Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

29/4/12

SEMBRAR OPTIMISMO

 Un día si, y el siguiente y al otro también nos desayunamos una taza de pesimismo servida por unos agoreros con la panza bien llena,y ha calado tanto el mensaje catastrofista que si en cualquier esquina de una calle cualquiera pusieran un tenderete donde se vendiera optimismo huiríamos de allí por miedo a ser señalados.
 Hay mucho interés y muchos a quien no conviene que seamos optimistas y necesitamos alguien que siembre optimismo. Los niños de esos países que llamamos tercermundistas no tienen nada y nos muestran sus dientes blancos con la mejor de las sonrisas.
Las fresas silvestres nacen solas, no necesitan cuidados y se nos ofrecen cada primavera, a veces rodeadas de espinas, a la orilla del camino.

PROVERBIO CHINO: "Es mejor encender una pequeña vela que maldecir en la oscuridad"

23/4/12

CAMINANDO POR LA VIDA-3ª ETAPA

La tercera etapa del camino hacia Covadonga discurrió por uno de los escenarios más hermosos de Cantabria y también de los más desconocidos.
A través de los parajes del Parque Natural de los Collados del Asón iremos descubriendo unos rincones que de no hacerlo andando no hay otra forma de poder disfrutarlos.
La etapa entre La Gandara de Soba y San Roque de Río Miera tiene unos desniveles de 810 metros de subida y 914 de descenso vertiginoso, la cota más alta ronda los 1.400 metros de altitud.
Apenas andados dos kms nos recreamos con el espectacular salto de agua que da lugar en forma de surgencia al nacimiento del río Asón.....
...aunque donde verdaderamente nace el río es en unas lagunas donde se acumula el agua del desnieve y que se filtran por la porosa roca caliza para aparecer en la pared de piedra dado lugar a la cascada que es conocida también como cola de caballo.
Era aventurado hacer la etapa pues tenemos una primavera muy rara con abundantes precipitaciones en forma de nieve en cotas relativamente bajas, y aunque veíamos la nieve al fondo no imaginabamos lo que nos esperaba.
La niebla no deja ver el Puerto de Lunada y os podéis imaginar lo peligroso que puede resultar andar por estas piedras cubiertas de nieve que no deja ver los cortes y las simas profundas que ha marcado el agua.
Al fondo se puede apreciar la laguna de Brenavinto, otra de las lagunas que alimenta al río, esta al contrario que la anterior mantiene el agua visible todo el año y estremece al pasar cerca de ella el ruido que mete al colarse por el sumidero.
Aunque ya he pasado en anteriores ocasiones por este cañón,nunca lo vi igual de bonito. Se conoce como "Las Hazas del Respiradero" un desfiladero de más de 500 metros de longitud producido por la erosión que ha ejercido sobre la roca calcárea una corriente de agua.
El paso es de una espectacularidad que no deja a nadie indiferente y todos quieren hacerse fotos en él.
A la salida ya nos encontramos con nieve más abundante y el espesor va creciendo a medida que subimos.
No es de envidiar la labor de los guias que van abriendo huella pues cada vez es más difícil caminar y las meteduras de pata son numerosas.
Nos metemos en la niebla, comienza a caer un fino y seco granizo y hay que echar mano de los capotes.
En la marcha reina un buen ambiente a pesar de lo dificultosa que está resultando y es digno de admiración el esfuerzo de aquellas personas que la hacen y forman parte de la asociación "Luchando por la vida", algunos de ellos con órganos transplantados o que están en tratamiento contra el cancer. Son todo un ejemplo a seguir por su afán de superación, su lucha y sus ganas de vivir.
A más de un participante hubo que ayudar a salir de un buen atolladero al colarse hasta la cintura en la nieve, hubo risas y chanzas un rato bueno.
Si dificultosa fue la subida, imaginad el descenso, de medio costado asentando bien la pisada para no rodar por la vertiginosa pendiente.
En este punto de la marcha saqué esta foto en la que se puede adivinar allá a lo lejos el Mar Cantábrico, con un cielo un poco más despejados desde este lugar hay unas vistas espectaculares.
Aproveché para cumplir una promesa que le hice a Amado por el comentario tan bonito que me dejó en la entrada que hice de la etapa anterior.
"En la próxima caminata, tejón amigo, desde algún altozano, la vista al aire despejado de un horizonte cercano brinda por tus amigos a ese viento sano, y allí estaremos contigo".
Mi recuerdo desde las alturas para esos otros mares, allá por Finisterre.
Aunque parezca increíble no vi rodar por los suelos a nadie por estas pendientes. Poco a poco el blanco se va convirtiendo en verde...
...y llegando a Valdició el verde ya lo invade todo.
La primavera ya está muy adelantada en el valle y los árboles tienen unas tonalidades preciosas.
Hemos andado más de veinte kms, comenzamos escuchado el sonido de la cascada del Asón y ahora ya llega a nuestros oídos el rumor del río Miera.
Bajan sus aguas cristalinas buscando el mar en la Bahía santanderina.
La siguiente el 6 de mayo,San Roque de Río Miera-Selaya.

