Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

12/10/17

DE POLACIONES A TUDANCA - SENTIR DE MONTAÑESES

"No es más universal el que habla de un rascacielos, de un viaje en avión, de un crucero por mares lejanos, de estatuas griegas..., que el que habla de una choza, de un paseo de aldea, de la barca que atraviesa un río estrecho, de la cara de vaca que pinta un niño rural en la pared..."

MANUEL LLANO,"Salida al alba"

Así amanecía el domingo en el Valle de Polaciones
"Que noble es aquel sentir
 que se enraiza en el pasado
con recuerdos de un legado
que enriquece este vivir;
y añorar a aquella gente,
el pasado es un presente
cuando siente el corazón.
Las costumbres, las cosucas,
los parajes naturales,
son valores pasionales
con sabor de la tierruca.

EL SENTIR DE UN MONTAÑÉS

Rubén Gutiérrez Cosío
" A todo esto la noche se aproximaba; el tinte amarillento del follaje que se moría, destacando sobre el plomizo oscuro de los montes, daba a los términos más cercanos una lividez cadavérica; y del fondo de  los precipicios, donde se pudría la vegetación que ya había muerto, subía un olor acre, un vaho de tanino que me crispaba  los nervios"
"En presencia de aquel nuevo espectáculo y con la llanura del Puerto a la espalda, ya no era yo la estatua de granito con sangre de líquidos pedernales; la contemplación de aquel laberinto de sierras bravías, de cuetos escarpados y de picachos inaccesibles, de ásperos y sombríos repliegues, de pavorosas quebradas y de abruptos peñascales, transportó súbitamente mis imaginaciones a los entusiasmos arqueológicos de mi padre; allí me sentí contaminado de ellos...
...allí concebí al cántabro de sus himnos en toda su bárbara grandeza, hasta vestido de  pieles y bebiendo sangre de caballo; y aún llegué a verle: le vi, si, resucitado en carne y hueso, en la carne y en los huesos de mi propio espolique."
"Comprendí entonces su resistencia de seis años contra las invencibles legiones de Augusto; y las legiones enteras despedazadas en el fondo de los desfiladeros, o rodando por las agrias laderas, aplastadas por los peñascos desgajados de las cumbres; el sentimiento exaltado de su salvaje independencia, la muerte en cruz antes que el yugo del conquistador...
...todo, todo, lo comprendí y todo lo sentí, lo mismo que lo había comprendido y sentido mi padre, menos que pudiera vivir en tales vericuetos y tan esquivas soledades un hombre de mi educación, de mis sentimientos y de mis hábitos."
"Con estas fantasías en la cabeza y los ojos cerrados muy a menudo por no ver los abismos a mis pies, fui bajando la pendiente como y por donde quiso mi caballejo, a cuya juiciosa firmeza me había entregado con ciega fe desde arriba..."
"Metido ya en la grieta como una lagartija, apenas daba el camino usgoso y desconcertado, para sentar sus pies, con grandes precauciones, mi jamelgo. A lo mejor, grandes doseles de granito con lambrequines de zarzas y escaramujos raspandome la cabeza, mientras que por lado derecho me punzaban los escajos..."

"Y mirando hacia arriba en busca de luz, que ya no faltaba abajo, montes erizados de crestas blanquecinas y conos encapuchados de espesa niebla, y gárgolas de tajada roca amenazando desplomarse sobre nosotros; y a todo esto el camino estrechando y retorciéndose cada vez más, subiendo aquí, bajando allá y sin poder yo darme cuenta de si, desde que habíamos descendido del Puerto, bajábamos o subíamos en definitiva."
- ¡Oh condenados admiradores de la Naturaleza "en toda su grandiosidad salvaje!"- decíame yo, entumecido y quebrantado de alma y de cuerpo-. Aquí os daría yo el pago de vuestras sensiblerías de embuste, poniéndoos a pasto de admiración durante media semana.
"Al final resultó que bajabamos; y esto lo noté cuando me vi en un terreno un poco más abierto y despejado:
...una espaciosa rambla que terminaba en una vadera por la que corría hacia el Nansa, aún no visto por mí, los acumulados tributos que le pagaban los montes de aquella vertiente".

PEÑAS ARRIBA

José María de Pereda
Y así nos recibía Tudanca  tras veinte kilómetros de andadura, con 1200 metros de desnivel de subida y 1600 de bajada acumulados en nuestros pies.

Y acumulado en los ojos y en el alma toda la belleza de estos valles, estos pueblos y parajes que ningún buen montañés debiera dejar de  sentir alguna vez.

