"Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar"
ANTONIO MACHADO

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

23/12/13

NAVIDAD SIN AMBIENTE

-Ella nunca ponía el Niño de esa manera -dijo Chelo al sentarse a la mesa.
-Es lo mismo; cámbialo. Ni me di cuenta.
Cati se pasó delicadamente las manos por las mejillas sofocadas.
-Sentaos -dijo.
Raúl y Tomás hablaban junto a la chimenea.
Dijo Chelo:
-Mujer, es lo mismo. El caso es que el Niño presida, ¿no?
La silla crujió al sentarse Raúl, a la cabecera. Elvi rió al otro extremo.
-Deberías comer con más cuidado -dijo-. Yo no sé dónde vas a llegar.
Dijo Frutos:
-¿Por qué no habéis prendido lumbre como otros años?
A Cati le temblaba un poco la voz:
-Pensé que no hacía frío -levantó sus flacos hombros como disculpándose-. No sé...
-Bendice -dijo Toña.
La voz de Raúl, a la cabecera, tenía un volumen hinchado y creciente, como el retumbo de un trueno:
-Me pesé el jueves y he adelgazado, ya ves. Pásame el vino, Chelo, haz el favor.
Dijo Cati:
-Si queréis, prendo. Todavía estamos a tiempo.
Hubo una negativa general; una ruidosa, alborotada negativa.
-¿No bendices? -preguntó Toña.
Agregó Frutos:
-Yo, lo único por el ambiente; frío no hace.
Cati humilló ligeramente la cabeza y murmuró:
-Señor, da pan a los que tienen hambre y hambre a los que tienen pan.
Al concluir se santiguó.
Dijo Elvi:
-¡Qué bendición más original, chica! Ella nunca bendecía así.
Rodrigo miró furtivamente a su izquierda, hacia Cati:
-Se me hace raro no verla aquí, a mi lado, como otros años.
Tomás, Raúl y Frutos hablaban de las ventajas del «Seat 600» para aparcar en las grandes ciudades. Dijo Raúl:
-En carretera fatiga. Es ideal para la ciudad.
Chelo tenía los ojos húmedos cuando dijo:
-¿Os acordáis del año pasado? Ella lo presentía. Dijo: «Quién sabe si será la última Navidad que pasamos juntos.» ¿No os acordáis?
Hubo un silencio estremecido, quebrado por el repique de los cubiertos contra la loza. Raúl estalló:
-Llevaba veinte años diciendo lo mismo. Alguna vez tenía que ser. Es la vida, ¿no?
Cati carraspeó:
-Esa bendición se la oí un día al padre Martín. Es sobria y bonita. Me gustó.
Tomás levantó la voz:
-A mí, como no me gusta correr, tanto me da un coche grande como uno pequeño.
Elvi fruncía su naricita respingona cada vez que se disponía a hablar. Dijo:
-Raúl tiene pan, pero haría mejor pidiéndole a Dios que no le diese hambre. Si no, yo no sé dónde va a llegar.
Elena  pasaba   las   fuentes  alrededor  de  la  mesa. Y cuando Elvi habló, unió su risa espontánea a la de los demás.
-No, gracias, hija; no quiero más -dijo Frutos con un breve gesto de la mano. Rodrigo denegó también. Dijo luego:
-Ella ponía la lombarda de otra manera. No sé exactamente lo que es, pero era una cosa diferente.
Raúl se volvió a Tomás:
-Pero, bueno ¿quieres decirme qué kilómetros haces tú?
Dijo Frutos:
-Con la chimenea apagada no me parece Nochebuena, la verdad.
Toña saltó:
-No es la chimenea.
Cati se inclinó hacia Rodrigo:
-Está rehogada con un poco de ajo, exactamente como ella lo hacía.
Elvi arrugó su naricilla:
