Peña Ventosa envía los vientos que agitan sus crines.
Bajo su galope retumba la tierra sagrada.
No conocen bridas, ni cercados, ni la mano del amo.
Su única ley es el horizonte que se rinde ante sus cascos, corriendo eternamente tras el eco de la libertad.


La libertad es el bien más preciado que podemos tener.
ResponderEliminarFeliz domingo.
Y hay que defenderlo con uñas y dientes, Antonia.
EliminarUn abrazo.
Me gusta eso de "su única ley es el horizonte".
ResponderEliminarSaludos.
Y no les resultará difícil acatar esa ley.
EliminarSaludos.
Su "casa". Donde corren libres sin ataduras.
ResponderEliminarBuena semana.
Un abrazo.
Que sea por mucho tiempo.
EliminarUn abrazo.
Qué bello momento has capturado, cuando la Ventosa agita sus crines. Me encanta.
ResponderEliminarHuele a libertad...
Un abrazo.
Estar en el lugar y en el momento adecuado, Vera.
EliminarUn abrazo.
Su libertad y sus hermosos caballos son maravillosos. ¡Saludos, Andreja!
ResponderEliminarMuchas gracias por pasarte por mi cueva y comentar.
EliminarUn saludo, Andreja.
Impresionante y preciosa foto. Imponen esos caballos libres como el viento que mueve sus crines
ResponderEliminarSaludos
Vi la foto al instante, Pini.
EliminarUn saludo.
Hola, regreso al mundo bloguero ilusionada en visitar a los amigos después de unas largas vacaciones.. Aunque he podido seguir tus andanzas en las redes sociales, este rinconcito tan tuyo, es algo especial.
ResponderEliminarUna fotografía bellísima, un poema lleno de fuerza, y una canción para galopar hacía la libertad.
No se puede pedir más.
Gracias por tanto.
Abrazo inmenso.
Bienvenida y un abrazo, Maripaz.
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