7/10/17

QUE NOS DEVUELVAN EL MAR

Se dejó llevar, voló sobre el acantilado y nos dejamos robar.

Hasta donde alcanzaba la vista nos lo llevó todo.

Se llevó para León, el verde, el azul,

 el viento del norte y nuestro corazón.

Nosotros nos quedamos con el brillo de sus ojos,

y una mirada transparente como las olas,

donde no caben ni fronteras ni alambradas.

Pedro, Moni, gracias a personas como vosotros desde hoy La Cueva, vale mucho más.

28/9/17

OTOÑO PUNTUAL

Puntual llegó el otoño.

Salimos en su busca y me seguiste,

 no hizo falta que insistiera,

 esta vez fui yo quien siguió tus inseguros pasos.

Y allí estaba, esperándonos, un remanso de hojas secas.

Allí estaban en un charco reflejadas, las nubes bajo nuestros pies.

Juntos vimos revolotear,  golondrinas que no quieren regresar.

Juntos vimos bajar lentamente  semillas, que buscan  tierras nuevas donde brotar.

Y juntos compartimos el deseo de seguir aferrándonos a la vida,

 como esos árboles que yacen tumbados sobre el río pero siguen enraizados en la tierra.

14/9/17

VIENTO EN EL HUMO


Cuando eras pequeño, un poco más que ahora, te gustaba dibujar casas. En aquellos trozos de tiempo que eran todos tuyos, segundo por segundo. En retales de hojas que habías estropeado en la escuela. O en las cuartillas que le habían sobrado a tu madre. O en cualquier pedazo arrugado del cuaderno en el que cupiera un sueño.

Empezabas por el tejado, naturalmente. El trazo era ya automático, buscaba un cono a dos aguas, luego lanzabas la perspectiva hacia atrás y creabas el rectángulo. De ahí, la punta negra y grasosa perfectamente afilada resbalaba hacía abajo y creaba muros que pararían el viento. Las ventanas eran fundamentales; varias, pequeñas, y una más grande.  Y una redonda arriba,en el desván. La puerta en el centro de la parte frontal.  Con su manilla. Ahora llegaba lo mejor. El árbol: podía ser uno enorme, redondo, o varios alargados.  Pero siempre mucho más altos que la casa. A un lado. Al otro, un riachuelo que bajaba la pendiente serpenteando, paralelo al caminillo que salía de la puerta de casa. Al final, la chimenea. Un pequeño prisma perfecto que daría calor. Y el viento en el humo; porque estaba encendida.

Quizás si el tiempo se estiraba, lo que sucedía a menudo, lo coloreabas. Naturalmente, de verde…Los campos verdes del fondo y de delante, los árboles verdes también, más oscuros.. Aquel verde rabiosamente verde  lo tapizabas con algunas flores, rojas, claro.

Fuiste perfeccionando el boceto con unas escaleras de piedra. Ahí había que ir al detalle. Las piedras se engarzaban unas con otras sin pegamentos, en una sintonía perfecta e indestructible. Igual que las del muro que definía los prados  y bajaba la cuesta hasta el primer plano de la línea de fuga.

Unos pocos años más tarde, y justo antes de dejar de dibujar casitas, te dio por colocar en tu secreta ilustración un hombre. Se parecía a abuelito. A ese que conoces sólo por lo que mamá te contó, al que sólo viste una vez, y esa bastó. Estaba tranquilamente sentado en medio de las escaleras, con su bastón, su camisa blanca inmaculada, y esa expresión que sólo tenía él de “Soy yo.  Esta es mi casa. Aquí estoy, y estaré siempre.  Y todo va a ir bien”

 Ese tejado en punta con su chimenea encendida, y ese verde, y esas escaleras de piedra. Y los árboles y el agua. Y el viento en el humo. Y esa expresión…que te has pasado la vida buscando, y no has vuelto a encontrar. Hasta ahora.


Quienes me seguís sabéis que de vez en cuando tengo fotos que cuentan historias que yo no me atrevo a escribir y es entonces cuando recurro a alguno de vosotros y os envío la foto para que os cuente lo que a mi no me quiere decir.

Esta se la envié a Mónica y bien se ve por lo que la foto le contó que ahí, muy cerca de una de esas cabañas pasiegas tiene sus ancestros y sus orígenes... y que no los olvida.

Muchas gracias, Moni.

A Moni podéis seguirla AQUÍ y AQUÍ, picad en los enlaces, no os va a defraudar, pero hacedlo con cuidado, no asusteis mucho a Humo ni a los gatos. 

Esta semana la colaboración ha sido por partida doble. 

Mirad AQUÍ la historia que le contó a Nieves la foto de las cebollas que le envié.