-Sigo pensando en esa bendición tuya, tan original, Cati. Creo que no está bien. Para arreglar ese asunto entre los que tienen hambre y los que no tienen hambre, me parece que no es necesario molestar a Dios. Sería más sencillo decirles a los que tienen pan y no tienen hambre, que les den el pan que les sobra a los que tienen hambre y no tienen pan. De esa manera, todos contentos, ¿no os parece?
Tomás se soliviantó un poco:
-Haga los kilómetros que haga. Yo no tengo necesidad de correr y en carretera tanto me da un «Seiscientos» como un «Mercedes»; es lo que tengo que decir.
-A mí no me parece Nochebuena -dijo Frutos después de observar atentamente la habitación-. Aquí falta algo.
Chelo amusgó los ojos y miró hacia Cati:
-Cati, mona -dijo- si te miro así con los ojos medio cerrados, como vas de negro, todavía me parece que está ella -se inclinó hacia Raúl-. Raúl -añadió-, cierra los ojos un poco, así, y mira para Cati. ¿No es verdad que te recuerda a ella?
Cati hizo un esfuerzo para tragar. Toña hizo un esfuerzo para tragar. Raúl hizo un esfuerzo para tragar. Finalmente, entrecerró los ojos y dijo:
-Sí, puede que se le dé un aire.
Rodrigo se dirigió a Frutos, cruzando la conversación:
-No te pongas pelma con el ambiente. No es el ambiente. Es la lombarda; y el besugo también. Este año tienen otro gusto.
Frutos enarcó las cejas.
-Lo que sea no lo sé. Pero a mí no me parece que hoy sea Nochebuena.
Cati descarnaba el alón del pavo nerviosamente, con increíble destreza. Luego se lo llevaba a la boca con el tenedor en porciones minúsculas.
Dijo Raúl:
-Pásame el vino, Chelo, anda.
Chelo le pasó la botella. Inmediatamente se incorporó y, sin decir nada, colocó al Niño en ángulo recto con el largo de la mesa, encarando a Cati. Inquirió:
-¿Y así?
Dijo Elvi:
-No os molestéis. Es la bendición tan rara de Cati la que lo ha echado todo a perder.
Toña gritó:
-¡No es la bendición!
-Bueno, no os pongáis así. Lo que hay que hacer es beber un poco -dijo Raúl-. El ambiente va por dentro.
Y repartió vino en los vasos de alrededor.
Frutos se puso en pie y sacó del bolsillo una caja de fósforos:
-Aguarda un momento -dijo-. ¿Tenéis un papel? -se dirigió a la chimenea.
Chelo le dijo a Toña:
-Toña, por favor, cierra un poco los ojos, así, y mira para Cati.
-Déjame -dijo Toña.
Las llamas caracoleaban en el hogar. Frutos se incorporó con una mano en los riñones. Voceó mirando al fuego:
-Esto es otra cosa, ¿no?
Añadió Chelo:
-Yo no sé si es por el luto o que...
Frutos reculaba sin cesar de mirar a la lumbre:
-¿Qué? ¿Hay ambiente ahora o no hay ambiente?
Hubo un silencio prolongado, Rodrigo lo rompió al fin. Le dijo a Cati:
-¿Pusiste manzanas en el pavo?
-Sí, claro.
Rodrigo encogió los hombros imperceptiblemente. Frutos apartó su silla y se sentó de nuevo. Continuaba mirando al fuego. Toña le dijo irritada:
-No te molestes más; no es el fuego.
Elvi frunció su naricita:
-Cati -dijo-, si probaras a bendecir de otra manera, a lo mejor...
Se oyó un ronco sollozo. Raúl dejó el vaso de golpe, sobre la mesa.
-¡Lo que faltaba! -dijo-. ¿Pues no está llorando la boba ésta ahora? Cati, mujer, ¿puede saberse qué es lo que te pasa?

