Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

3/9/11

HAYEDO Y PRADERÍAS DE RUYEMAS


Llevo más de una semana "barruntado" no se qué, con la garganta mal, aftas en la boca, infección en un oído, estress... vamos que los años no pasan en balde y como a los tejados viejos me empiezan a salir goteras.
Dicen que al cuerpo hay que darle siempre lo que pide y a mi me pedía darme una paliza y para ello me apunté a una de las rutas guiadas por los Espacios Naturales Protegidos de Cantabria que organiza el Centro de Interpretación del Parque Natural de los Collados del Asón.
Los Miradores de Castro Valnera, uno de los montes emblemáticos de Cantabria, más de 1700 metros de altitud, 6 1/2 h, 12 kms de longitud y 630 metros de desnivel, dificultad alta. No pudo ser, la espesa niebla que a veces parecía lluvia nos lo impidió.

Habíamos quedado en la plaza de La Vega de Pas y tras los primeros momentos de frustración, las guias optaron por hacer una ruta por cotas más bajas y de menos duración. Nos acercamos hasta Pandillo y desde este coqueto puente de piedra iniciamos la ruta que nos lleva hasta las praderías y el hayedo de Ruyemas.

Tras una brusca ascensión inicial, pronto llegamos a unos cabañales donde además de la niela y el rocío reinan el verde, los musgos, el brezo, los helechos.....y el silencio, solo interrumpido por el son de algún campano de vacas que no vemos y el canto del pito real que tampoco vemos pero que con su canto ya ha puesto en guardia al resto de los pájaros avisando que hay intrusos en el bosque.
Montones de piedras indican que estamos en una de las zonas que mejor se conservan donde y desde hace cientos de años el hombre domestico la montaña y sus pindias laderas, convirtiéndolas en ricos pastizales para el ganado y aun convive en perfecta armonía con la naturaleza que nos rodea.

Piedras con las que cercaba los prados, encachaba caminos y senderos y construía casas y cabañas con sus tejados de lastras y balconadas de madera como las que se ven en las fotos que en esta época del año están vacías pues el ganado todavía tiene pasto en los prados más altos.
Todas las casas tienen su fresno al lado pues el pueblo pasiego antes de ser cristianizado daba culto a los elementos más naturales y el fresno protegía de las tormentas y de la brujería. No es el caso del de la foto que ha sucumbido al paso de los años y a ido a caer sobre la cabaña que guardaba.



Mi cabeza no es capaz de procesar toda la información que nos dan las guias y cuando veo estos prados me pregunto si no se inspirarán los diseñadores de jardines en estas laderas cubiertas de forma natural de avellanos, robles, mostajos, hayas, fresnos y abedules.


Metidos de pleno en el hayedo nos muestran las guias este haya que está catalogado como un árbol melero pues su agrietado tronco era aprovechado por las abejas para construir sus colmenas y elaborar la rica miel de brezo y del resto de las flores que nos encontramos por las orillas del sendero.
Esta miel se cosechaba ahuyentando con humo a las abejas para poder acceder a los panales de miel y todavía se ve el interior del tronco ennegrecido. Otra muestra más de como se pueden aprovechar los recursos naturales sin perjudicar a la naturaleza pues ha sobrevivido y como él quedan catalogados en Cantabria algunos ejemplares más por la comarca de Soba.
Caminamos entre sombras pero no puede haber sombras donde no hay luz y algún rayo de sol se cuela en el claro del bosque.
El hayedo de Ruyemas es singular porque rompe con la imagen que tengo de un hayedo con el suelo mullido de hojas secas y árboles viejos descomponiéndose.
Aquí el suelo forma un soto bosque cubierto de arándanos, ese sabroso fruto que tan bien acompaña a la tarta de queso pero que los pájaros y el resto de animalillos del bosque se han encargado de no dejar ni muestra que llevarme a la boca.
La mañana va pasando y la niebla sigue sin abandonar las cumbres más altas por lo que pienso que ha sido acertado no correr riesgos inútiles y disfrutar de todo lo que el hayedo y las guias nos enseñan.
Es admirable el esmero y el cuidado que ponen por que no dejemos huellas de nuestro presencia.
Saliendo ya de la espesura del hayedo el suelo se cubre de flores de brezo y hasta los oídos llega el zumbido de las abejas que trabajan sin descanso recolectando el polen de las flores. Huele a miel.
Las veces que habré oído decir "hay que tener agallas" y aquí están, estas son las agallas del haya.
Dentro de esa especie de lágrima se está desarrollando el huevo que una avispa puso sobre la hoja y el árbol como método de defensa para que no se secara la hoja envolvió facilitando que una nueva avispa vea la luz, dándonos otro ejemplo de convivencia en armonía.


Como de setas y de hongos soy un ignorante aquí dejo algunas fotos de algunas de las muchas y vistosas por las formas y colores variedades que se pueden encontrar en un hayedo. Si alguno las conocéis podéis poner el nombre.
Han sido solo cinco kms de camino pero ha merecido la pena. Volvemos al punto de partida, el escaso caudal del río sigue su camino y dejamos pendiente subir otro día a Castro Valnera.