Gracias,Nieves.

1/9/17

RELATO DE UNA RUTA QUE NO FUE

Mila se quedó mucho más tranquila cuando leyó el "guasap" donde le decía que debido al fuerte viento y al aviso de tormentas  no funcionaba el teleférico y por tanto no se podía subir a la estación superior del cable, para desde allí acercarnos al Llambrión, (la segunda cumbre más alta de Los Picos de Europa), con la intención de posar las botas sobre su cima.
Verás como le sacas partido a la ruta alternativa, me dijo Mila.

Y acertó.

Sin darle  más vueltas y sin pensarlo mucho nos introducimos en una de las muchas reliquias que esconde la comarca lebaniega aparte de las de Santo Toribio.

Uno de los pocos bosques atlánticos que quedan en la Península Ibérica intercalado entre prados y montañas, con toda su extensa  flora y fauna al que intentamos dar más variedad de colores.
Las recientes lluvias tras un largo periodo de sequía logran que comiencen a brotar entre el intenso verde del musgo las setas y los hongos. 
Los frutos de la zarza, los brezos y arbustos proporcionan alimento y refugio a numerosas aves.
El hombre es un poema tejido con la niebla del amanecer, con el color de las flores, con el canto de los pájaros, con el aullido del lobo o el rugido del león. El hombre se acabará cuando se acabe el equilibrio vital del planeta que lo soporta. El hombre debe amar y respetar la tierra como ama y respeta a su propia madre“.

Así pensaba el amigo Félix y hago mío su pensamiento.
El frondoso y umbrío hayedo abre ventanas a nuestro paso para dejarnos ver las montañas que hoy no podemos subir.
Sin un elevado nivel de precipitaciones la existencia de estos bosques no sería posible y son los propios árboles los  que crean las nubes que regarán sus raíces.
El mundo es espantoso para el ciudadano medio que vive en colmenas, urbes monótonas y horrísonas, calles sucias recibiendo cultura como píldoras y mensajes que no se ha demostrado que sean perfectos. Nuestra era se recordará en un futuro feliz, si es que se llega, con verdadero terror. El hombre tiene necesidad de libertad, del campo, del cielo, de tiempo para no hacer cosas…. y aprender a imaginar."

Hago mío también este lamento de Félix Rodríguez de la Fuente.

Cuando sintáis la  necesidad de ser libres, abandonad la monotonía de las calles asfaltadas, introduciros en un bosque y dejad que os mojen las nubes con forma de ubre.

El Llambrión se quedó esperándonos.

24/8/17

HEMOS DE VIVIR

Vivimos tiempos y días convulsos.

Este mundo, nuestra sociedad, está creando monstruos que ni en la peor de las pesadillas debemos permitir que nos aterroricen.

                                   VIVIR de la Sociedad de los poetas muertos.
                                                        Por Walt Whitman
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.

Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes. Huye.

“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”, dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.

Vívela intensamente, sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros “poetas muertos”, te ayudan a caminar por la vida.

La sociedad de hoy somos nosotros Los “poetas vivos”.

No permitas que la vida te pase a tí sin que la vivas ….

Vive con intensidad tu vida y no dejes nunca de soñar…

Walt Whitman nació en 1819 y falleció en 1892.

10/8/17

UN INSTANTE EN MI RETINA

Vas caminando por la cresta de la montaña y de repente alguien dice:

¡¡¡Quietos, mirad!!!

Dirigimos la mirada hacia el fondo del valle donde nos señala con el dedo.

Sus reflejos han sido mayores y nos han descubierto primero.

Ya toda la manada está mirando hacia nosotros, en guardia, con las orejas levantadas y olfateando el aire.

Hemos interrumpido su hora del rumio tras haber madrugado para pacer la hierba fresca antes del amanecer, ajenos a cualquier mirada.

De forma lenta al principio, inician la huida sin dejar de mirarnos con recelo para instantes después emprender una carrera trepidante saltando entre brezos y enebros antes de adentrarse en el hayedo.

Nervioso descuelgo mi cámara del cuello y a falta de trípode, confiando en mi pulso me apoyo en una piedra.

Zoom a tope y disparo.

No mato a ninguno, eso se le daba bien al Emérito cuando venía de cacería por estas tierras.

No se la satisfacción que le produciría a él matar astados, pero estoy convencido que no era mayor que lo que yo sentí al hacer esta mediocre fotografía.

Por un instante me he sentido como el primitivo que pintaba ciervas en la cueva de Altamira.


