Dice Sabina que "al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver".
Quiero llevarle la contraria y recuperar aquellos años,
donde te podías bañar sin mascarilla, en la más completa desnudez,
cuando todavía la palabra libertad era limpia, transparente.
Cuando nadie se había apropiado de ella,
cuando nadie la manoseaba y ensuciaba pronunciándola.

