Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

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Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la determinación, sabio ermitaño,leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

23/3/13

MI AMIGA LA RAPAZ

Está ahí todas las mañanas,
 cuando me levanto y me asomo a la ventana.
 Entre los brotes nuevos y tiernos del chopo,
 esperando a que se descomponga la helada,
 y los primeros y tibios rayos del sol,
vengan a calentar sus alas.

14/3/13

BARLOVENTO

"Mar abierta, mar abierta,
agua y viento, cielo y luz:
¿Qué poema más ardiente
ni más lírico que tú?"
"Cielos de azufre, aguas de plomo,
espumajeros de plata en flor,
el aire tímido, la luz muy pálida,
y un palpitante y eterno son."
 "Tarde invernal, parda arena,
aire helado, densa bruma,
 gruesas lágrimas de espuma
y un rítmico son de pena."
"Grisáceo mar norteño: Tú eres mi fiel amigo,
tú sabes la tragedia de mi vida interior.
De cuántas penas mías has sido tú testigo;
cuántos ayes del alma me apagó tu rumor."

Los textos están sacados del tomo,  "Barlovento", de la obra poética completa de Jesús Cancio, el poéta del mar.

8/3/13

DAME LA LIBERTAD

Dame la libertad del agua de los mares
Dame la libertad de la tormenta
Dame la libertad de la tierra misma
Dame la libertad de la tormenta
Dame la libertad del aire
Dame la libertad de los pájaros de las marismas
Vagadores de las sendas nunca vistas
De noche mi corazón conmigo mismo pelea
Si eso no es mal vivir, que venga Dios y lo vea
Al moro me fui a buscarte, en tu casa me metí
Y ahora que estamos juntitos, a ver quién me aparta a mi

Dame la libertad del agua de los mares
Dame la libertad de la tormenta
Dame la libertad de la tierra misma
Dame la libertad del aire
Dame la libertad de los pájaros de las marismas
Vagadores de las sendas nunca vistas
Unos le rezan a Dios y otros le rezan a Alá
Y hay quién se quea callao que es su forma de rezar
A ver si llega la hora, a ver si tú te das cuenta
Que lo que está bien predio, ni se busca ni se encuentra

Dame la libertad del agua de los mares
Dame la libertad de la tormenta
Dame la libertad de la tierra misma
Dame la libertad del aire
Dame la libertad de los pájaros de las marismas
Varaderos de las sendas nunca vistas.


"Dame la libertad"

Juan Peña
 
El Lebrijano

2/3/13

ROMÁNICO EN CANTABRIA

Dice Miguel Ángel garcía Guinea en su libro, Románico en Cantabria: "Estos campos, montes y valles de la región cántabra fueron, desde la más remota antigüedad, escenario de una historia humana interpretada por innumerables generaciones que nacieron y murieron al amparo de una geografía prácticamente inalterable e inalterada.".

A través de los siglos y desde las pinturas rupestres  estas generaciones han dejado un rico patrimonio entre los siglos XI y XIII de numerosos edificios, iglesias y colegiatas, algunas tan desconocidas y singulares como la enclavada en Cervatos, un pueblo pequeño en pleno Campoo, muy cerca de Reinosa. 

El vago recuerdo que tenía de esta Colegiata de Cervatos se remonta a una de aquellas excursiones que se hacían desde las escuelas para enseñarnos la fabrica de galletas de Cuetara, lo eterno que se hacía subir por aquella estrecha carretera  y las temibles y accidentadas hoces con la pared de roca a un lado de la carretera y al otro la sensación de vértigo que daba ver correr un río en lo más profundo del barranco.
La construcción de la moderna Autovía que une Cantabria con la meseta castellana ha dejado solitarios muchos de estos pueblos y desde la autovía solo se ve fugazmente el campanario de la Colegiata, tan fugaz como fue la visita  en aquellos años de represión y censura cuando unos toldos sujetados malamente al tejado ocultaban (por nuestro bien) unas escenas con temas explícitamente sexuales, (eso lo sabíamos de oídas).

 No conseguían evitar las galletas que nos deban en la fabrica, que la vuelta a casa en el autobús estuviera envuelta en cuchicheos, a escondidas del maestro, dejando volar nuestra perturbada imaginación, tratando de adivinar lo que se escondía bajo aquellos maltrechos toldos.
 
Después de muchos años he vuelto a Cervatos para admirar una de las mejores muestras y mejor conservadas de lo que se conoce como Románico Erótico en Cantabria.

En uno de los ventanales podemos ver a este atormentado hombre que se tapa los ojos y los oídos, (aunque tenga bien desarrollado otro de los "sentidos") viendo enfrente a la que se conoce como "mujer impúdica"...
....que se le insinúa tan generosamente y le invita a que salte el capitel.

