Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

30/12/12

DEJAR HUELLAS

 Harto como estaba echó a andar y no dejo ni que su sombra lo acompañara.
  En  la espalda llevaba los trecientos sesenta y cinco días de un pesado año cargado de desengaños, mentiras y promesas incumplidas.

 Las viejas hayas, abatidas, le contaron historias horrendas de crímenes y batallas, de miles de niños muertos de hambre por culpa de gente sin conciencia, egoísta y mezquina.
 Se sentía como un Robinson  Crusoe solitario mirando de frente al Océano, rodeado de tiburones hambrientos, que se resiste a ser devorado.
 A meced de las olas va, dando tumbos por la vida y mientras no necesite ayuda para cargar con tan pesada mochila, descansará en una playa solitaria,( a veces el cansancio hace mella ) para seguir prestando ayuda a quien se lo pida....
...y aunque no sean muy profundas, intentará un año más, por si se pierde, ir dejando huellas.

22/12/12

LA SIDRA ME PRESTA MÁS

 Pues si hay que brindar, yo lo pienso hacer con sidra de manzana que me presta más.
No tengo nada en contra del cava y otros vinos, pero ya lo dijo el poeta:

"Bendita sea la manzana y sus jugos divinos".

15/12/12

VIAJERO Y CAMINANTE

 Matsuo Basho ( 1644-1694 ) nació destinado a ser samurai, pero renunció a las guerras y fue poeta. Poeta caminante.
 Cuentan que desde que murió los caminos de japón echan de menos sus sandalias de paja y las palabras que escribía en los techos que le cobijaban.
 Me parecen apropiados estos versos suyos para ir despidiendo este año que poco a poco se va apagando.
"Los días y los meses son viajeros de la eternidad.
   Así pasan los años. 
   Viajan cada minuto de sus días quienes navegan la mar o cabalgan la tierra, hasta que sucumben bajo el peso del tiempo.
    Muchos viajeros mueren en el viaje.
    Yo solo he sucumbido a la tentación de las nubes, vagabundas del cielo."

11/12/12

LA RESPUESTA ESTÁ EN EL VIENTO.....

.....y al viento lancé mis preguntas pero el viento no me respondió, y los buitres que volaban más abajo, también callaban.

¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre
antes de que le consideréis hombre?
Si, ¿cuántos mares debe surcar una paloma blanca
antes de que ella duerma sobre la arena?
Si, ¿cuántas veces deben las balas del cañón volar
antes de que sean prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío, está en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.

¿Cuántas veces debe un hombre alzar la vista
antes de que pueda ver el cielo?
Si, ¿cuántas orejas debe tener un hombre
antes de que pueda oír gritar a la gente?
Si, ¿cuántas muertes serán necesarias hasta que él
comprenda que ya ha muerto demasiada gente?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está en el viento.

¿Cuantos años puede una montaña existir
antes de que sea arrastrada al mar?
Si, ¿y cuántos años pueden algunas personas existir
antes de que se les permita ser libres?
Si, ¿ y cuántas veces puede un hombre volver su cabeza,
fingiendo simplemente que no ve?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
la respuesta está flotando en el viento.