 CUENTO DE NAVIDAD SACADO DEL LIBRO DE RELATOS CORTOS "LA MORTAJA" DE MIGUEL DELIBES.




FELIZ SOLSTICIO DE INVIERNO, Y MUCHOS BESOS BAJO EL MUERDAGO.

24 comentarios:

Julio A. R. dijo...

Pues eso, feliz solsticio. Precisamente ahora me voy hasta la braña de Rabanal para ponerme un rato bajo el muérdago.
J.

Xibeliuss Jar dijo...

Lo de Delibes no era una pluma: era un bisturí.
Quizás guardamos buen recuerdo de las navidades de antes porque, como niños, no veíamos las costuras amargas, que siempre las ha tenido.
Un abrazo, Tejón, y pásalo lo mejor posible en estas fechas.

Eulogio Diéguez dijo...

Yo también te deseo un feliz solsticio y que los días no paren de crecer hasta el verano.

Arena dijo...

Felices días Tejón.
Un fuerte abrazo

Nieves dijo...

Muuuuuuack !!! :D Ya estoy aquiiii

Felices fiestas Tejooooon!
Me he permitido el lujo de tomarme un licorcito mientras me contabas este cuento.
Con el frío que hace hoy .... uuuuuh menos mal que tu si que habías encendido la lumbre :))

Seguiré por aquí, no me iré muy lejos!!

teca dijo...

Precioso, Jesús! Um beijo grande para você e toda a sua família com desejos de Feliz Natal e um 2014 com saúde e amor.
Cuidate mucho, precioso!

Cabopá dijo...

Muy bien traído al Maestro Delibes...Una escena muy reconocible o parecida a muchas otras.

Besicos, amigo. Ya sabes yo siempre digo "Felices todos, todos los días del año"

Luis dijo...

Desde mi amada Asturias recibe un abrazo en estas fiestas amigo cántabro

Ruben dijo...

Puesto que Delibes es mi escritor favorito, me gusta, como todo lo que salió de su cabeza.

ñOCO Le bOLO dijo...


Bueno, tratándose de Delibes...
La navidad no es lo era (Adra) pero es que nosotros no somos los mismos.
Me gusta tu ilustración, ese rojo con la ramita de muérdago. Una observación, si pasamos juntos bajo la rama de un árbol donde parasitee el muérdago, nos daremos un abrazo... los besos me los reservo...

· besos y abrazos a repartir por ahí, hoy día del Solsticio, que dice un amigo tuyo.

· CR · & · LMA ·


VENTANA DE FOTO dijo...

Una mirada hacia atrás es propio de estas fiestas, siempre tendremos un lugar en el recuerdo para aquellas personas que ya no están con nosotros y con las que compartimos la Navidad de hace unos años.

Feliz navidad!!!

Besos
http://ventanadefoto.blogspot.com.es/

Laura. M dijo...

Buen relato de D.Miguel... y es la pura verdad que la navidad era antes y se notan ya muchas sillas vacías...
Te deseo una buena navidad con tu gente Jesús.
Un beso.

Esmeralda dijo...

Me gustó tu selección de Delibes y tu sobria foto con acertado título.

... hace unos días que tengo el muérdago colgado... aquí la costumbre es que te lo regalen.

Abrazos Tejón

Carmela dijo...

Emotivo relato de Delibes.
".....da pan a los que tienen hambre y hambre a los que tienen pan."

Los mejores deseos para ti y los tuyos.
Y para todos los seres del planeta .Un abrazo, Tejón.

AGMPRISMA dijo...

Una enrada a la altura de estas fechas, entrañable, Feliz solsticio amigo, el otro dia estuve en Brañavieja y pase junto a esas losas que te gustan tanto y debajo del muérdago, tambien, jjj
Tengo muchas tareas, ya sabes la navidad, los deberes del señor Ñoco, editar, lll
Voy a ver si me informo donde esta el Pico Jana, jjj
Un abrazote y cuida de nuestras montañas...

ZáLeZ dijo...

Salud y felicidad, Tejón, de corazón. Gracias.
Un abrazo,

Carmen Cascón dijo...

Delibes era realmente un monstruo de las letras y sabía darnos donde más nos dolía.
Felices Fiestas, amigo.
Un abrazo

Jose dijo...

Si las navidades llegan frías no tanto por el tiempo y si por los grandes contratiempos ,que la crisis a muchas familias les está creando.

No conocía este relato escrito de Don. Miguel.


¡¡¡ Feliz Navidades!!!

Un abrazo

CARLOS dijo...

Feliz Navidad mi querido amigo, espero que la disfrutes en compañía de tus seres queridos. Un enorme abrazo.

José Ramón dijo...

Felices Fiestas de Navidad y buen comienzo del 2014 desde Creatividad e imaginación fotos de José Ramón Saludos

teca dijo...

Um beijo carinhoso de feliz 2014 para você e sua família.
Saúde e felicidades, precioso.

Laura. M dijo...

Buen fin de semana tejón:)))

valverdedelucerna dijo...

Delibes tenía un punto amargo o quizás triste, pero sabía poner las palabras en su lugar y nos acercaba a la realidad. Buen relato, diferente.
Un abrazo y Feliz Navidad.

Indigo Horizonte dijo...

Me ha encantado el relato. Ya pasó el solsticio pero te lo felicito y te agradezco la felicitación.

Un abrazo bien grande, con y sin muérdago.