Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

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Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la determinación, sabio ermitaño,leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

11/7/18

ABDALAH-VACACIONES EN PAZ

Apenas hace unos días que llegó y ya sé que este verano va a ser diferente.

Su timidez no impide que con cada gesto amable o de cariño hacia él, nos dedique una sonrisa permanente.

Si sincera es la sonrisa, no es menos creíble su limpia y chispeante mirada, que sale de unos ojos negros, con un fondo más puro y más blanco, (si es que se puede), que sus blancos dientes.

No ha venido  a aprender, si no a enseñarnos.

A enseñarnos a ser felices con lo que tenemos, a ser comedidos con el consumo, a no derrochar el agua, abriendo el grifo solo lo necesario.

Nos ha regalado un saco de arena del desierto, ¿qué otra cosa nos podía regalar?.

Obediente, educado, amable no lo puede ser más y recibe con agrado abrazos besos y carantoñas.

Apenas hace unos días que llegó y ya intuyo que vamos a llorar, cuando llegue el mes de septiembre y tenga que regresar al desierto, Abdalah.




25/6/18

ANCLADO

Creo que en más de una ocasión dije que hay fotografías que cuentan historias e incluso me atreví a contar lo que me sugirieron, a pesar de que no soy muy buen narrador.

Esta que traigo hoy a la cueva no es de ayer ni de antes de ayer pero ha envejecido muy bien en el baúl de los recuerdos.

Sabía que algo me tenía que contar pero por más que la abría y la miraba, siempre la volvía a cerrar.

Hasta que hace unos días volví a la Ría de San Martín y vi las cuadernas del barco que en la foto que  aparece atado....y entonces, una vez más, me volví a acordar del poeta del mar...

Como barco a doble ancla
vivo atado al litoral
para ver morir los días
entre la tierra y el mar.

Tarde clara del otoño
de un amarillo tenaz
y un sol tibio y macilento
como cirio funeral.

Es la angustiosa bonanza
que antecede al huracán,
es una calma de muerte,
es una quietud total,
es el silencio dormido
y que teme despertar
porque lleva en sus entrañas
la furia del vendaval.

Las olas vienen rendidas
 de distancia y soledad,
y se arrastran jadeantes
o asaltan el roquedal,
y van muriendo una a una
suspirando por la paz.

Como barco a doble ancla
vivo atado al litoral
para ver morir los días
entre la tierra y el mar.

¡Ay de las noches sin luna,
cuando en el vasto playal
ni tiene alientos la brisa
ni tiene pulsos la mar!

Jesús Cancio. Poeta del Mar.

La Cueva superó hace unos días las 400.000 visitas.

El tejón no quiere vivir anclado y seguirá soltando amarras, a pesar del temporal.



18/6/18

URRIELLU, EL PICU.

Hace muchos años, muchos, cuando el hombre aún no sentía la atracción que sobre él ejercen hoy las montañas, consideraba a estas como las verrugas de la tierra.
No entendía por qué fueron creadas y creía que en su interior habitaban monstruos, demonios y toda clase de seres malignos.
Ellas no han cambiado, afortunadamente lo hemos hecho nosotros, nos hemos acercado  y ellas nos han hecho ver lo insignificantes que somos a su lado.
Grandes aventureros, muchos perdiendo su vida han conseguido que muchos hoy sintamos verdadera fascinación por ellas.
Un poco de esa fascinación es la que quiero transmitir en la entrada.

¿Dónde, en qué lugar, si no es en las montañas puede ver uno alzarse las nubes, hasta encontrarse en el horizonte con el nivel del mar?.
¿Donde si no es en las montañas se puede pisar el verde más inmaculado al pasar?.
Fascinación la que produce la verticalidad de El Picu, tanto a los que vamos a ras del suelo como los que vuelan por el cielo.
Fascinante la pendiente,y fascinación la que se siente al desconocer, dónde nos lleva  la sima que se adivina por delante.
Bajamos impregnados de un aire especial, percibimos olores...
...sonidos, conscientes de que estamos sumergidos en un mundo muy especial...
...habitado por hombres que conocen bien las dificultades de vivir en estos pueblos...
...donde siempre encontramos las puertas abiertas.

Breve resumen de una magnífica jornada de senderismo por el Parque Nacional de Los Picos de Europa, sus picos, sus montañas, sus gentes y sus pueblos.

