Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

26/2/14

COVALAGUA

En Covalagua me encuentro.

Bajo tu alfombra caliza

ocultas el alimento

que fluye alocadamente

para saltar en el tiempo.
El quejigo majestuoso

con sus bellotas al viento,

reina en este paraje

de hayas, tejos y brezos.
Florece siempre el primero,

sus hojas mueren muy lentas

y su quejido es tan hondo,

que da la vuelta a sus letras.
 
ODA AL QUEJIGO
 
Jorge del Nozal 
Y a Covalagua una vez más he vuelto y de nuevo he de volver, pues nunca me recibe como yo espero.
Por el corto sendero que me lleva hasta la cascada voy con una ilusión y una espectación contenidas.
Hace pocos días que ha nevado, pero este año las nieves duran poco y el agua deja pronto de rebosar con la fuerza que me gustaría.
Bien me lo haces desear.
 Pues he de volver cuando haga calor y en tus aguas me he de refrescar.

Hay veces que descubrir nuevos blogs hace que se renueve el animo y huya la desgana que muchas veces nos entra para hacer una actualización.
Esto me ha pasado con este blog nuevo que me acaban de descubrir,(Hal, Europa y las lunas de Llós) y a quién va dedicada esta entrada.
Visitadlo, estoy seguro que no os defraudará.

17/2/14

EL VIENTO DEL SUR...

 ...ha soplado durante la noche en casa de la abuela y hemos dormido arrullados por el golpear de las persianas.

El cielo se torna rojo al amanecer y aunque el termómetro en la calle marque dieciocho grados, seguro que cuando se despierte dirá que tiene frío.

Suena el canto de los gallos en el barrio, y en el monte el graznido de los cuervos madrugadores, mientras, un cernícalo se mantiene en el aire batiendo las alas, acechando a la que seguro será la primera presa del nuevo día y el magnolio de hoja caduca ya presagia la primavera.

Ando sigiloso por la casa por temor a despertarla, se suele quedar dormida muy de mañana.

-  Me asusto cuando escucho una voz que me dice: "so" duende,¿que haces despierto tan temprano?.

- Tengo que ir a trabajar, mama.

- ¡Ay hijo!, si es que ya no se en que día me encuentro, ¿os habéis dao cuenta de que estoy perdiendo la cabeza?.

- Cómo se llama eso que anuncian en la tele que dicen que es muy bueno para la memoria?.

-De Memory, mama.

-¿Y por qué no me lo compráis?.

-Y al rato se le olvida.

-Hoy que va a hacer bueno podías salir a dar un paso que hace muchos días que no te mueves de casa.

- Me da igual.

-Si sales te abrigas bien, no vayas a coger frío que ya sabes como estás de los bronquios.

 -Me da igual.

-Y no hace falta que pongas la estufa eléctrica cuando esté la calefacción encendida, que la luz está muy cara.

-Me da igual.

-No comas tantas galletas de chocolate que ya sabes que no te caen bien
.
-Me da igual.

-Yo creo que se nos ha hecho fan  Mario Vaquerizo.

-¿Como me dijiste que se llamaban las pastillas esas?.

