Elia tiene mucha razón. Pero esa regadera gigante a veces debería saber dosificarse. Las dos imágenes son belleza y ternura. PD. Enhorabuena por esos tomates. Este año nuestro huerto como nunca, ya cerrado. Por aquí ha pasado mucho. Buena semana. Un abrazo.
Creo que el abuelo de Elia sabe muy bien que las nubes de vez en cuando nos pueden traer desgracias.
ResponderEliminarSaludos.
Enseñanzas para cuando sea un poco más mayor, Tomás, poco a poco.
EliminarUn saludo.
Que grande es ser abuelo
ResponderEliminarMuy grande, inmenso.
EliminarSabe tranquilizar a la niña, para que no crezca rodeada de temores.
ResponderEliminarSaludos.
Así es, Antonia.
EliminarUn abrazo.
Debería llover solo por la noche. Y suave.
ResponderEliminarSalud.
A demanda, Cayetano, jajaja.
EliminarSalud.
ResponderEliminarElia tiene mucha razón. Pero esa regadera gigante a veces debería saber dosificarse. Las dos imágenes son belleza y ternura.
PD. Enhorabuena por esos tomates. Este año nuestro huerto como nunca, ya cerrado. Por aquí ha pasado mucho.
Buena semana.
Un abrazo.
Muchas gracias, Laura.
EliminarUn abrazo.
Nada más bonito que la inocencia de los niños
ResponderEliminarQue pena que la pierdan cada vez más pronto.
ResponderEliminarSaludos, vera.