Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

29/10/15

ZONA OSERA

Esta entrada no iba a ser una entrada.

A ver cómo lo explico: me gusta publicar cuando tengo algo que contar y en este caso me parecía que no había material para hacerlo, pero, repasando las fotos de una de mis salidas me encontré con las escasas  que saqué el 13 de septiembre en una de las rutas guiadas que hace la Fundación Oso Pardo, para dar a conocer el territorio por donde se mueve uno de los animales más emblemáticos y queridos de la Cordillera Cantábrica.

La Fundación Oso Pardo (FOP), constituida en 1992, es una ONG conservacionista creada con el objetivo de contribuir al estudio y conservación del oso pardo, de su hábitat y del entorno cultural en el que se desenvuelve esta especie amenazada. El estudio y la conservación del oso pardo conforman el eje sobre el que gira el conjunto de su actividad. Pero dado que esta especie amenazada es una de las más conocidas y queridas a nivel popular de toda la fauna ibérica, y que su presencia es el mejor indicador biológico del buen estado de conservación del territorio que habita, las actuaciones emprendidas por la FOP tienen en la práctica una amplia repercusión conservacionista y social, afectando muy positivamente al desarrollo sostenible de las comarcas oseras y al conjunto de la biodiversidad cantábrica y pirenaica. 
  
Ese día no se pudo realizar la actividad según el recorrido programado porque las condiciones climatológicas fueron bastante desfavorables.

En la Península Ibérica quedan  dos poblaciones de osos localizadas en el Pirineo y en la Cordillera Cantábrica.

En la Cordillera Cantábrica subsisten dos poblaciones diferenciadas, a una de ellas pertenece la comarca de Alto Campoo y la cercana Montaña Palentina.

Antes de entrar en territorio osero pasamos por un lugar que de no ser por los monitores de la Fundación habría pasado totalmente desapercibido para todos nosotros.

Estas piedras que parecen estar puestas al azar se conocen como piedras "saleras" pues en ellas depositan los ganaderos la sal que el ganado necesita para su organismo y no lo encuentra en los pastos de alta montaña.

Llevan ahí tantos años y tantas veces han sido lamidas por las vacas en busca de la sal que están pulidas y desgastadas,  algunas de ellas  incluso formaron parte según algunos estudios de  conjuntos megalíticos o funerarios.

 No sabemos si el oso también ha probado alguna vez esa sal, más bien pienso que no pues ya sabemos que a los osos les gustan más los dulces.
Dejamos atrás refugios e invernales...
...serbales con colorido otoñal...
...brezales en flor y matas de arándanos donde ya no queda ningún fruto... 
...antes de entrar en un bosque de robles, hayas, acebos,avellanos...
...donde la humedad y la ausencia de los rayos del sol alfombran las piedras de un musgo que da gusto tocar, mullido, verde y limpio.
Y ahora si que llegamos a donde todo oso quisiera llegar, a esa zona de colmenas de rica miel que los apicultores han tenido que proteger poniendo una alambrada eléctrica a su alrededor.

Se puede comer el oso,según nos explican los guías, bien a gusto ochenta kilos de miel de una sentada.
Claro, que el efecto es brutal, pues el rastro que dejan es como para no pisarlo y resbalar.  
Y ya en adelante todo un muestrario de frutas.

 Para los osos entrar en este lugar debe ser lo mismo que para los pequeños entrar en un puesto de golosinas y chucherías.

En algún lugar he visto yo un establecimiento de estos que se llama "El Oso Goloso".
Juntos un escaramujo y un fresno.

Leí una vez que el fresno es el "árbol más grande y hermoso del planeta, tiene sus raíces en el mar, sus ramas sostienen el cielo y, al igual que el roble y el espino, lo habitan las hadas y no aceptaría ningún niño sin su permiso".
No se pinchará el oso con la zarza para dar buena cuenta de las moras...
...ni con las espinas del endrino, aunque quizá este fruto le resulte un poco amargo, para mi gusto mejor meterlos en orujo.
Dejo volar mi imaginación y veo al oso dándose un baño y refrescándose en este arroyo del bosque antes de dormir un rato la siesta en un mullido colchón de hojas secas.

