Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

Mi foto
Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la determinación, sabio ermitaño,leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

13/5/15

DEL VALLE DEL NANSA A CAMPOO

Intentaré,(no se si lo conseguiré), transmitir en esta entrada las sensaciones que sentí en la última ruta que hice entre el Valle del Nansa y el de Campoo.

La misma está considerada con el nivel de dificultad alto pues a los 30 kilómetros de distancia a recorrer hay que añadir unos desniveles de 1700 metros de subida y 1600 de bajada, vamos, lo que se suele decir un "rompepiernas".

Pronto dejamos atrás el pueblo de Salceda cuando los primeros rayos del sol escapan tímidos entre las nubes y la sombra cubre la nieve de las cumbres de las montañas.
Pequeños, tímidos, como escondidos entre los árboles que comienzan a vestirse de hojas, bajan los ríos, bien alimentados este año por el lento desnieve de las abundantes nevadas caídas durante el largo y duro invierno.
Los rebaños de vacas paulatinamente irán subiendo en busca de pastos más altos...
...y como un rebaño, pausadamente, con paso firme y dosificando las fuerzas, avanzamos hacia un objetivo que todavía se ve lejano.
Las nubes juguetean y evolucionan alrededor de las cimas más altas y tememos nos impidan al llegar disfrutar de los amplios paisajes que se disfrutan desde cotas tan elevadas.
El ascenso no es fácil, todas las precauciones son pocas para caminar por una gruesa, dura y resbaladiza capa de nieve...
...y aunque las nubes quieren envolvernos, los claros que se abren hacen que quede extasiado contemplando tanta grandeza desde los 1922 metros de altitud del Cuetu La Concilla, y no despeja lo suficiente para poder ver la linea horizontal de Mar Cantábrico.
Otra vez será.
Solo los buenos observadores se fijaran en como la nieve lenta, sin prisa, silenciosa se va convirtiendo en el agua que formará  pequeños arroyos de montaña que alimentarán el caudal de ríos cómo el Saja o el Nansa, y cada uno por una vertiente distinta se encontrarán en el mismo mar.
Bajamos de la cima y entramos de lleno en uno de los lugares con más magia y singularidad de los que nos podemos encontrar en Cantabria, lugar de pastoreo desde tiempos inmemoriales que ha sido declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueologíca. Estamos ante uno de los pocos monumentos megalíticos de la Cordillera Cantábrica.
 En esta pequeña planicie al aire libre, divisoria de los valles del Nansa y del Saja y, a una altura aproximada de 1.500 metros, en donde se agrupan los menhires, túmulos, círculos de piedras, estructuras circulares, lajas e hitos, sobre los que, en algún caso, aparecen muestras de arte rupestre en forma de grabados, sobresaliendo dos representaciones de antropomorfos sobre sendos ortostatos de arenisca.
Estos menhires hoy en día están tirados en el suelo y la sensación que da el lugar es de bastante abandono, pues aunque se cercaron en su día para mejorar su conservación, los de siempre se han encargado de derribar vallas y cercados.
¿Para qué subirán a las montañas estos descerebrados?.
Los cruces de caminos, con tanta variedad donde elegir representan un poco el camino de la vida, a veces resulta difícil elegir y nunca sabremos si hemos elegido el camino más acertado.
Y nos vamos acercando a Los Cantos de la Borrica, como veréis, aquí es singular hasta el nombre.

¿Alguna vez imaginasteis cantos rodados a estas alturas?.
Estamos sobre los 1500 metros de altitud y  alguna explicación hay que buscar al porqué de estas moles de piedra...
...que parecen caídas del cielo y de formas tan caprichosas.
Habrá que imaginar el caudal del río que arrastró estas piedras cuando estos pastos de alta montañaba eran parte de un gran glaciar.
Adosado a una de ellas, al resguardo de los vientos está construido el Refugio de Sejos, singular y acogedor, abierto todos los días del año para dar cobijo a pastores y caminantes.
Este es uno de los lugares elegidos para observar en el otoño el celo de los venados y su singular "berrea".
Era así mismo el lugar preferido de Emilio de Mier, abogado, político y gran persona, nacido en Sopeña,(Cabuerniga) y torrelaveguense de adopción.
 Gran amigo del también torrelaveguense director de cine,Manuel Guitierrez Aragón, a quién ayudó a buscar las localizaciones para la película "El corazón del bosque".
Una placa recuerda en el refugio la memoria de este hombre y todos los años se celebra una subida a Sejos en su recuerdo.

