven a pasear por el monte. Cuando vuelven a sus palacios rezan de nuevo y se acuestan en lechos resplandecientes que parecen de luna y de luceros.

Esta es una de las leyendas sobre las anjanas recopiladas por Manuel Llano, que se contaban al calor de la lumbre en las noches de invierno, mientras se hilaba en la rueca, o se deshojaban las panojas de maíz.
-Tan, tan, tan-
¿Quien llama?
-Una probe peregrina que va de camino.
-¡Pos aquí no hay posá!
-Tener caridá. Estoy cansá.Me sangran los pies. He andau doce leguas...
-No hay posá. Que Dios la ampare.
Y la vieja, llorando de pena, siguió su caminu...
¡Tan, tan,tan!
-¿Quien llama?
-Una probe peregrina que se muere de sueñu. Está caendo la nieve y tirito de friú. Dormiré en el establu, dormiré en el pajar...
-¡No hay posá!... Siga la vieja el su caminu.
-Estoy cansá. Ya no tengo correa, ya no tengo alegria. Déjame dormir hasta que venga el día.
-¡No hay posá, no hay posá! Ampárela Dios.
Y la vieja, llorando, llorando, como una Magdalena, llama a otra puerta.
-¡Tan, tan, tan!
-¿Quién llama?
- Una vieja muy vieja sin hijos ni nietos, muerta de hambre; muerta de friu.
- Siga el camino la vieja muy vieja. ¡ Será una brujona que va a Polaciones!
- No soy bruja. Soy una anciana con la capa rota y el corazón partiu.
-No tengo establu, ni tengo pajar. Siga el senderu y déjenos descansar.
Y la anciana de la capa rota tirita de fríu. Cae la nieve y paez que llora el vientu...
-Tan,tan, tan.
-¿Quién llama?
-Una princesa que ha hecho penitencia de andar por el mundu hasta que güelva el su amante que en la guerra está.
- Entre la princesa que aquí desvcansará. La daremos borona, la daremos leche y un tarru de miel y una cama en que descansar.
-No quiero, no quiero. Tengo penitencia de nunca descansar.
-¡Entre la princesa! ¡La nieve la aterecerá!
-No quiero, no quiero. Me gusta la nieve, me gusta el andar.
La vieja sigue andando por todas las callejas del lugar.
-Tan, tan, tan!
-¿Quien llama?
-Una marquesa que en vuestra lumbre se quiere calentar.
-Que entre la marquesa. Güen favor nos hará.
-No quiero, no quiero, que ya empieza a descampar...
La viejuca temblando de friu y llorando de pena llama a toas las casas. Si es marquesa tou el mundu la deja pasar. Si es peregrina nadie, nadie la da posá.
Va caendo la nieve fria. La vieja va llorando y dijendo esti parlar:
-Que triste es la vida cuando no hay caridá. Gente maldecía que no tien compasión de los probes peregrinos. ¡La nieve y el hambre, qué mala enfermedá!...
A la güelta del caminu llama en otra puerta que está medio entorná.
-Tan, tan, tan.
¿Quién llama?
-Una probe vieja que va de camino.
-Que pase la probe vieja y aquí descansará. Un jergón de hoja no la faltará.Una manta y güen fuego la calentará.
-Gracias a Dios que encontré la caridá...
-Rasca que te rasca, rasca que te rascarás. Tos los vecinos del pueblu, rasca que te rasca,rasca que te rascarás. Se rascan los brazos, se rascan las piernas, se rascan la cara, se rascan las cabezas. Los chicos y los grandes, rasca que te rasca, rasca que te rascaras.
La ronda no puede rondar,las mozas no pueden hilar. Arrascame Juan; arrascame, Pilar. Rasca que te rasca, rasca que te rascarás.
-tan, tan, tan.
¿Quién era la que llamaba? Una Anjana bendecía que bajó al lugar pa ver si en este pueblu había caridá. Y como no la encontró sarna nos dejó que arrascar. Rasca que te rasca, rasca que te rascarás.
Fonso compró doce praos. Fonso compró doce tierras. Fué el unico que dió posá a la anjana g:uena. Fonso tiene caudales. Fonso tiene hacienda. Fonso no te rasca que te rascarás. Es que dió cobijo a la que pidió posá.¡¿quien lo hubiera sabíu?! ¡Envidia lu tengo!.El mu rico,mu rico.Nosotros sarna que rascar. Rasca que te rasca, rasca que te rascarás.