Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

2/4/16

DONDE NACEN LOS RÍOS

Allá nos fuimos, huyendo del asfalto, de mentiras y de desastres, a surcar ríos, a conocernos, a compartir todo para hacer más ligero el peso de nuestras alforjas.
Calzamos nuestras botas y por caminos que hacen filigranas  iniciamos nuestra particular procesión hasta la cima.
A ratos empujados por vientos que levantan la nieve y nos azota el rostro.

Mientras sobre vuelan sobre nuestras cabezas, hojas pasajeras que buscan veloces el fondo del valle.
La mochila que ya salió cargada de casa ve incrementado el peso de  emociones, sensaciones y conversaciones.
No se puede anhelar más que llegar a la cima y ver que el Castro Valnera  nos muestre toda su belleza, la misma que desde que empezamos a andar escondía bajo un manto de nubes.
Sus praderas esperan el desnieve para que la hierba y las flores crezcan.

Atrás quedaron los tiempos de la "muda", cuando subían los ganados del valle, a pacer durante el verano y las cabañas con techo de pizarra, daban tibio cobijo tras la ajada puerta a gentes que durante siglos dominaron estos parajes haciendo un uso racional de todo aquello que generosamente les ofrecía la naturaleza.
Aquí arriba, en el Cotero de la Colina comienza el ciclo.
Las nubes tan al alcance de la mano revolotean juguetonas, como juegan en el mar las olas.
Ellas han depositado la nieve que pisamos y que tapa el camino que hemos de inventarnos.
 El cielo pierde su color azul y la nieve es cada vez más blanca.
Y no estamos solos, asombrados y huidizos ojos vigilan nuestro descenso desde el fondo del valle.
Hay que afirmar cada paso que damos si no queremos precipitarnos, como se precipita en cascada el agua por acantilados que hace miles de años se alejaron del mar.
Vadeando ríos y sorteando neveros ha llegado el momento de aligerar el peso de la mochila y poner sobre un mantel verde las viandas...
...no muy lejos del "bodego" o cuvío, pequeñas construcciones de piedra que se usaban como fresquera para  conservar los alimentos.
Una última mirada  para retener el mayor tiempo en la retina el espectáculo que dejamos atrás.
Ya corren las aguas por el valle...
...y esta mañana me he acercado a la bahía santanderina para verlas llegar, está serena la mar y bajo la lejana y atenta mirada del Castro Valnera, podrán por fin descansar.

Y llegando hasta aquí se me viene a la memoria una canción de Manolo García:

"Saldremos a la lluvia".

Gracias,Carlos, Gracias Ñ por los momentos compartidos.

43 comentarios:

  1. Que bien debe saber esa tortilla de patatas y ese pan en ese entorno tan privilegiado y ese vinillo en un espacio tan libre de polución, esa sensación que se vive en la montaña no se puede sentir ni en los restaurantes más sofisticados, allí sientes al compañero como hermano y amigo, sabiendo que si estás en apuro te echará una mano, eres feliz en tus montañas y esa Felicidad la hace compartir a través ce tus imágenes.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay restaurante de cinco tenedores que lo iguale,Antonia.
      Un abrazo.

      Eliminar

  2. Gracias Tejón, gracias Carlos... ese Castro Valnera no sería lo mismo sin vosotros. Ahí asoma imponente, casi en el centro de la foto, guardando sus nieves, y esas hierbas especiales que convierten sus 'pindias' faldas en un riesgo permanente. Allí quedan esos vientos casi patagónicos, de un continuo 'paso de los vientos'.
    Todo queda, también, dentro de nuestros ojos, en esa cámara oscura donde se guardan las más bellas imágenes.
    Subimos a las montañas porque... 'Las montañas ayudan a los hombres a despertar sueños dormidos' H. Tazieff
    Y... hasta otra... que la montaña siempre espera.

    Un abrazo TyT

    · LMA · & · CR ·

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Has visto como está hoy?. Lo veo desde casa y me entran ganas de arrancar hasta allí de nuevo.
      Las montañas ayudan a los hombres, y los hombres nos ayudamos en las montañas.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. ¡Qué lugares más maravillosos! Aunque más maravilloso es caminar en compañía. Unas fotos fabulosas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es muy recomendable hacer rutas en tan buena compañía.
      Un abrazo,Valverde.

      Eliminar
  4. Ay guapín!! Ahí sí estuve yo...y no hice fotos, para tener que volver XD
    Paraíso y oasis en mi memoria, a veces maltrecha, aquellos lugares donde nacen los ríos se llevan en el alma, en la mente, en el corazón; y en éstos, el tiempo no existe. Y salvan a una, entonces.

    Me encantó tejón:)

    P.D. Pa mí la tortila y la hogaza, el vino y las latas os las dejo, por no abusar:)

    Besazos!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eeey! Así que fuísteis los tres?? Pues se te ha olvidado poner una foto de los tres, jejejje, quedamos esperando :) :)

      Eliminar
    2. ¿Y quién nos hacía la foto?, Ves, tenías que haber estado tú,jejeje
      Un abrazo grande como el Castro Valnera.

      Eliminar
  5. Jesús... uma entrada vibrante... que bonitas palavras acompanhando tão impressionante caminho... eu nem estava aí, mas senti cada ar respirado pelo trio (a amizade verdadeira é o maior calor que um humano pode sentir...)
    Um beijo de emoção (e um pouco de inveja boa por não estar com vocês)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fue más emocionante que lo que cuento,Teca.
      Un beso.

