"Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar"
ANTONIO MACHADO

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

18/8/14

DE FUENTE DÉ A COLLADO JERMOSO

¿Cómo cuento lo andado?
¿Cómo cuento lo vivido?
¿Cómo cuento que lo sueño y no lo olvido?
Marce, nunca había escuchado la voz de las montañas a pesar de haber nacido bajo sus sombras, pero más tarde o más temprano ellas nos llaman y es difícil hacer oídos sordos a su llamada.
Pasados sus años jóvenes y cansado de dar patadas a un balón, ahora es un apasionado de la fotografía y el campo de juego se le está quedando pequeño, tiene con su cámara capturas en el mar, los ríos, las estrellas los bosques pero le faltaban las montañas y yo que soy fácil de embarcar junto a Jose Manuel nos metimos en esta aventura.
Collado Jermoso era una de mis rutas anotadas en la libreta de "pendientes" y me faltó tiempo para proponérselo. Ellos se apuntaron sin dudarlo y allá que nos encaminamos.
Las mochilas bien cargadas, agua y comida abundante, saco de dormir, esterilla, tienda para hacer noche y cámaras de fotos y Marce un aparatoso trípode para hacer nocturnas.
El verano está resultando bastante lluvioso y las laderas de Peña Remoña lucen un verde espectacular a pesar de su altura.
Para llegar hasta aquí hemos subido un camino carretero en forma de zig-zag, utilizado para bajar el mineral que se extraía de estas montañas y que es una de las rutas más frecuentadas por los amantes del senderísmo con un desnivel considerable y mucha piedra suelta.En la primera fotografía lo podéis apreciar.
¿Quién no conoce los Tornos de Liordes?.
Fuente Dé ha quedado abajo y son cientos de personas las que desde bien temprano han subido ya en el funicular.
Amaneció muy buen día pero las nubes ya empiezan a evolucionar y a arremolinarse, es un espectáculo verlas subir por las montañas.Nos empezamos a preocupar, tanto que hemos de refugiarnos en una de las bocas mina para comer y mientras lo hacemos a la lluvia le acompaña el granizo.
 Pasan las nubes, despeja y la Vega de Liordes y todo el entorno son un regalo para los sentidos.
Pacen mansamente los rebaños entre distintas clases de flores y de colores.
Duró poco la ilusión, un senderista que bajaba Liordes cuando nosotros subíamos ya nos había comentado que la predicción del tiempo era que a partir de las tres de la tarde habría tormenta y sin apenas darnos cuenta nos envuelve una nube y comienza a tronar, no es fácil que quién no lo haya vivido pueda imaginar lo que son los truenos y los rayos rodeados de montañas que superan los dos mil metros de altitud.
El sonido de los truenos retumba contra las paredes verticales, los relámpagos cruzan centelleantes entre las nubes como si fueran latigazos, la montaña nos está mostrando su lado más hostil y parece que no tiene ganas de hacer nuevos amigos.
De nada han servido los capotes, el viento los ha sacudido a su antojo y estamos calados hasta los huesos. Hemos tenido que refugiarnos de nuevo en un bocamina, no decimos nada, solo nos miramos un poco asustados, solo queda esperar y si se despeja de nuevo, volver a caminar, ya no hay marcha atrás
Y así fue, despejó y arrancamos de nuevo como centellas, pero otra vez se nos echó encima la nube, otra vez se oscureció, otra vez hubo que guardar las maquinas de fotos y otra vez y con más fuerza empezó a tronar y a granizar, los granizos se convirtieron en pedrisco, corremos como fugados, a lo loco, buscando un cobijo que no encontramos y rascándonos la cabeza de los golpes del granizo, el camino se convierte en un torrente de agua,(pobres botas mías, vaya un estreno que han tenido).
En plena tormenta escuchamos un ruido ensordecedor que no sabemos a que se deberá hasta bastante más allá.
Vuelve a "escampar", volvemos a caminar, Marce que durante la marcha nos ha dicho en varias ocasiones,"vaya coj... tenéis de traerme hasta aquí, vosotros que sin mi ya habríais llegado" nos ha tomado la delantera antes de llegar a Las Colladinas,y parece entre las piedras un montañero de verdad,jejeje
Los truenos han dejado de romper el silencio y vemos los chorros de agua que bajan por las montañas.
Las emociones no se buscan, te las encuentras y las vives pero no se pueden explicar.
Si antes nos mostraron su lado más hostil, ahora las montañas y las nubes parece que se quieren reconciliar con nosotros y nos recompensan el esfuerzo presentando sus mejores galas.
Y aquí encontramos la razón del ruido ensordecedor, dos argayos han bajado con la lluvia arrastrando las pedreras cortando el camino que nos falta hasta llegar al refugio, apenas se pone el pie encima se deslizan las piedras con gran peligro de vernos arrastrados con ellas al impresionante vacío.
Conseguimos llegar, hemos sido más fuertes, no desandamos el camino y a pesar de la lluvia, el viento, los truenos y el granizo hemos llegado a nuestro destino.
El trato con que nos reciben en el refugio es de elogiar, calados como llegamos, sin haber hecho la reserva nos abren todas las puertas y nos aconsejan que no montemos la tienda.
No vamos a ver la luna ni las estrellas, Marce no podrá fotografiar ni atardeceres ni amaneceres rojos pero de aquí se va a llevar una gran experiencia.
Así todo el amanecer en Collado Jermoso siempre es espectacular e invita a meditar.
Madrugamos con  los rebecos que salen a pastar.
"Hoy parece que no va a llover"
Marce aprovecha el retorno para sacar fotos y os puedo asegurar que aunque no son muchas, son de calidad.
Y pensar que todo esto hace millones de años era un lecho marino y estamos pisando conchas.
Ante la mole de caliza de Peña Pedabejo,Marce vuelve a reflexionar y ahora ya se empieza a creer que las "montañas no se suben con las piernas, se suben con el corazón" y que como dice el proverbio tibetano,“Quien ha escuchado alguna vez la voz de las montañas, nunca la podrá olvidar”.
La montaña ha conseguido un nuevo amigo que ha de añadir a la fotografía una pasión más, y que ha aprendido que las montañas, las estrellas, el mar, los ríos le enseñaran cosas que no están en los libros.
Y yo que no quiero bajar, que este es mi sitio.


