Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

17/8/11

LA DIOSA ECOLOGÍA

Veintidós años seguidos lleva la "Diosa Ecología" reuniendose con el tronco madre en las orillas de la desembocadura del río Pas, en pleno Parque Natural de las dunas de Liencres.

El artífice de esta fiesta es una persona que me hace sentirme orgulloso de ser su vecino, de haber recibido sus clases, de poder hablar con él aunque sea poco hablador, y es que Aquilino Fonseca, además de buen vecino es un ser excepcional, un creador sin limites, lo mismo pinta que escribe, sus cerámicas tienen merecido prestigio, hace sidra y siente un verdadero amor por la naturaleza y cuanto le rodea.

Allá por los años ochenta,Aquilino se encontraba disfrutando del sol y de la naturaleza en uno de los parajes donde se le puede ver cada año, en las orillas del río Pas, en las dunas de Liencres. Hasta allí arrastraron las aguas en una crecida del río un árbol de gran porte que quedó varado antes de llegar al mar.
Aquel árbol y aquella raíz, en unos años en que el movimiento ecologista irrumpía con fuerza en el sentir de la gente, le inspiraron a Aquilino una idea que consistía en tallar una figura con forma de diosa que uniera culturas, civilizaciones, ideas y religiones y fuera un símbolo universal del ecologismo.

Se pasó años cruzando la ría cada verano para encontrarse con la diosa que iba tallando, cargando con herramientas y mucha paciencia. A punto estuvo de perder la obra en varias ocasiones, una de ellas cuando se vio obligado a seguir las rodadas de un tractor a lo largo de todo el arenal. Un vecino de la zona había estado recogiendo la madera que dejan los ríos tras el paso del invierno y se había llevado para hacer leña el árbol donde Aquilino estaba tallando la diosa.
Recuperado el árbol y repuesto en el lugar siguió tallando hasta el final del verano.

Al año siguiente las crecidas del río y las mareas se volvieron a llevar el árbol y al encontrarlo medio enterrado en la arena, Aquilino tomó la decisión de separar la raíz del tronco y se llevo la talla a su casa para poder terminar la obra sin más sobresaltos.
La diosa está dotada de un gran cerebro del que nacen la fauna y la flora, la melena representa a los ríos y los lagos que confluyen en un mar agitado e inmenso, con grandes fosas llenas de residuos.En el frente se representa un gran sol y un cinturón que se llama desarrollo industrial, y que oprime con fuerza a la diosa que trata desesperadamente desembarazarse de él.

Cada año en agosto, desde hace veintidós, la diosa es llevada al encuentro de la madre. La duna ha ido creciendo y ha tapado la raíz, entonces Aquilino, en una ceremonia sencilla coge en una concha arena y la vierte sobre la diosa como si de un bautismo se tratara, simbolizando la unión del tronco y la raíz.

La fiesta sorprende a los bañistas que rápidamente se integran y participan en ella, reconocen a Aquilino su labor le felicitan y aprietan su mano, lo que hace que se ponga un poquitin nervioso y agradece a todos las felicitaciones antes de retornar hasta la otra orilla capitaneando de nuevo la barca donde lleva a su diosa hasta el próximo año, si ella quiere

15 comentarios:

  1. Quién pudiera darse un chapuzón en esas frescas aguas con la que está cayendo...

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Preciosa historia y maravillosa iniciativa por parte de Aquilino (Felicítale de mi parte).
    Me ha encantado esta entrada, emotiva para aquellos que amamos a la Madre Naturaleza...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Son admirables estas personas amantes de la naturaleza y de la cultura, pacientes y constantes. Un ejemplo para todo el mundo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Hola Tejon.
    Que maravilla!!,la diosa esta genial,felicita a Aquilino de mi parte y gracias a ti por traer esto que de otra manera no nos hubieramos enterado.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Un buen reportaje con una bella historia que espero lo vuelvan a repetir el proximo año, un abrazo desde Reinosa paisano.

    ResponderEliminar
  6. Es una fiesta que se está conviertiendo en tradicional. Una gran labor la de Aquilino, que sirva para concienciar a todo el mundo en algo que es de todos y que hay que conservar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. pues no es por dar envidia, Carmen, pero el agua estos días está como para no salir de ella, y la mar muy en calma.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Aquilino, Transi es una persona extraordinaria, aunque algunos le tilden de loco, muchos locos como él tendría que haber.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Lo que digo, Valverde, si todos siguieramos su ejemplo....
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Fosi, la diosa a mi me parece preciosa, el día de la fiesta cada año, reparte unas papeletas entre los asistentes y sortea una reproducción pequeñita pero igual de bonita, por un número no me tocó.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Espero que no se pierda la fiesta,seva,cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Miengo y hacen participar a los niños.
    Un abrazo, artista.

    ResponderEliminar
  12. Supongo que ya conocias la esistencia de la fiesta,Lito, el prosimo año ve a fotografiarla, seguro que haces una buena entrada.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. ¡Vaya historia más guapa!
    ¡Y que mérito el de Aquilino!
    Gente así es de admirar y de copiar en el sentido de aprender.

    ResponderEliminar
  14. Gracias,Conchi, por pasar y comentar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  15. Usted no se desaprovecha la ocasión para contarnos historias hermosas. La diosa de la ecología, es hermosa por cuanto representa; está cargada de simbolismo, pero su rostro feo a raudales. Efectivamente, estoy con usted, en que personas como el autor de la obra, que muestra gran sensibilidad, no debieran desaparecer nunca y uánto mejor nos iría con muchos así.

    ResponderEliminar