Ya me he apuntado para la próxima actividad de la Fundación Oso Pardo, el 29 de Noviembre iremos a plantar árboles frutales a Campoo para que no le falte comida al oso en nuestras montañas cuando salga de las cuevas después del invierno.
Ya os contaré.

22/10/15

FOTOS DE MI PUEBLO

Unas veces soy indeciso y otras no sé... 
...por mi indecisión y mi miedo al ridículo...
...os traigo hoy hasta aquí unas fotos de mi pueblo... 
...que pude presentar a un concurso...
...y no las presenté.

Amaneceres, atardeceres y casas solariegas de mi pueblo,Polanco

15/10/15

DONDE SIEMPRE VUELVO

Este es mi lugar, mi horizonte,donde siempre vuelvo,
donde la espuma me salpica,
 donde dejo que me acaricien los rayos del sol.

Donde siempre vuelvo,
a mi playa de los Caballos,
a mi isla de los Conejos,
y a la Punta del Cuerno.

TIERRA Y MAR
He nacido al frescor de tierra verde.
He sentido en mi entraña el latigazo
del mar gris, de su vivo maretazo
que lame nuestras costas o las muerde.

Diseñaré el contorno que concuerde
en mimo de mis versos, de mi trazo.
Sobre la mar vecina seré abrazo,
seré amor inmortal, que las recuerde.

Tierra y mar, equilibrio de paisaje,
entre bruma y caricias de oleaje
me conceden su plástica fortuna.

Mi pasión tan redonda y desbordada,
se diluye en poemas de otoñada
derramándose en miel sobre mi cuna.

Poesía sacada del libro Antología Poética de Matilde Camus.

"Aurora Matilde Gómez Camus nació el 26 de septiembre de 1919 en Santander y cual si fuese la reencarnación de uno de los hidalgos que pueblan los libros de José María de Pereda no abandonó nunca su tierra".

4/10/15

FARO DE AJO

Tranquilos que la foto no es mía, (ya me gustaría). 
El autor es Marce, mi vecino y amigo al que acompaño siempre que puedo en sus escapadas para tratar de aprender algo, ya veis que más bien poco, y a la vista están los resultados.
Mientras él preparaba la toma yo me di una vuelta por los alrededores de un lugar mágico, que ha estado abierto al público durante el verano, estábamos a finales de septiembre y casi tenemos que esperar al próximo año para visitarlo.

El cabo de Ajo es el punto más septentrional de la costa de Cantabria, una zona de abruptos acantilados y Zona de Especial Protección para las Aves y lugar desde donde se puede ver el paso de distintas especies de cetáceos.

Desde su inmensa atalaya se puede alcanzar con la vista la bahía de Santander y otro de los faros más reseñables de Cantabria, el faro de Cabo Mayor. Su construcción restó importancia a la necesidad de construir este y a punto  estuvo de no hacerse de no haber ocurrido varios y terribles naufragios cerca de sus inmediaciones.