26 comentarios:

  1. Que si ha valido la pena???

    Pues cllaro que si.

    Que fotos, dios mios, las setas, el rio, el árbol melero ( qu me ha dejado prendada), la cabaña, los prados...
    es que no puede ser mas bonito!!!

    Gracias Tejón por estos paseos

    Un beso :)

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  2. Pues amigo cuidate las aftas, son muy complicadas,yo las cogí en Argentina en la leche y me duro varios meses.

    Saludos

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  3. · Ya veo que ha valido la pena ese recorrido, viendo las imágenes. Ahora mismo, ya estás convertido en un perfecto guía de la zona... podrías organizar una salida...
    Al castro lo he subido desde Lunana y desde Las estacas de Trueba... nunca desde donde mencionas. Tiene que ser interesante.

    Cuida ese cuerpo y te durará toda la vida...

    · Un abrazo

    CR & LMA
    ________________________________
    ·

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  4. Me ha encantando caminar contigo e ir descubriendo nuevos paisajes, la convivencia entre el hombre y la naturaleza respetándola y a la vez aprovechando sus recursos, esas praderas y las hayas con sus agallas,hasta rima, en Sanabria son marrones y se dan en el roble.
    Un paseo muy entretenido.
    Un abrazo.

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  5. Como se suele decir, Tejón, las cosas siempre ocurren por algo, y en tu caso el cambio de ruta y para nosotros, ha merecido la pena. ¡Vaya si ha merecido la pena!. ¡Cuídate!. Un fuerte abrazo.

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  6. Cuidate tejon, ¡¡mucho!!
    Un abrazo

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  7. Bien relatado el texto Tejon con unas fotos que sinceramente me han gustado todo ello con una marcha que puedes estar seguro que ha merecido la pena a pesar de la niebla, un abrazo desde Reinosa compi.

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  8. Y eso que estabas pachucho y, que según tú, tienes goteras... Seguro que yo no tengo fuerzas para tanta caminata, aunque a juzgar por las fotografías vale verdaderamente la pena. Soy una fan de los bosques y de las praderas verdes, por lo que creo que esta ruta me gustaría verdaderamente.

    Saludos y mejórate

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  9. Un buen remedio para los males. Mereció la pena andar por esos lugares donde las gentes modificaron las pendientes y crearon otra maturaleza con mucho sacrifio para un tipo de vida que se está perdiendo.
    Un abrazo.

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  10. Me alegro que lo disfrutes,muerte roja.
    Un besuco.

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  11. Van remitiendo,Jose, pero lo he pasado realmente mal.
    Gracias y un abrazo.

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  12. Cuando quieras,ñOCO estoy dispuesto a repetirla,jejeje
    Abrazos.

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  13. Valverde, este tipo de marchas guiadas, con poca gente-solo diez personas y dos guias- cada vez me gustan más.
    Un abrazo.

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  14. Gracias marce,ánimate un día que estamos bien cerca.
    Un abrazo.

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  15. Gracias,Arena, lo mismo te digo.
    Cuidate, un abrazo.

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  16. Seva, que me digas que te gustaron mis fotos no deja de ser un gran elogio viniendo de ti.
    Un abrazo, amigo campurriano.

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  17. CarmenBejar, seguro que tienes cerca rutas del estilo y tan atractivas como esta. Cuando estuve en Candelario se me iban los ojos para aquellas sierras.
    Un abrazo.

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  18. Es un estilo de vida que está en declive pero aún conserva un gran atractivo,Lito.
    Un abrazo.

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  19. Caray, Tejón: seguro que el collado es una belleza, pero este "segundo plato" no puede decepcionar a nadie.
    Me ha gustado mucho y compruebo una vez más que tu tierra y la mía tienen muchas cosas en común (también los que aquí se llaman "culmeneiros")
    Un abrazo, amigo

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  20. Muy didactico...apuesto que eras de los mas atentos en la excursion!!
    Saludos camperos.

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  21. · Pues querer, lo que se dice querer ¡quiero! Sólo tienes que avisarme... cuando la repitas.... también podría valer otra.

    · Salud·os

    CR & LMA
    ________________________________
    ·

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  22. Lo de los "culmeneiros" era una cosa que ignoraba toalmente,Xibeliuss.
    Gracias por comentar y un abrazo.

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  23. Soy un alumno aventajado,campero.jejeje
    saludos.

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  24. Por mi vale,ñOCO, le buscamos fecha.
    Un abrazo.

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  25. Hola Tejon! Amigo
    Como siempre, tus fotos me hacen sentir un poco mas cerca de la tierra de mis ancestros.
    Un gran abrazo chabón
    Eduardo de Argentina

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  26. Gracias Eduardo, me alegra mucho ver por aquíu tus comentarios.
    Un abrazo.

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