"Todos los caminos conducen a Sejos y cualquiera es bueno para volver".
¿Cómo sería el gigante que montó este "jitu"?.
¿Y cómo serían aquellos ríos que bajaban del glaciar?.
Más grande que este seguro pero aunque chico, bonito es bonito, y cantarín. Que bien suena el discurrir de las aguas...
...que bajan de estas montañas...
...y riegan las cada vez más escasas manchas de abedules blancos que se pueden encontrar por el camino.
Camino que nos va llevando hacia la niebla, las nubes amenazantes todo el día, casi al acabar la larga jornada hace que tengamos que sacar de la mochila los chubasqueros...
...y seguir caminando por encima de los neveros, con mucho cuidado de no dar un mal paso y resbalar hasta el fondo del valle.
Y hasta aquí las fotos, ya se ve al fondo el castillo de Argüeso y Soto de Campoo, donde nos espera el autobús. 
Hay que guardar la cámara pues no quiero que el "calabobos" me estropee las fotos de esta gran jornada, que sin serlo casi se puede considerar de alta montaña.

4/5/15

LANZAROTE

He descubierto que si algún día tengo que elegir otro lugar donde vivir que no sea Cantabria, no me importaría que ese lugar fuera Lanzarote.
Se hizo realidad, gracias a la generosidad de mis niñas un sueño que nunca pensé se viera cumplido y desde que lo he vivido pienso igual que Saramago cuando dice: "Lanzarote no es mi tierra pero es tierra mía".
No voy a hablar de aquellos lugares que todos conocemos en los catálogos de las agencias de viajes.
Prefiero hacerlo de esos otros que pasan más desapercibidos, pueblecitos de pescadores como La Santa con su puerto y su intenso trafico marítimo.
De las flores de los cactus y del cultivo de la cochinilla para teñir los tejidos con los colores de la isla.
Del taxista alemán que nos llevó a la playa de Las Conchas y nos contaba lo duro que ha sido el invierno.
Llovió tanto y con tanta fuerza durante media hora un día, que hizo que se hinchara la madera y no podían abrir puertas ni ventanas
Mejor huir de "aglomeraciones" y buscar pueblecitos vírgenes como Playa Quemada...
 ...y bajar hasta su playa de fina arena volcánica aunque sea renegando, como lo hizo mi santa que creyó que en vez de bajar  estaba subiendo a Tresviso.
Dejarse llevar por la estela plateada del mar cruzando desde Orzola a La Graciosa...
...y perder la mirada hacia Montaña Clara...
...en el Árchipielgo Chinijo, uno de los pocos lugares de Europa donde aún no llegó el asfalto que fue declarado Reserva Marina en 1995, Reserva de la Biosfera en 1992 y Parque Natural en 1984.

Degustar los vinos blancos, aromáticos y afrutados de La Geria, cultivadas sus vides con mimo.

"Con su escudo de arena, ni el sol las abraza, aunque las calienta; aunque las depura; ni el agua copiosa las roba, aunque las fertiliza"
Madrugar para entrar en el Volcán del Cuervo y rodear su perímetro de tres kilómetros y recrearse con la gama de colores ocres, grises verdes y ver como crece una tímida vegetación que cuidan con gran esmero rodeándola de piedras volcánicas para no ser pisoteadas.
Intentar ser amables con sus moradores, como este lagarto atlántico,una especie de lagarto gigante endémico de las Islas Canarias orientales, difícil fotografiar pues se mimetiza con la roca volcánica...
...y por encima de todo disfrutar de la amabilidad de un pueblo y unas gentes que se desviven en todo momento por hacer la estancia más agradable.
Y si, visitamos todo lo visitable, Los Jameos del Agua, La Cueva de Los Verdes, Timanfaya, El Golfo, las salinas Los Hervideros, La Costa Papagayo con sus playas y sus calas, La Fundación y la casa de Cesar Manrique, el Lago Verde...comí gofio, mojo verde y mojo picón, sancocho y bocinegro, pero si algo me impactó fue la visita a la Casa de Saramago de la que no contaré mucho para no desvelar secretos.
Allí, en uno de sus salones tomé esta foto.