A comienzos del pasado siglo XX, concretamente el 31 de agosto de 1904, el Ingeniero Jefe de Obras Públicas de Santander se dirigía a la Dirección General de Obras Públicas comunicándole la cuantía de los gastos necesarios para fijar el emplazamiento de un faro de recalada, o de largo alcance, en los Cabos de Ajo o en el de Cabo de Quejo, presupuesto que se había autorizado redactar por Orden de 28 de enero del mismo año. El proyecto del nuevo faro en el Cabo de Quejo quedó anulado por divisarse desde Ajo un amplio panorama marítimo que abarca desde las costas de Vizcaya el E. hasta el Cabo Mayor al O. El 26 de junio de 1906, Juan González Piedra, Ingeniero encargado de realizar el proyecto de emplazamiento del faro de Cabo de Ajo, que sustituyera al de Cabo Mayor de Santander, entregó el proyecto, que visto por el Rey Alfonso XIII dispuso el 28 de noviembre su construcción; y por Orden del 7 de marzo de 1910, se propuso por el Ingeniero Don José Hervella la construcción de un edificio de dos plantas rectangulares capaces para albergar a seis torreros, con torre cuadrada de mampostería de 18 metros de altura; una casa aparte para almacén, taller, lavadero, sala de maquinaria, depósito de carbón y horno, que se aprobó por Real Orden de 24 de diciembre de 1910; sin embargo, por otra Real Orden de 24 de febrero de 1914 se suprimió dicho proyecto. Ante lo dispuesto por la Real Orden salió oponiéndose el Ayuntamiento de Bareyo, alegando que se habían producido tres naufragios consecutivos en las inmediaciones de Cabo de Ajo y que era muy necesaria su construcción; atendiendo a lo solicitado se retomó el proyecto, que fue aprobado definitivamente el 11 de marzo de 1921. Pero el asunto iba lento; el Ingeniero Don Fermín Artaza presentó el 23 de julio de 1927 el proyecto del edificio del faro; se trataba de un edificio de planta rectangular de 18,90 metros de longitud por 9,20 de ancho, con torre semiempotrada en el centro de la fachada posterior; el 25 de abril de 1928 se anunciaba la subasta para su construcción, que fue adjudicada al contratista Don Ricardo Fernández Martínez en precio de 75.418 pesetas; la obra fue entregada el 14 de diciembre de 1929. El 17 de febrero de 1930 el vapor alemán “Hero” desembarcó en Santander 10 acumuladores A.M. 50; un aparato óptico y una mesa de servicio con dos cumuladores con destino al nuevo faro; el aparato de luz estaba compuesto por una linterna cilíndrica metálica de 1,80 metros de diámetro interior por 1 metro de altura, apoyado sobre un zócalo de fundición, construida por “Maquinista Valenciana”, con veleta de cojinetes metálicos y puntos cardinales, hoy en servicio; instalación de alumbrado por acetileno comprimido disuelto en acetona, con luz incandescente; un aparato óptico construido en 1920 por la casa “A. B. Garsaenmelator” de Estocolmo. Comenzó a funcionar el 9 de agosto de 1930, y el primer torrero que estuvo a su cargo fue Don Jesús González Zabala. Para dar servicio al nuevo faro hubo que construir una carretera que era un ramal de la carretera de Argoños al Puntal, de longitud de 4.455 metros, que fue entregada por el contratista Don Manuel Cubillas el 21 de marzo de 1933. Durante la Guerra Civil en faro permaneció apagado desde las 10, 45 horas del día 23 de agosto de 1936, hasta la llegada a Santander de las tropas nacionales; fue testigo de los intercambios de cañonazos entre la batería instalada por los republicanos en la cumbre del Cabo Quintres y el crucero ligero Almirante Cervera, y de la agonía y hundimiento del acorazado España el 30 de abril de 1937. El faro fue electrificado el año 1962 y su acometida eléctrica sirvió para dar servicio a los pocos vecinos que vivían en sus inmediaciones; en 1980 fue proyectada una nueva torre de hormigón por resolución de la Dirección General de Puertos y Costas de fecha 25 de junio del mismo año, con una altura de 15,70 metros, diámetro interior de 3 metros, cimientos de 2 metros de profundidad, y 2,25 metros de diámetro de linterna, alimentada con lámpara de corriente eléctrica y acetileno. La linterna y el aparato de proyección del viejo faro fue aprovechada para el nuevo. La obra fue adjudicada a “Dragados y Construcciones”, y se inauguró el 15 de marzo de 1985. El sistema luminoso fue adquirido en 3 millones de pesetas y es automático, eléctrico y de gas, con lámpara de 500 w, que proyecta grupos de luz de 3 ocultaciones cada 16´´, con alcance de 17 millas. 

Y aquí os dejo una foto que saqué antes de la puesta del sol donde se ve que el astro rey sustituye a la luz de la lente del faro y por eso le doy el titulo de: "Energías renovables".

Y AQUÍ os dejo el enlace donde podéis visitar las fotos de mi amigo Marce. Os van a cautivar.