BOB DYLAN

5/12/12

BARCENA MAYOR-SAJA

Todos los pronósticos indicaban que otra vez nos íbamos a mojar este domingo en la marcha programada y por primera vez incorporo el paraguas en la mochila.
 Un grado marcaba el termómetro en Barcena Mayor cuando echamos a andar pero eso no nos iba a acolechar pues enseguida entramos en calor.
Vamos a recorrer caminos que se pierden en la memoria de los tiempos por donde salieron las gentes de estos valles a repoblar los pueblos de Castilla.
Caminos por donde transitó el Emperador Carlos V nos llevarán  hasta las cimas que separan las cuencas de los ríos Argoza y Saja. La cota más alta será el pico Tambuey de 1.252 metros de altitud.
Pronto nos encontramos con la nieve y esta ha hecho que los caballos tengan que buscar cotas más bajas para encontrar alimento y pacen mansamente cuando pasamos a su lado por debajo de los acebos.
Por si no lo he contado ya otras veces (que creo que si ) y por si no lo sabéis os diré por que están protegidos estos árboles. Debajo de los acebos es muy difícil que cuaje la nieve, lo que hace que bajo ellos busquen alimento los pájaros, corzos, venados, jinetas, tejones,pequeños roedores....y resto de la abundante fauna que puebla estos bosques que forman parte del  Parque Natural Saja-Besaya que es también Reserva Nacional de Caza.
Además de alimento buscan calor pues la diferencia de temperatura debajo de los acebos es  unos tres grados superior a la que puede haber en el descampado.
Si rica es la fauna no lo es menos la masa forestal. Montes de hayas, robles, y abedules forman parte de un paisaje incomparable que guardan en su interior especies protegidas como el oso y el urogallo cantábrico.
Aún quedan en estos pueblos artesanos de la madera que fabrican aperos de labranza, albarcas o jermosos (recipientes para la leche).
A la generosa y abundante lluvia de los últimos días se ha unido la nieve lo que da lugar a que tengamos que cruzar charcas y arroyos de aguas claras.
A pesar de una marcada tradición ganadera hoy los rebaños son cada vez más escasos pero nos encontramos con algunas yeguas relinchando y   llamando a sus  crías que han salido corriendo asustadas al ver tanta gente por el monte.
Ya solo debe quedar por detrás de mi el que se encarga de cerrar la marcha pues como casi siempre me distraigo con una mosca que pase y saco fotos a todo lo que se menea pensando en Amado que me acompaña siempre en el pensamiento en estas rutas.
Este sale de la cabaña para vernos pasar, ha debido venir de fin de semana y nos mira como recriminándonos haber roto la tranquilidad que por aquí se respira.
No acertó el hombre del tiempo y en el cielo solo se ven algunas nubes blancas más amigables que intranquilizadoras.
Saco esta foto para poner en practica las lecciones de el maestro, aunque se que es imposible de imitar.
El blanco y el azul confunden los colores del cielo con el suelo.
Aquí ya se ve bien claro que voy el último, el resto de la gente está tomándose un refrigerio al lado del refugio.
"Espino Albar" siempre blanco, de flor en primavera y de nieve en invierno.
Hacia el sur nubes blancas.....
....hacia el norte nubes negras....
....y cubierto de nieve el tojo o escajo como se conoce a la árgoma por estas tierras, una planta contra la que luchan los ganaderos que la queman cada año para que no invada los pastos y que sin embargo es de un valor incalculable pues en tiempos de penuria servía bien picada como alimento para los animales domésticos, con sus leños se encendían hornos para cocer el pan y la cerámica, daban calor en la lumbre y de su flor hacen miel las abejas.
 Los casi dos mil metros de altura de Peña Sagra son un recreo para la vista, al otro lado podemos imaginar los tres macizos de Los Picos de Europa.
De frente el Pico Tambuey, y bajo el Venta Vieja, una de tantas antiguas ventas que abundaban por estos caminos siglos pasados y que eran lugar de descanso para caballerías y gentes que transitaban con mercancías entre la costa y la Meseta Castellana. En el refugio tomaremos fuerzas antes de continuar andando.
Ya llevamos un buen rato bajando cuando aparece ante la vista una magnifica vista de Los Tojos, el pueblo que da nombre a este municipio en la parte alta del valle del Saja. Sus casas alineadas a la orilla de la carretera forman un grupo de los mejor conservados de la arquitectura típica montañesa con magnificas casonas de madera y piedra.
Algunas adornadas en su exterior con  tejos de buen porte y muchos años que bien pudieron ser testigos del suceso ocurrido en aquel año de 1517 cuando pasó por aquí el Emperador Carlos V Dicen las crónicas de la época que una tormenta obligó a la flota a desembarcar en la aldea de Tazones, cerca de Villaviciosa (Asturias), procedente de Flandes, para hacerse cargo de su corona.
Iba camino de Castilla siguiendo la calzada romana de la que aún quedan algunos restos empedrados y se vieron obligados a pernoctar en la aldea de Los Tojos pero su ayuda de cámara no encontró casa apropiada para tan egregio personaje por lo que  levantaron tiendas y pabellones en una hermosa pradera con tan mala fortuna que una nueva y huracanada tormenta estuvo a punto de llevarse  por los aires el campamento entero con tapices y colgaduras y la cama real. A toda prisa tuvieron que acomodarse en una socarreña y cuenta la leyenda que un lugareño prestó al rey para combatir el frío una piel de oso plagada de piojos. No pudiendo resistir los picores y rascando sin parar emprendieron la marcha a media noche camino del puerto de Palombera llevándose un mal recuerdo de este lugar.
Comienza a caer la tarde.
Existen también en la zona numerosos y bien conservados humilladeros.
Después de tanta nieve cubriendo las hojas  del suelo parece que en el interior del hayedo ha retornado el otoño....
...y quedan al descubierto las piedras de la antigua calzada.
Tras andar veintiséis kilómetros  al fondo del valle nos espera el pueblo al que da nombre el río Saja.
Así ha transcurrido por este año la última de las etapas de la Marcha Luchamos por la Vida que retomaremos en enero para acabar en septiembre del próximo año en Covadonga.
Llevamos recorridos desde que empezamos en mayo en La Bien Aparecida 250 kms.