Sotres, Bulnes, Poncebos, la Vega de Urriellu, las Traviesas, la canal de Culiembro, Balcosin...buen día, el cuello quemado por el sol, el agua despeñándose por los torrentes, la piedra suelta, las croquetas de queso cabrales, las cervezas al final del camino, los amigos,  algún mal rato y todas las dificultades que encontramos superadas.

8/6/18

SÁLVATE, GAVIOTA

Sálvate, si puedes salvate, si tú te salvas todos estamos salvados,
 pero antes cuéntanos todo lo que has visto en los Océanos.

Sálvate y perdónanos por  llenar tus mares de plásticos,
si tú te salvas, todos estaremos salvados. 


Día Mundial de los Océanos.

26/5/18

TÚ QUE PUEDES, VUÉLVETE

Soñé que el río me hablaba 
Con voz de nieve cumbreña 
Y dulce, me recordaba 
Las cosas de mi querencia. 

Tú que puedes, vuélvete... 
Me dijo el río llorando. 
Los cerros que tanto quieres, 
-me dijo- 
Allá te están esperando. 

Es cosa triste ser río 
Quien pudiera ser laguna... 
Oír el silbo del junco 
Cuando lo besa la luna... 
Que cosas mas parecidas 
Son tu destino y el mío: 
Vivir cantando y penando 
Por esos largos caminos. 

Tú que puedes, vuélvete... 
Me dijo el río llorando. 
Los cerros que tanto quieres, 
-me dijo- 
Allá te están esperando. 

Tú que puedes, vuélvete... 
Tú que puedes, vuélvete..


Atahualpa Yupanqui- Tú que puedes Vuélvete.

23/5/18

TRISTE OCASO

Hoy tengo que escribir con lágrimas en los ojos, este ocaso que parece presagiar un amanecer dichoso, se ha llevado con él a un amigo.

Berto, ese mar que tanto quiero, aun lo querré más cuando piense que tus cenizas reposan en él.
"Los años pasan igual para tí...
la infancia parecía no tener fin
Antes querías ser grande y crecer...(uoohooh!)
y ahora pequeño te gustaría ser...

Y el niño aquel,
que tu eras antes...
se fue, no está
y aunque eres el mismo...
ya no es igual, pareces distinto
debes buscarlo lo vas a encontrar...
No! No! que el tiempo no te cambie...
No! No! que el tiempo no te cambie...
No! No! que el tiempo no te cambie... no!

Que bien sonaba Tequila en el cassette del R-5 en los 80, con aquellos trajes de pana queriendo bailar un Rock and roll en la plaza del pueblo.

Aquella chica si era para ti.

Pili, un abrazo.

12/5/18

AÑORANZAS

Si me tropezaba, mi padre siempre me decía:

"Eso te pasa por mirar al cielo"
Y si me daba un coscorrón:

"Eso te pasa por mirar al suelo".

Cuantas cosas que añoro me enseñaba mi padre.


"Al subir a la montaña..., ten la vista clavada en la senda que conduce a la cumbre, pero que no se te olvide mirar lo que tienes a tus pies" (René Daumal).

2/5/18

PICO GAMONAL- BLINCAPEÑAS

Si las montañas fueran fronteras, en estas montañas que hacen de frontera entre las comunidades de Asturias y Cantabria no existen rivalidades,  ni fricciones entre las gentes que habitan de uno y otro lado.

Se comparte el paisaje, la vegetación, las peñas, los inviernos fríos, el viento, la belleza, el vértigo y la soledad buscada.
Quienes hemos elegido las montañas, sabemos que hemos escogido el camino acertado donde compartir todo aquello que nos ayuda a mejorar como personas, el haya viejo y arrugado  nos transmite toda la energía que lleva acumulada en el tronco y en las ramas durante tantos años.
El esfuerzo y el latido del corazón de quién camina a nuestro lado, nos descubre que a veces somos capaces de conseguir logros que jamás sospechamos...
Si miramos al suelo aprendemos que  las rocas que parecen muertas, están dormidas y por sus grietas  escapan la belleza y la vida.
Y si elevamos la vista a los cielos envidiaremos el majestuoso vuelo de las aves.
A los grandes pensadores les gustaba salir a andar y en alguna parte he leído que hay maneras de andar que son filosóficas. 
Nietzsche tenía un estilo de andar en el que buscaba sensaciones de energía y luz...
...Kant tenía un andar metódico, serio y disciplinado.
 Esos estilos de andar me han traído hasta aquí para mirar con intensidad y sin vértigo, un paisaje del que mi cuerpo quiere formar parte, integrarme en él, igual que se integran entre la peñas los senderos. 
Si no aprendemos a mirar es difícil  explicar lo que vemos, esos pueblos iluminados por los rayos de sol, mejor que con los ojos, se ven si los miramos con el alma, con la mente.
Los sabios en la antigüedad decían: "ten prisa por llegar a la vejez" pues consideraban que la vejez  es ese momento de la vida en que uno puede liberarse de todo y dedicarse al cuidado de uno mismo.
No hay que hacer marcas, ni batir tiempos...
...solo caminar aprendiendo a mirar y emborracharnos de paisajes. 
Peñamellera Baja, antesala de Los Picos de Europa y el Desfiladero de La Hermida se dejan envolver por la niebla.