"Don Quijote Derrotado que regresa de perder todas las batallas y sin embargo es, para siempre y en todo el mundo, el maestro que se invoca cuando se emprende una empresa osada."
.
Y me fotografié con el olivo de Azinhaga, me emocione como hace mucho que no me emocionaba, noté su presencia, acaricié la silla donde escribía, me senté en la piedra negra desde donde contemplaba el mar, escuché sus versos cantados en la voz flamenca de Esperanza Fernández...y muchas cosas más que no se pueden revelar, que dejé escritas en el libro de visitas.
A ti regreso, mar, al sabor fuerte
de la sal que el viento trae hasta mi boca,
a tu claridad, a esta suerte
que me fue dada de olvidar la muerte
aun sabiendo que la vida es poca.

A ti regreso, mar, cuerpo tendido,
a tu poder de paz y tempestad,
a tu clamor de dios encadenado,
de tierra femenina rodeado,
cautivo de la propia libertad.

A ti regreso, mar, como quien sabe
de esa tu lección sacar provecho.
Y antes de que la vida se me acabe,
en voluntad tornada, armaré el pecho.
 

SARAMAGO, José. "A ti regreso, Mar". Poema.

20/4/15

¡AY,SOL HERIDO DE MUERTE!

En el lejano horizonte,
todo el cielo y mar en ascuas,
 se ha herido el sol de la tarde
con el cristal de las aguas,
y una andanada de sombras
llenó de luto la dársena.

La voz del mar es tan triste,
tan triste como mi alma.
Noche de sombras y olas,
noche sin Dios en la playa.
El mar entre los peñascos
es una fiera enjaulada
que golpea los barrotes
ansiosa de carne humana.

¡Ay, sol herido de muerte
con el cristal de las aguas!.

Jesús Cancio en su libro,"Bronces de mi costa"

La fosa común más grande del mundo

Desde 1988 hasta 2013, más de 19.000 personas han muerto tratando de cruzar el mar Mediterráneo hacia las costas de Europa, aunque la cifra podría ser mucho mayor.

18/4/15

RÍO CANAL DE LAS TEJERAS

Aviso: antes de echar a andar ponéos un calzado adecuado si no queréis terminar con los pies calados, hay que cruzar varias veces el río y tened mucho cuidado de no resbalar, que las piedras están llenas de musgo y verdín.
La canal de Las Tejeras está tallada por el agua, y ahora es la mejor época para verla, el agua corre  por todas partes formando saltos, riegas y cascadas de gran belleza, cuando llegue el verano estará seca pero aún así seguirá siendo bonito subir por ella desde Somahoz  hasta el Monte Brazo, apenas cinco kilómetros con un desnivel acumulado de poco más de 400 metros.
Y bueno, ya habéis visto y cruzado las primeras cascadas.
¿Que os parece el lugar hasta aquí? Bonito,¿eh?
Pues se acabó el recreo, hemos venido para algo más que pasear, nos hemos propuesto limpiar la senda de las marcas que dejan "otros" por el monte, para no cargar con la culpa los que no tenemos ni queremos que se nos compare a todos por igual...de cerdos quiero decir.
Esto ya no es tan "bonito", y no es que no me guste el rosa, pero hombreeee...
...que ni el musgo deja crecer, y lo que ha costado borrarlo a base de tirar de cepillo de alambre.
Han pintado flechas en las piedras hasta donde se ve claramente el camino, vamos, que parece que ha pasado por aquí una tribu de indios.
Un haya que parece un candelabro de mil brazos, precioso, ¿a que si?.
No me jo..., ¿que nos han "pintao" hasta los avellanos...
...y el cuidado que hemos tenido para borrarlo, más que cepillar lo hemos acariciado.
Y no veaís los que hay pintados, además de los avellanos, los robles, hayas, acebos...
A ver cómo pasamos.
Pues nada, tirando de hacha y serrucho y sudandonos hasta los pelos, aunque yo en la cabeza pocos tengo.
Así ha quedado el camino, ¿a que da gusto verlo tan despejado?
Y lo que me gustan estos puentes, no puedo evitar sacarles fotos y enseñarlos.
En el refugio hemos tomado las viandas y hemos descansado, ha sido una bonita mañana de domingo, los que fueron a misa dirán: "Que gente más rara hay en este mundo"
Y no les falta razón,  locos, que no  hay más que locos.

