"Existen males mayores que los que esos pobres de Haiti están sufriendo estos días ¿no?. Nosotros nos lamentamos mucho de los pobres de Haiti, pero igual también deberíamos además de poner toda nuestra solidaridad en ayudar a los pobres, nuestros medios económicos etc... también deberíamos de llorar por nosotros, por nuestra pobre situación espiritual, por nuestra concepción materialista de la vida ¿no?. Quizás es más grande el mal que nosotros estamos padeciendo que el que esos pobres están sufriendo".
.Así se expresaba ayer el Purpurado Munilla (Obispo de San Sebastian ) en un programa de radio.
"Sabias" palabras que por haber salido como bien claro se ve de una mente clara y despejada a mi no dejan de producirme estupor e indignación aparte de ser una osadía y un atrevimiento más a los que nos tienen acostumbrados los miembros de la Conferencia Episcopal, siempre dando lecciones de una moral de la que ellos andan bastante escasos.
¿De que planeta son esta gente? Viven despegados de la tierra como si estuvieran levitando. Lo terrenal sería que dieran ellos los primeros ejemplo de solidaridad, acercándose a cualquier institucion benéfica o a la ventanilla de cualquier banco que tenga abierta una cuenta para ayudar a los damnificados haciendo una aportación de su bolsillo, como estoy convencido que lo están haciendo miles de españoles, aunque estén en el paro o atravesando situaciones economicamente dificiles.
Habla este señor de falta de valores y de falta de solidaridad. Coño, ¿no es El Vaticano un estado?
¿Por que no mandan ( como hacen el resto de países ) aviones con ayuda y medios para paliar el desastre.No serán capaces ni siquiera de mandar el aceite y las hostias consagradas para administrar los últimos sacramentos.
SOLIDARIDAD CON HAITI


































