"Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar"
ANTONIO MACHADO

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

28/7/14

PIEDRASLUENGAS-SIERRAS ALBAS

Estas sierras en la divisoria entre Palencia y Cantabria forman un profundo tajo entre Peñalabra y Pico Bistruey, por donde se cuelan los húmedos vientos del Mar Cantábrico que al chocar con el frío de estas crestas, (que en algunos casos superan los 2.000 metros), provocan en invierno copiosas nevadas y de ahí viene el nombre de Sierras Albas.
Es cada vez mayor el numero de personas que disfruta de estos parajes de La Pernía palentina y la Liebana  cántabra, hábitat de una de las colonias más numerosas del oso pardo cantábrico.
De entre sus escarpadas rocas brotan manantiales y nacen ríos que corren por las pendientes entre escobas amarillas...
...y hacen que entre las piedras florezcan los cardos.
Guardan humedad y frescura los hayedos...
...crecen al libre albedrío los rosales silvestres...
...y la genciana, originaria de Los Carpatos, que tan raramente se adapta a otras cordilleras europeas o asiáticas, se desarrolla tan a gusto en estas calcáreas piedras cantábricas.
Solitarios durante el frío invierno, los pastos de Pineda...
...bullen en verano con los rebaños y el sonar de los campanos.
Posan las nubes su sombra sobre los picos y los prados...
...mientras caminamos entre flores escuchando cercano el reclamo de las perdices...
...y hasta ganas dan de correr con las crines al viento, como caballos desbocados.
Reverentes y empequeñecidos pasamos al lado de la Peña Cigal...
...y mis rodillas aún flexionan para admirar estas orquídeas.
Han sido veintisiete los kilómetros recorridos con buenos desniveles y pendientes de subidas y bajadas sin perder de vista  a Caloca,allá, entre bosques y prados a 1108 metros de altitud sobre el nivel del mar, uno más de los numerosos y bonitos pueblos lebaniegos, tantos que se dice que Liebana tiene perdidos entre montañas, tantos pueblos como días el año.

15/7/14

LA PLAYA DE LAS CATEDRALES

Si algún día pasáis por la playa de las catedrales, dejaos llevar por el sonido que sale de una de sus bóvedas y que se mezcla con el rumor de las olas.
Entrad en un mundo de oscuridad habitado por un druida con largos pelos y poblada barba, que lleva sobre sus hombros un instrumento diabólico que embruja y cautiva a quién lo escucha.
No le deis mucho "palique" pues si lo hacéis dejará de soplar y de deslizar sus mágicos dedos por los agujeros que emiten tan dulces notas.
Antes de alejarse con pesar, dejad unas monedas en el hoyo de arena que de eso vive el gaitero que toca en una catedral natural, que tantas veces sin conseguirlo, el hombre quiso imitar.

10/7/14

COMPAÑERAS DE FATIGAS

Nunca pude imaginar tan buen final, tanto tiempo separadas, subiendo montes, cruzando valles, pisando charcos.
Acabar aquí juntas, ¿será la recompensa por no haber dado nunca un mal paso?.

2/7/14

HABLANDO CON LA MAR

Donde reinaba el silencio
escuchó su llamada,
siguió sus huellas,
se dejó llevar.

25/6/14

SOLSTICIO DE VERANO

Marzo, "nidarzo"...
  ...abril, "güeveril"...
...y por san Juan,cogelos por el rabo que se te van.
Y eso es lo que me pasó ayer a mi, que después de estar siguiendo la puesta y cría de un nido de jilguero, salieron volando y me quedé con un pasmo de narices cuando intenté hacer la última foto dentro del nido cuando ya tenían todas las plumas y casi no cabían en él.

Claro que yo no sé como se hipnotizan los pájaros y como se detiene el agua de las fuentes, esas cosas solo las saben  hacer en León.

Por si lo queréis ver no tenéis más  que pinchar "aquí", y "aquí".

Yo mientras, desconsolado me quedé mirando a lo alto del nogal escuchando como se reían los jilgueros de mí, escuchando sus agradables notas musicales: ti-ge-lí, ti-lit...

Feliz solsticio de verano.

14/6/14

LA POLILLA VIAJERA

La noche era oscura, la jornada electoral había sido muy larga y terminado el recuento me dirigía a mi casa cuando la vi dándose torpes golpes, revoloteando y buscando calor alrededor de una bombilla.

De madrugada al día siguiente la encontré aterida de frío a los pies de la farola apagada, apenas podía extender sus alas y agradeció el calor de mis arrugadas manos.

 Tenía un ala rota, con mucho cuidado la posé sobre un fresno con las gotas de rocío que poco a poco se disolvían con los primeros rayos del sol.

Pronto el calor hizo que recuperara sus fuerzas y emprendió un rápido vuelo esquivando ágilmente a un estornino que quiso hacer de ella su desayuno y desapareció.

Me dijeron que había llegado hasta Esteiro y que Amado por allí la vio, quizás él nos cuente que nuevo rumbo tomó.