https://www.flickr.com/photos/marcefoto/

1/8/14

1 DE AGOSTO, OPERACIÓN SALIDA

La Dirección General de Tráfico (DGT) preve 5,6 millones de desplazamientos de vehículos durante la segunda fase de la operación especial de verano, que arrancará hoy en víspera del primer fin de semana de agosto.
Como alguno de los que salen vendrá a Cantabria, desde mi cueva quiero advertir que lo hagan con todas las precauciones pues en nuestras carreteras se pueden encontrar con medios de transporte que no necesitan carnet de conducir, y van cargados de líquidos que no dan positivo en los controles de alcoholemia.
Han de tener cuidado también quienes visiten nuestros bosques al llenar de aire puro sus pulmones...
...proteger los ojos y parpadear con frecuencia ante los atardeceres...
...introducirse despacio en las frescas aguas de nuestro Cantábrico...
...y si no traen cadenas han de tener cuidado de no resbalar por nuestros alfombrados prados.


28/7/14

PIEDRASLUENGAS-SIERRAS ALBAS

Estas sierras en la divisoria entre Palencia y Cantabria forman un profundo tajo entre Peñalabra y Pico Bistruey, por donde se cuelan los húmedos vientos del Mar Cantábrico que al chocar con el frío de estas crestas, (que en algunos casos superan los 2.000 metros), provocan en invierno copiosas nevadas y de ahí viene el nombre de Sierras Albas.
Es cada vez mayor el numero de personas que disfruta de estos parajes de La Pernía palentina y la Liebana  cántabra, hábitat de una de las colonias más numerosas del oso pardo cantábrico.
De entre sus escarpadas rocas brotan manantiales y nacen ríos que corren por las pendientes entre escobas amarillas...
...y hacen que entre las piedras florezcan los cardos.
Guardan humedad y frescura los hayedos...
...crecen al libre albedrío los rosales silvestres...
...y la genciana, originaria de Los Carpatos, que tan raramente se adapta a otras cordilleras europeas o asiáticas, se desarrolla tan a gusto en estas calcáreas piedras cantábricas.
Solitarios durante el frío invierno, los pastos de Pineda...
...bullen en verano con los rebaños y el sonar de los campanos.
Posan las nubes su sombra sobre los picos y los prados...
...mientras caminamos entre flores escuchando cercano el reclamo de las perdices...
...y hasta ganas dan de correr con las crines al viento, como caballos desbocados.
Reverentes y empequeñecidos pasamos al lado de la Peña Cigal...
...y mis rodillas aún flexionan para admirar estas orquídeas.
Han sido veintisiete los kilómetros recorridos con buenos desniveles y pendientes de subidas y bajadas sin perder de vista  a Caloca,allá, entre bosques y prados a 1108 metros de altitud sobre el nivel del mar, uno más de los numerosos y bonitos pueblos lebaniegos, tantos que se dice que Liebana tiene perdidos entre montañas, tantos pueblos como días el año.

15/7/14

LA PLAYA DE LAS CATEDRALES

Si algún día pasáis por la playa de las catedrales, dejaos llevar por el sonido que sale de una de sus bóvedas y que se mezcla con el rumor de las olas.
Entrad en un mundo de oscuridad habitado por un druida con largos pelos y poblada barba, que lleva sobre sus hombros un instrumento diabólico que embruja y cautiva a quién lo escucha.
No le deis mucho "palique" pues si lo hacéis dejará de soplar y de deslizar sus mágicos dedos por los agujeros que emiten tan dulces notas.
Antes de alejarse con pesar, dejad unas monedas en el hoyo de arena que de eso vive el gaitero que toca en una catedral natural, que tantas veces sin conseguirlo, el hombre quiso imitar.

10/7/14

COMPAÑERAS DE FATIGAS

Nunca pude imaginar tan buen final, tanto tiempo separadas, subiendo montes, cruzando valles, pisando charcos.
Acabar aquí juntas, ¿será la recompensa por no haber dado nunca un mal paso?.

2/7/14

HABLANDO CON LA MAR

Donde reinaba el silencio
escuchó su llamada,
siguió sus huellas,
se dejó llevar.