Con el Grupo de Montaña ORZA

21/4/18

PLANETA DE PLASTICO

La cruda realidad hace que hoy en la cueva, el tejón tenga que mostrar fotos que no quisiera que vierais, pero que tristemente y cada día más, forman parte de este planeta anteriormente llamado tierra. 
Pasaron los años cuando de niños íbamos a la playa a jugar y competir, por ver quién cosechaba más conchas y cascaritas para convertirlas en monedas de cambio, y pagar con ellas por que nos dejaran lamer o mordisquear el cucurucho de un helado.  

Conchas y cascaritas de todos los colores, algunas parecía  que llevaran con ellas el arco iris dentro.
Hoy por los arenales solo se ven colores convertidos en bastoncillos para los oídos, en cartuchos vacíos de plomo de quienes practican el "noble deporte de la caza", en mil formas de envases de productos para la higiene, sin contar con mecheros, redes y otras artes de pesca.

¿Cómo es posible que teniendo los oídos tan limpios, no escuchemos las advertencias que nos hacen en los medios de comunicación a diario?.

¿Por cuánto tiempo  podremos seguir bañando nuestro limpio cuerpo en un mar que estamos envenenando?.

El planeta tierra está herido de muerte, mientras seguimos matando de un tiro a las aves y a los peces.


Pinchad en el enlace.




14/4/18

EL CANTO DEL CISNE

Pasado el primer instante de sorpresa, frotándose los ojos, por fin  vio al cisne que no quiso ser un ave real, aquel que alzando el vuelo, había cruzado los mares para huir de Inglaterra, donde todos los cisnes eran propiedad de la Corona.

Pero de nuevo,creyó llegado el momento de volver a extender las alas.

 Las profundas aguas del pozo Tremeo le hablaron del futuro y le dijeron que podía ser tan libre como todos aquellos árboles que  tantos años fueron su única compañía.

Él los vio crecer en todas las direcciones.

 A lo alto en busca de las nubes y del cielo.

 Su ancha y rumorosa sombra le dieron frescura las calurosas tardes de verano, sumergiéndose en el agua había visto que sus raíces no encontraban fronteras bajo el suelo. 
  Con su potente y rápido vuelo no tardó mucho en llegar a las marismas de Soano y fijó su residencia en el antiguo molino de mareas.

Allí sigue, feliz, dejándose llevar por el subir y bajar del agua, unas veces dulce y otras salada.

Tan enamorado del lugar que no piensa en el día, que ha de cantar para rendir cuentas al dios Apolo.


3/4/18

PINTO LO QUE VEO...

Caminaba por aquel angosto bosque una  tarde de invierno, en busca del cisne que vivía en las trémulas aguas del oscuro y tenebroso lago.

Un sendero helado desequilibraba sus inseguros pasos y su vista cada vez más borrosa le decía que aquella era una misión imposible.

Pero allí estaba el centenario cisne, que a decir de la leyenda creía que metiendo su largo cuello en las profundas aguas, recordaría su pasado y vería su futuro. 


Manet.


Pinchad en los enlaces.



26/3/18

EL SILENCIO-III

Siempre vuelvo cuando quiero escuchar el silencio, porque el silencio no se escucha igual en todas partes.

El silencio aquí es el esfuerzo, el sacrificio de una gente y un pueblo, que luchan de forma constante, para formar parte de esta naturaleza.

Hoy los montes no se ven verdes, un manto blanco lo cubre todo y los rayos de sol son tan tenues que apenas se posan sobre la nieve.

Fluyen lentamente los arroyos, tan lentamente como  el vuelo de los buitres, que con sus alas extendidas, aprovechan las corrientes de aire un poco más calientes.
En el silencio se oye silbar el frío viento que curtirá no se por cuánto tiempo, las caritas de los pocos niños que  dan por estos cabañas y estos valles sus primeros pasos.



Valles Pasiegos-"Los valles del Silencio".