      Eliminar
  6. Con pan y vino se anda el camino. Que no falten nunca. Buena pinta el pan, la tortilla y el rioja. Y el "comedor" ya ni te cuento.
    Bonitas fotos. La segunda y la tercera, con ese relieve de cuestas tan típico, esas capas sedimentarias basculadas y trabajadas por la erosión, me han traído a la memoria las clases de Geografía Física en la facultad, sin el adorno que ahora presentan del azúcar glass espolvoreado finamente es las cimas, simplemente para que quede bonito el conjunto.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La geografía donde mejor se aprende es sobre el terreno, Cayetano.
      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Los pelos como escarpias, Tejón: que belleza de paisaje y que alegría poder compartirlo con buenos amigos. La foto de la tortilla y el vino es casi el mejor resumen.
    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todavía se me erizan a mi, Xibeliuss.
      Un abrazo.

      Eliminar
  8. En la soledad de los montes es donde uno se encuadra a sí mismo.
    Demasiado pan para esa tortilla.

    ResponderEliminar
  9. Esta es de esas entradas tuyas que demuestran el amor que tienes a tu tierruca. No es para menos, yo también la tengo desde que mi chica me presentó esas brañas, esas rocas y ese mar.
    Como dice Moni, la hogaza y la tortilla (por cierto, tengo un túper igualito que ese), para mí; y un güen vaso de vino para pasarlo.
    Salu2

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias,Juan Carlos. Ese taper tiene solera, ha llevado muchas tortillas,jjj
      Un abrazo.

      Eliminar
  10. Gracias y enormes a ti por descubrirme un lugar así, un placer caminar por esos senderos en tu compañía y la de ñOCO, tantos momentos vividos, disfrutados, las charlas del camino y esos corzos que asustados nos miraban como diciendo, pero donde van estos, la montaña es así de agradecida, siempre nos regala y al llegar a ese precioso mirador la contemplación de esa preciosa montaña que es el Castro Valnera que nos tentó y a la que no dudo volveré porque una vez más otro trocito de tu tierra me ha robado un trocito de mi pequeño corazón. El pan, la tortilla, las sardinas y el vino fueron una satisfacción en ese verde prado al lado de esas cabañas pasiegas que han quedado para siempre grabadas en mi retina, así como ese descenso por esa pindia pradera en la que pusimos a pruebas nuestras botas, precioso reportaje mi querido amigo. Un placer compartir con los dos ruta, momentos y ese helado de queso que sabe a gloria, a gloria del Pas. Un enorme abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Hermosas fotos de un hermoso lugar. Me encanto el paseo. El bodego una verdadera preciosidad. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro te gustaran las fotos,Lola.
      Un besin.

      Eliminar
  12. Gracias tejón por compartir vuestras rutas y las maravillas que os encontráis en ellas. Llegar arriba y comerse la tortlla en ese mantel natural comtemplando ese paisaje, tiene que ser un placer inmenso. Las fotos "hablan" de la grandeza que allí visteis.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a ti por seguirme, Laura.
      Un abrazo.

      Eliminar
  13. Boa tarde, todas as foto são de excelência na qualidade e na beleza, principalmente a de Castro Valnera, foram lindos momentos fotográficos.
    AG

    ResponderEliminar
  14. Por un momento pensé que nos dejabas fotos del Pico Tres Mares (por el titulo), pero es un gran reportaje y unos paisajes preciosos.
    El pan supongo pasiego por el lugar y las latillas serán de anchoas de Santoña o quizás no se ve la caja para no enfadar a Revilla.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias,Tomás, el pan por supuesto que es pasiego, y las latas eran de sardinas, no se si de Santoña pero del Cantábrico seguro.
      Un saludo.

      Eliminar
  15. Que hermosura de viaje. Aquí ya llevamos unos días de manga corta y ver tanta nieve te recuerda que el invierno acaba de marcharse y en algunos rincones aún quiere quedarse...

    Besos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no veas como se volvieron a cubrir ayer las montañas,Nieves.
      Un abrazo.

      Eliminar
  16. Cette randonnée en montagne fut un plaisir. On cherche parfois le bonheur très loin. Mais là, il était sous tes pieds gravissant cette superbe montagne, dans tes poumons respirant de l'air pur, dans tes yeux remplis de ces paysages grandioses, dans ta bouche buvant le vin et mangeant ce pain appétissant. Le bonheur est là dans ces choses simples de la vie que seuls les sages savent encore goûter.

    Amitiés.

    Roger

    ResponderEliminar
  17. Bueno .... narras tan bien esta ruta que dan ganas de apuntarse a la próxima y más con esa tortilla.
    Las fotos magníficas ...imponentes como la montaña...
    Me hubiera gustado veros a los tres por un agujerito..

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Busca fecha,Esmeralda que volvemos. Con tortilla incluida.
      Un abrazo.

      Eliminar
  18. Lo siento, la foto de la tortilla nubló mi ya de por si escaso entendimiento y me tengo que ir corriendo a hacer una. Que me salen de lujo, eh? pero claro, al comersela uno en su putaminicocina de su putominipiso pierde el sutil matiz gloria bendita que si que tienen en el monte.

    Precioso post, me gusta mucho saber que lo disfrutasteis tanto, aunque no nos llevarais, no somos rencorosas :P

    Un beso, otro para Mila

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te digo lo mismo que a Esmeralda, poned la fecha y nos comemos la tortilla sin estrecheces.
      Un beso, se te echaba en falta.

      Eliminar
    2. Claro, claro, "sintigo" no sería lo mismo...

      Eliminar