8/4/15

LOS PUEBLOS DE LOS PICOS.

Tudes,Liebana (Cantabria)
Sotres,(Asturias)
Cordiñanes,Valdeón (León)
Santa María de Valdeón,(León)
Tresviso,(Cantabria)
"Cantabria Infinita", "Asturias Paraíso Natural", "Castilla y León es vida".
 Tres "Slogans", tres comunidades que comparten los tres macizos de los Picos de Europa y alguno de sus numerosos y bellos pueblos ha sido mi lugar de peregrinación esta Semana Santa.

Y en cualquiera de ellos podría haber sucedido la historia que aquí os cuento, sacada del libro "Los últimos pastores de Los Picos de Europa" de Ernesto Bustio Crespo y José Luis casado Soto.

Por lo menos desde la primera mitad del siglo XIX, tanto Tresviso como  Bejes y Sotres contaban con  escuela de primarias letras, las cuales, ya en el siglo XX, estuvieron atendidas por un maestro y una maestra. Por lo menos durante esa última centuria, tanto niños como niñas acudían entre los seis y los catorce años a la modesta escuela. En la villa tresvisana, antes de la guerra, la maestra les llevaba todos los días durante el recreo a visitar el Santísimo y por las tardes al catecismo; los primeros viernes a comulgar; "todas sabíamos el Rosario de punta a punta". Se tenía memoria de que por lo menos de entre los vecinos de Tresviso tres llegaron a sacerdotes, no obstante, el primer bachiller elemental civil se graduó en el Instituto de Potes a finales del siglo XX.
  Probablemente a consecuencia de la desaparición del señorío, parece que hacia mediados del siglo XIX Tresviso estuvo más tiempo del debido sin cura. Algunos escritores y poetas llaniscos recogieron la historia, ciertamente llamativa, de alguien que ocupó la parroquia haciéndose pasar por sacerdote. Según los escritos, un tal José Manuel de Cué y de la Borbolla, zapatero remendón en Pimiango, de 61 años de edad, enterado de la oportunidad que el caso ofrecía, se personó en la villa arriscada entre peñas, allá por el año 1842, diciendo que era el nuevo párroco. El haber sido monaguillo en su primera juventud y el dominio de la jerga gremial llamada "mansolea", que mezclaba con algún que otro latinajo, le permitieron engañar a los rústicos vecinos de la villa y proporcionarles la cura de almas, a cambio de disfrutar durante algún tiempo de posición desahogada, sedentaria y respetable.
  Pasados seis meses, según la leyenda, fue reconocido por un mendigo, según el poema, por el sacristán, situación que tuvo la virtud de dar con sus huesos en la cárcel por el mismo tiempo que había ejercido el ministerio sacerdotal. Si no fuera cierta la historia, desde luego resulta verosímil y, en todo caso, pone de manifiesto tanto la credulidad y sencillez que las gentes de la costa suponían a los habitantes del interior de los Picos, como la fama de su aislamiento secular. Tresviso volvió a estar sin párroco desde la guerra hasta 1956 y , desde diez años más tarde, tampoco cuenta con cura residente.

Mucha culpa de esta entrada la tiene "Cabopá" y a ella se la dedico, y si queréis saber por qué, entrad en esta ventana que se ve el Mediterraneo.
Un besico,Carmencica.
No dejemos morir a los blogs.