13/3/18

PEÑA VENTOSA

Entretenida es la ruta que traigo hoy a la cueva, y entretenida quiero que sea la forma de contarla.

Ya me diréis al final si lo he conseguido.

Porque a la ruta no le faltó de nada, además de lo de siempre,(ambiente montañero, chascarrillos, esfuerzo, naturaleza en estado puro...), tuvimos, a pesar de las predicciones meteorológicas, hasta buen tiempo.

La ciclogénesis, (Félix para los amigos), estuvo todo el día sobrevolando sobre los bellos pueblos lebaniegos y nuestras cabezas.

Con las chimeneas ahumando, las panojas colgando en los balcones, los manojos de sarmiento  atados en las socarreñas, las colmenas en reposo, los huertos en barbecho y los cerezos a punto de echar flor,  dejamos atrás Esanos y San Pedro de Bedoya, dos de los numerosos y bellos pueblos lebaniegos con una variada y rica arquitectura rural,  de donde partimos para encontrarnos con la falda y la crestería de Peña Ventosa.  
No menos bello es el pueblo de Salarzón que tenemos delante y que habremos de dejar atrás.

Félix, filtra y deja pasar entre las nubes unos rayos de sol que dan brillo y color al pueblo y a esa montaña que guarda de los vientos toda la comarca.

Todo está por venir y por llegar, las mochilas si de algo van llenas es de ganas y de ilusión por hacer cumbre y pisar  esa cima.
La ascensión va a ser larga pero llena de belleza desde los primeros momentos.

La pista que tomamos nada más salir del pueblo nos sumerge en un bosque con unas soberbias cajigas que nos escoltan mientras avanzamos.
Con el suelo mojado todo habría sido más complicado, con mucho cuidado y mirando bien donde pisamos poco a poco vamos tomando altura. 
Los buitres nos hacen compañía mientras seguimos los escasos hitos, de una ruta que no está muy marcada, por un terreno variado con algo de vegetación y mucha piedra suelta y algún que otro nevero de las intensas nevadas caídas este crudo invierno.
Hasta aquí el camino era bastante sesgado pero amigos, ha llegado el momentos de mayor dificultad, aunque no son muy largas estas trepadas resultan un poco comprometidas y hay que echarle riñones al asunto.
Gateando y agarrandonos con las manos nos vamos aproximando a la cima que desde abajo se ve altiva y vertiginosa
Desde estos 1434 metros de altitud, la panorámica que nos ofrece a la vista esta modesta cima, en un día despejado como el de hoy, es verdaderamente espectacular.

Al fondo del valle, Lebeña, el Desfiladero de La Hermida, el río Deva, Los Picos y  más a lo lejos el Macizo de Ándara y el Mar Cantábrico.
Los destrepes de bajada son más dificultosos pero no por ello menos disfrutones, que le voy a hacer, me gustan.
Y si echo la vista atrás la satisfacción de pensar que he estado en aquella cumbre es aún mayor.

Con la de veces que he pasado tan cerca, la primera vez que la vi ya me dejó atrapado.

Por algo será que hay quién la llama el Machu-Pichu cántabro. 
Continúa la ruta y llegamos al refugio del Collado Taruey donde comemos bien resguardados del viento que sopla fuerte y racheado.
Ya dije que la ruta tuvo de todo y no podía faltar un buen tramo de nieve blanda, que a más de uno hizo sentar el culo.
 Sorprendente el espectaculo que se esconde en el interior del conjunto de hayas que atravesamos, con la nieve diluyéndose formando pequeñas cascadas y regatos
Imaginareis la dificultad que he tenido para escoger las fotos que acompañan la entrada, creo que superan las doscientas las veces que disparé la cámara.

El viejo tronco es una buena captura, pero no fui yo, fue el tiempo quién lo mató.
El final de la ruta es una tediosa, larga y aburrida pista que nos llevará hasta Lebeña...
...que se hace más llevadera viendo nacer entre las piedras alguna de las fuentes que aliviaron mi sed, bajando de la Braña Los Tejos hace unos veranos.
La Ermita mozárabe de Lebeña, como final de ruta, es la mejor de las recompensas.

Montañeros, montañeras, la próxima vez que vayáis a Potes, fijaos en esta montaña tan espectacular como desconocida.

Su ascensión ya dije que es larga pero llena de encanto desde los primeros pasos.

Un grupo de montaña de Madrid colocó en su cima una placa que reza así:

"Puso Dios en mis cántabras montañas auras de libertad,
tocas de nieve y la vena del hierro en sus entrañas"