1/8/17

UNO DE AGOSTO

Se despidió julio llorando y amaneció agosto nublado.
Buena ocasión para escapar a Costa Quebrada y hacer unas fotos refrescantes.
El brezo costero está ahora en su punto. Acercaos a verlo antes de que se "agoste".

25/7/17

PATRIMONIO ABANDONADO

Parece un desierto, un suelo reseco, árido y ajado como las manos de un anciano.

Hace decenas de años cruzaban las calles del pueblo manadas y rebaños, carreteros, vendedores ambulantes y titiriteros.

Divide al pueblo el río Pisuerga cuyas aguas pasan mansas tras despeñarse bravas de las altas montañas cuando salen  subterráneas en la Fuente del Cobre.

Un poco más allá, en aras del progreso levantaron la presa de Aguilar y al verse frenadas, los pueblos de Cenera de Zalima, Villanueva del Río, Quintanilla de la Berzosa y Frontada quedaron sepultados bajo las aguas.

Primero fue en Campoo con el embalse del Ebro, más tarde fue Riaño.

 Se repite la historia en estos pueblos donde sus habitantes fueron obligados a abandonar sus casas como ratas a cambio de unas miserables indemnizaciones.

Claustros, retablos, y todo un rico patrimonio del Románico palentino adornan Paradores y casas de "señores"...
...pero no hay dinero para rescatar cuando bajan las aguas, las piedras del precioso puente medieval que vio pasar durante siglos a los peregrinos que hacían el Camino de Santiago.

" Uno de esos lugares con alma, que retorna a la vida, que resurge cada cierto tiempo, para evitar que 
su  historia caiga en el olvido, para que recordemos a quienes durante años lo cruzaron a diario: hombres, mujeres, niños... Entre las ruinas,a ratos, siento su dolor, la rabia, la desolación, la impotencia de tener que dejarlo todo: sus casas, sus huertos, su pasado... pero no su memoria, no sus recuerdos, no su historia.

Rod
eada de viejas piedras me duele pensar que, quizá, pocos veranos le queden ya al viejo puente Villanueva del Río."

Ojalá que Carmen Molinos y sus niños vean algún día rescatado el viejo puente.

El Pantano de Aguilar en estas fechas se encuentra al 18% de su capacidad.

18/7/17

PEÑA VIEJA

Entre muchas de sus frases famosas, el escritor y diplomático italiano Carlo Dossi nacido allá por el año 1849 destaco una que me gustó mucho y que dice:

"Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios"
Donde más a gusto me encuentro es rodeado de locos que sin llegar a ser sabios recorren caminos ya abiertos porque a los locos nos gusta sufrir hasta en nuestros ratos libres.
También llamaron loco a aquel que veía gigantes por los caminos donde solo había molinos de viento.
Y porque nos llamen locos no vamos a dejar de caminar si al final hacemos cosas que pensábamos que no podíamos hacer.
Si sabemos que al llegar a la cima  hemos de cerrar los ojos y volverlos a abrir para creernos que de verdad existe el mundo que tenemos bajo nuestros pies.
Si algún verbo me gusta es el verbo nacer.
Peña Vieja me ha visto nacer y acercándome a ella he visto nacer el esfuerzo, la amistad y la solidaridad de estos locos privilegiados porque solo a ellos les está permitido,  mientras se agarran a las piedras, ver volar con sus plumas rojas al treparriscos.
Desde aquí vi donde nacen los ríos y las nubes, vi el horizonte del mar donde nacieron estas montañas.
Vi donde nacen los colores y vi caminos nuevos por andar.
Y aunque me habría gustado estar solo me encontré solo y muy a gusto en tan buena compañía.
 "Los ríos profundos fluyen lentamente."

Como el proverbio japonés fuimos bajando lentamente de esta Peña Vieja que con sus 2614 metros de altitud es la cima más alta de Cantabria.

4/7/17

CABEZA TORTORIOS

Aunque la vida se ponga cuesta arriba no podemos parar.
Estamos en el camino elegido y no hay que mirar atrás.
Lentamente hasta la cima hemos de llegar.
Renunciando a los atajos.
No se trata de llegar el primero.
La recompensa será para todos igual.
El oxigeno más puro que se puede respirar.
Buscando aunque esté lejos, todo lo que queremos de verdad.
Haciendo cima con ilusión.
 Estamos en otra dimensión
Descender deprisa, a toda velocidad.
Quiero dormir ya, para soñar de nuevo con las nubes que colgaban sobre la mar.

Breve resumen de una intensa jornada de alta montaña por Los Picos.

Cabeza Tortorios, 2148 metros de altitud por la Canal de Fresnedal.

Más de 1400 metros de desnivel acumulados con unas vivencias para no olvidar.