31/10/14

AMANECIENDO EN EL ASÓN

Un hechizo, canta el cárabo, ruidos de un mundo sin civilizar...
...se despereza el rocío de los prados...
...toma el árbol seco el sol para dar calor en el invierno...
...rincones en el bosque que son abrigo...
...remanso de aguas que quieren despeñarse...
...portillos que invitan a que pases...
...árboles que no necesitan adornarse.

Naturaleza de leyendas, naturaleza para escritores decía Amós de Escalante.

"Es visión sublime del país cántabro que comparte con el mar aquella grandeza de sus horizontes que abruma el ánimo, pero ensancha el corazón; que seca las frases de la garganta, entumece y ataja la más suelta y galana pluma, y a par causa dentro del pueblo yo no sé qué intenso sentimiento participe del placer y del agradecimiento".

20/10/14

CAMINANDO ENTRE RAÍCES

Sabe el viejo árbol que no viene en las guias de turismo, que hasta aquí,  solo te puede traer un hada buena, que a veces se escapa de su lado, dejando ríos y fuentes para acercarse a la mar.
Corre cerca el agua y no echa en falta la lluvia, deja que pisemos sus raíces agradecido de que nos acerquemos a él para contemplar como se cuelan los destellos del sol entre las ramas.
Sabe el viejo árbol que un día morirá, pero le hace feliz pensar que cuando partamos,  habrá dejado huella en nuestras vidas.

11/10/14

EL DESCUBRIMIENTO

En 1492, los nativos descubrieron que eran indios,
descubriron que vivían en América,
descubrieron que estaban desnudos,
descubrieron que existía el pecado,
descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo,
y ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja.

EDUARDO GALEANO- "Los hijos de los días"

6/10/14

SUBIDA A LOS PICOS DE VALDECORO

La ruta que os traigo hoy la hice el pasado domingo siete de septiembre y desde entonces estoy dándole vueltas a la cabeza para ver como contarla pues en cada ruta que hago, son tantas las sensaciones, tantas veces repetidas, tanto lo que disfruto, aunque se sufra, que ya no sé que calificativos usar para tratar de transmitir en lo que escribo todo lo que siento.
Olvidemonos del teleférico y de subir en la cabina que es utilizada por miles de turistas para subir a uno de los destinos más turísticos y atractivos de Los Picos de Europa, porque lo vamos a hacer por donde hay que hacerlo.
Por senderos, trochas,y caminos trazados por los mineros, los pastores, el ganado y los rebecos que son los auténticos dueños de estas montañas.
La ascensión desde la base del circo Fuente Dé parece inverosímil, cuesta creer visto desde abajo que se puedan salvar esa murallas.
Hemos dejado atrás la famosa subida de "Los Tornos de Liordes, para tomar la senda del Hachero que nos llevará, pegados a las paredes rocosas en un empinado y permanente ascenso, hasta el Collado de Valdecoro.
El día es caluroso y para la tarde hay aviso de tormentas, las nubes, unas veces blancas y otras oscuras, nos acompañan evolucionando sobre nosotros y nos prestan su sombra, en estas laderas no hay árboles ni vegetación espesa como la que se ve en la cara de enfrente.
Ya hemos llegado al collado, la subida ha sido dura pero constante y en apenas dos horas hemos salvado  setecientos metros de desnivel, desde aquí las vistas ya son de impresión...
... aquí es donde empiezan las sensaciones que contaba al principio, estamos a 1780 metros de altitud, enfrente, Peña Remoña,(2229), La Padiorna,(2319), al fondo Torre de Salinas,(2446)...
...y girando un poco la cabeza, Peña Vieja, (2619) la cima más alta de Los Picos en la parte cántabra.
Todo un espectaculo, ¿se puede pedir más?, verdes, grises, ocres, azules, no hay paleta de pintor que lo iguale.
Difícil de explicar, ¿verdad?.
 Los Picos de Valdecoro, y digo picos porque en realidad es una cresta con dos cimas distintas  aunque de poca diferencia, la de El Joracao de 1837 metros y la propiamente conocida como Pico Valdecoro de 1816.
El descenso es vertiginoso...
...las nubes siguen amenazando y un tanto precipitadamente damos cuenta de las viandas...
...para rápidamente seguir bajando.
 Cuando vuelvo la vista atrás y veo la cima del pico asomando por ente los árboles, me parece imposible que haya estado subido en aquella pirámide.
La tormenta llegó y el primer chaparrón lo capeamos dentro de un precioso bosque de avellanos, robles, hayas, espinos y castaños...
...ideal para hacer y disfrutar cuando lleguen los colores del otoño.
No hubo tiempo para más fotos, tuve que guardar la cámara para protegerla de la lluvia y ya había pasado la tormenta y atardecía cuando saqué esta última.
La siguiente ruta  ya está hecha, fue por tierras asturianas. Dadme tiempo para prepararla, que todavía me duele la espalda.