Llevar el paraguas ha dado muy buen resultado.

27/11/12

LLUEVEN GATOS

 En la gran isla de Borneo, los gatos comían a las lagartijas, que comían a las cucarachas, y las cucarachas comían a las avispas, que comían los mosquitos.

   El DDT no figuraba en el menú.

 A mediados del siglo veinte, la Organización Mundial de la Salud bombardeó la isla con descargas masivas de DDT, para combatir la malaria, y aniquiló los mosquitos y todo lo demás.

 Cuando las ratas se enteraron de que también los gatos habían muerto envenenados, invadieron la isla, devoraron los frutos de los campos y propagaron el tifus y otras calamidades.

  Ante el imprevisto ataque de las ratas, los expertos de la Organización Mundial de la Salud reunieron su comité de crisis y resolvieron enviar gatos en paracaídas.

 En estos días de 1960, decenas de felinos atravesaron el cielo de Borneo.
 Los gatos aterrizaron  suavemente, ovacionados por los humanos que habían sobrevivido a la ayuda internacional.

RECETA PARA DIFUNDIR LA PESTE

En el siglo catorce, los fanáticos custodios de la fe católica declararon la guerra contra los gatos de las ciudades europeas.

 Los gatos, animales diabólicos, instrumentos de Satán, fueron crucificados, empalados, desollados vivos o arrojados a las llamas.

 Entonces las ratas liberadas de sus peores enemigos se hicieron dueños de las ciudades. Y la peste negra, por las ratas trasmitida, mató a treinta millones de europeos.

Otra vez estoy leyendo a Eduardo Galeano: "Los hijos de los días".

Y seguimos siendo dirigidos y gobernados por quienes  creen no equivocarse nunca y deciden por todos. 