8/2/14

CAMINO VIEJO DEL MORAL

¿Quien se anima y me acompaña en esta ruta para dar vida a estos viejos caminos carreteros, hoy olvidados?.
 Aviso que es un poco largo y a ratos algo empinado, espero que llevéis buen calzado y la mochila bien surtida, vale todo, plátanos, frutos secos, líquidos de todo tipo, hasta una petaca con orujo por si hace frío.
Ale, ¿qué, ya os habéis animado?, pues el último que cierre la portilla, no se vaya a escapar el ganado.
Si,si, puentes como este vamos a cruzar unos cuantos, con mucho cuidado, es demasiado pronto y muy incomodo hacer el camino con el culo mojado.
Hemos salido de un pueblo que se llama San Vicente de León de poco más de cincuenta habitantes a unos cuatrocientos metros sobre el nivel del mar y desde allí hemos bajado por una cambera embarrada hasta Los Llares, hacerse a la idea de que todo lo que hemos bajado hemos de subirlo, y más.
El comienzo por este camino empedrado es suave, remontamos por la orilla del río llares entre musgos, hojas secas, avellanos y demás vegetación propia de ribera.
No todo es verde pues hay mucha variedad de colores y para muestra este gelatinoso hongo amarillo tan intenso que  llama poderosamente la atención.
Vaya, otro puente y sin barandilla donde sujetarse, y el agua que baja por todos los lados engrosando cada vez más el caudal del río.
Más caudaloso y más sonoro, deteneos un rato y escuchad, a mi me suena a música el agua corriendo sin freno y saltando peñas.
No me digáis que no es bonita la alfombra que nos han puesto para recibirnos, a mi me encanta, si no estuviera el suelo tan mojado, ya lo creo que me habría sentado un rato.
Yo ya he pasado, hacedlo de uno en uno y agarraos bien al cable, pisad por dentro del palo, que está un "pelin" inclinado y se balancea algo.
Por aquí ya empieza a estar un poco más pindio, con mucho cuidado que la piedra esta suelta, no vayáis a torceros un tobillo.
Que bosque de cagigas más guapo, y que esbeltas, como se estiran buscando las nubes y la luz del sol.
Aquí hemos salido del bosque y subimos por el empinado Pernal del Toro, atrás quedan el bosque y las numerosas riegas que el agua hace erosionando los montes. Hay que hacer un esfuerzo un poco mayor en este tramo, en apenas dos kilómetros hemos subido unos seiscientos metros de desnivel.
Afianzad bien el paso en este tramo helado, ya estamos cerca del Alto de la Manzana y descansaremos un poco sentándonos a la sombra de un precioso bosquete de acebos.
¡Que bien me siento aquí!. Casi vuelo con el buitre mientras contemplo allá, a lo lejos mi Mar Cantábrico y la bahía santanderina, que vuelo, ya lo creo que vuelo...
Entramos entre estas paredes de piedra para admirar estos viejos dujos, a pesar de que aparentemente están bien conservadas, estas colmenas tan primitivas ya no tienen abejas que elaboren miel y es una pena pues seguro que era de la buena.
Por estos prados y estos pastos, el camino ya es más llevadero, y placentero, pues disfrutamos de buenas vistas al valle del Besaya y con unos cielos bien despejados.
Apenas quedan restos de las últimas nevadas y los acebos conservan aún sus frutos encarnados.
Si antes era el mar, ahora siento junto a mi bien cerca mi otro amor, las montañas. Atrás. al sur de Cantabria, Castro Valnera, las montañas pasiegas, el Porracolina, el Picón del Fraile, Mortillano...
...y por delante, la Cordillera,Peña Sagra, Peña Prieta, el Tresmares, Peña Labra...
Ya bajamos, serpenteando por un hayedo tapizado de hojas y arándanos, con fuentes que no se secan ningún verano, aguas que siguen corriendo laderas abajo, todo el camino ha ido discurriendo dentro de los limites del Parque Natural Saja Besaya...
...con magníficos ejemplares de hayas que invitan a echar a volar otra vez la imaginación buscando formas y duendes en sus ramas mientras se dibujan en el suelo las sombras y se cuelan los rayos del sol.
Ya se ve entre los árboles, Barcena Mayor, pronto daremos un paseo por sus empedradas calles, y tomaremos un buen café en alguno de sus numerosos bares.
Nunca digáis que no, cuando os inviten a ir, desde cualquier parte hasta Bárcena Mayor, pasareis por lugares que ni os imaginaís...

¡Que gusto da tomar asiento en el autobús!

3/2/14

SERENAS AGUAS

Serenas aguas dulces,  saladas con las lágrimas de quienes tuvieron abandonar  sus casas sepultadas.

Serenas aguas  que frenaron el alegre discurrir  de los ríos, también  ellas son prisioneras de sus murallas.

Serenas aguas, espejo donde reflejarnos con la humildad que se mira y se refleja la nieve de las montañas.

http://personales.mundivia.es/flipi/cuadernos/Cuaderno_6/El_impacto_del_pantano_del_Ebro.htm