Sirvan estas dos imagenes como ejemplo de otras muchas y más variadas escenas de copulas, zoofilia, partos, y todo un variado muestrario de posturas que hace años provocaban sonrojo.
La visita a Cervatos merece la pena hacerla sin prisa y detenerse en cada detalle, en cada figura, en cada filigrana de su portico.....
...y en los numerosos y bellos canecillos con saltimbanquis, musicos tocando el arpa, monstruos que engullen figuras humanas, serpientes mordiendo los pechos de una mujer, aguilas, leones y motivos florales.

Eso si, os garantizo un buen dolor de cuello y más si como yo padeceis de las cervicales.

20/2/13

Km.31



Con pasos cortos, lentamente, subirá hasta el   Km.30, sabe que allí las esperas son largas pero esperará,   ella no romperá la promesa que selló con un beso que apenas rozó sus labios, y volverá, algún día volverá.

Si alguien se anima puede continuar la historia en otro punto kilométrico.



13/2/13

SUBIDA AL PICO TORBINA

 Con el nombre de Torbina (1315 metros de altitud) aparece este pico en los archivos de los primeros trabajos de topografia realizados en mil ochocientos y pico y "Turbina" como lo conocen los moradores de los pueblos que para eso pregunté a una paisanuca cuando bajamos y que poco menos que asutada  cuando nos vio pasar calados de agua exclamó: "Valgame Dios,hay que estar locos para subir con este día al Pico Turbina"
 Yo empecé en Arangas la ruta con mucha ilusión pues pensaba: "Hoy voy a sacar una foto al Picu Urriellu como la que tiene mi amigo Carlos en la cabecera de su blog: "Trabajando por un sueño"
Y no defrauda la ruta ni en los inicios pues a poco que vamos ascendiendo y teniendo en cuenta que partimos de niveles cercanos al mar Cantábrico hemos de subir mil metros de desnivel continuado, lo que nos permite ver los pueblos del valle luciendo entre los prados verdes y algunos tímidos rayos de sol.
 Nos encontramos en plena Sierra del Cuera, un cordal montañoso entre Los Picos de Europa y el mar que en linea recta está a muy pocos kms de distancia en el oriente asturiano.
Las altitudes de esta Sierra son modestas en comparación con  Los Picos  que permanentemente vigilan nuestra ascensión, pero no por ello deja de tener lugares de difícil acceso con las características y los inconvenientes de la roca caliza, con sus depresiones y peligrosos "jous" cubiertos por la nieve.
 Nieve que pronto se hace presente y las raquetas se han quedado en el autobús, empezamos a pensar si no nos habremos confiado demasiado al hacerlo.
Aunque es una zona donde predominan las nieblas en cualquier época del año parece que de momento nos hemos librado de ellas y seguimos avanzando.
 Aunque no lo parezca en esta Sierra es un espacio vivo y desde tiempos inmemoriales ha estado habitada por los seres humanos que han sabido explotar sus vetas minerales y aprovechar los pastos para el ganado,  buena muestra de ello son las majadas que entre fresnos desnudos encontramos por el camino.
 El GPS dice que nos hemos pasado de cota y recuperamos la ruta que nos marca arrastrando el culo por la nieve como en los mejores años de nuestra infancia.
 Aparentemente la cima no tiene más que un casetón con una placa de energía solar que alimenta una antena.
 Nos ha acompañado hasta la cima el buen tiempo y la nieve en buen estado no ha sido dificultad para caminar por las crestas...
 ...pero a pocos metros de la cima y de una forma totalmente repentina se desató un viento del demonio que nos hizo echar las manos más de una vez.
 Las nubes aparecieron tan de repente como el viento y no presagiaban nada bueno.
 Apenas cinco minutos pudimos estar en la cima, poco tiempo para poder disfrutar de las vista del Mar Cantábrico que desde allí se tienen, toda la costa asturiana y buena parte de la de Cantabria pues hasta el Monte Buciero en Santoña se distinguía además de los grandes arenales y playas y las desembocaduras de los ríos.
 Eran las dos de la tarde y las nubes en un santiamén lo cubrieron todo....
 .... de forma precipitada sacamos la foto del grupo en la cima y sin demora comenzamos a bajar y ya está nevando.
 El viento hace de las suyas y se lleva guantes, cubre mochilas e impide el vano intento de alguno por abrir un paraguas. ¡Y las raquetas en el autobús!
 Guardo la cámara  pues  cada vez es menor la visibilidad y no quiero que se me vaya a mojar...
....y me quedo con las ganas de fotografiar al Picu que se ve que está a gusto dejándose acariciar por las nubes y apenas su silueta me deja adivinar.
No podemos detenernos hasta llegar al autobús que nos espera en el pueblo de Alles y cuando comemos son ya más de las cinco de la tarde.