22/11/12

ENTRE BARCENAS

  La voz bárcena significa en Cantabria “pequeño remanso en medio de una corriente de agua”. En  Cabuérniga,  “lugar apto para el cultivo a orillas de una corriente de agua”.
El asturiano bárzana posee un significado similar al de Cantabria. El gallego bárcia y portugués várzea comparten la acepción de “terreno cultivado, generalmente ubicado en una planicie a orillas de una corriente de agua.
 Pues entre barcenas transcurrió la décima etapa "Luchamos por la vida".  Treinta kms separan los pueblos de Bárcena de Píe de Concha de Bárcena Mayor, y caminando unimos  los Valles a los que dan nombre el río Besaya y el río Saja.  No he de continuar sin avisar que no habrá capote que os libre de mojaros antes de acabar el camino.
Fue tanta la lluvia que nos cayó encima que bien pudo alimentar las Fuentes donde nace el Nilo.
En otras épocas   se achacaban todos los males a la "pertinaz sequía" cuando faltaban las lluvias largos periodos de tiempo, pero si algo fue pertinaz este día fueron las nubes que constantemente fueron derramando el liquido que llevaban es sus panzas grises.
Sin alzar la vista del suelo fuimos subiendo hasta llegar a los 1180 metros de altitud. Allí parecían nacer las nubes en brañas verdes donde en estas fechas ya no queda apenas ganado y donde los prados empapados no son capaces de absorber la lluvia.
  Poco a poco se va formando un fino tejido de hilos de agua que ladera abajo van arrastrando hojas y alimentando fuentes y regatos.
Me da pereza y temo sacar la cámara pero no me puedo resistir y  pasar sin fotografiar la belleza que a través del agua ven mis húmedos ojos, que gotean cada vez que parpadeo.
Formando espuma va desapareciendo el agua en el interior del bosque entre hayas y acebos.
Por momentos las nubes me confunden y no se si se elevan saliendo de entre los árboles o si descienden y se posan sobre ellos.
Van aumentando el caudal los riachuelos y cada vez es más sonoro su discurrir por el interior del hayedo.
Las cascadas son cada vez más grandes y el ruido del agua confunde cualquier conversación.
No cesan de incorporarse al río caudales nuevos que bajan de lo más alto...
....alimentando a un río que parece insaciable y acoge hasta las últimas gotas que se desprenden de las hojas que aún quedan en los árboles.
Rebosa de agua el abrevadero,  me rebosan a mi las botas y creo que ya tengo mojados algo más que los pies.
Una cascada tras otra...
...y aquí la más sorprendente.

 Desde el origen de los tiempos el agua ha sido motivo de culto en todas las culturas pues allí donde hay agua el hombre puede sobrevivir.

Los celtas y los cántabros adoraban casi todas las manifestaciones de la naturaleza y, en gran medida las relacionadas con el agua, quiero imaginar que los restos que descansan tras esta cascada son de alguien que sentía gran respeto por las aguas, los manantiales y la naturaleza y quiso que su última morada fuera aquí, en este bosque rodeado de "las mozas del agua".
Cuenta una de las leyendas más bonitas de la Cantabria profunda que estas doncellas emergen en las madrugadas de las aguas cristalinas de los arroyos para tejer madejas de finísimos hilos de oro y plata.
Poseen una estrella sobre la frente, son delicadas y transmiten paz. Cuando el sol comienza a calentar el día, las mozas se sumergen de nuevo en las claras aguas  y desaparecen en ellas.
Si llegados hasta aquí, aún no os habéis mojado os invito a dar un paseo por Barcena Mayor, uno de los pueblos más bellos y mejor conservados de Cantabria, con sus casonas de piedra y sus balcones todavía cubiertos de flores.
Las calles están húmedas y la temperatura ya ha bajado hasta los ocho grados, hay madera almacenada para encender las lumbres , se acerca ya el invierno.
El río Argoza a su paso por el pueblo baja caudaloso y presto a entregar sus agua al Saja.
En alguna casas ya sale el humo por la chimenea y hay un intenso y agradable olor a leña.
La tarde cae lentamente y las nubes siguen rondando por el hayedo alrededor del pueblo, y pienso que las mozas del agua debieran tejer también collares con las hojas de colores otoñales.
Una salamandra salió de mis botas cuando me descalcé. No me he resfriado pero llevo toda la semana estornudando.

"Estabas en el agua.
  Estabas que yo te vi.

  Todas las ciudades
   lloraban por ti.

   Las ciudades desnudas
   balando como bestias en manada.

   A tu paso
   las palabras eran gestos
   como estos que ahora te ofrezco.

   Creían poseerte
    porque sabían teclear en tu abanico.

    Pero
    No
    Tú
    no estabas allí.

    Estabas en el agua
    que yo te vi"

GERARDO DIEGO