20/4/12

EL MAR DE SANTILLANA

La Villa de las tres mentiras dicen de Santillana del Mar porque no es santa ni llana y no tiene mar, y no es verdad, Santillana si tiene mar, pero hay que saberlo encontrar.
Benito Pérez Galdós si lo descubrió y en su libro "Cuarenta leguas por Cantabria" lo cuenta así:
"El mar, que es el mejor y más generoso amigo de la hermosa Cantabria, a quien da por tributo deliciosa frescura y fácil camino para el comercio; el mar de quien Santillana toma su apellido, como la esposa recibe el de el esposo, no se digna mirarla, ni tampoco dejarse ver de ella".
"Jamás ha pensado hacerle el obsequio de un puertecillo, que en otras partes tanto prodiga, y si por misericordia le concede la playa de Ubiarco, las aviesas colinas que mantienen tierra adentro a la desgraciada villa, no le permiten hacer uso de aquel mezquino desahogo. Contra Santillana se conjura todo: los cerros que la aplastan, las nubes que la mojan, el mar que la desprecia y los senderos que de ella huyen".

Así de furioso y embravecido estaba ayer el mar de Santillana, que ni golpeando sin cesar los acantilados....
...y dejando ríos de espuma sobre las rocas....
...consigue asustar a las vacas que desde los prados observan como intentan las olas...
... unirse con las nubes del cielo.

Todas las fotos están sacadas en el término municipal de Santillana del Mar.
Si quereis saber algo más de la ermita que aparece debajo del anticlinal pinchad aquí.

13/4/12

DE RIOPANERO A MONTES CLAROS

La ruta que os propongo hoy, igual os resulta un poco larga.
Son 27 Kms partiendo del pueblo de Riopanero, uno de los pueblos de Valderredible, al sur de Cantabria entre la España Verde y la Meseta Castellana y una de las comarcas que más seriamente han sufrido la despoblación y el abandono de sus pueblos, la mayoría de ellos apenas pasan de los veinticinco habitantes, en Riopanero quedan diecinueve.
La ruta comienza en una pista embarrada por las lluvias y la nieve caída el día anterior y los primeros árboles que encontramos son una coníferas....
....pero enseguida vamos a entrar en un lugar que es un regalo para los sentidos.
Monte Hijedo se llama, una masa forestal de gran valor ecológico y medio ambiental, un verdadero pulmón, una de las más vastas extensiones de roble albar de la Península Ibérica que en su día se propuso para que fuera declarado Reserva de la Biosfera, la falta de acuerdo entre las administraciones de Cantabria y Castilla-León y otro tipo de intereses no hicieron posible su logro y se perdió una gran ocasión para dar a este entorno la protección que se merece.
Hay que andar por estos lugares con los ojos bien abiertos para descubrir en ellos y que no nos pasen desapercibidos los restos de antiguos molinos de ribera y encontrar las muelas que hace siglos convertían el grano en harina para hacer el pan y que hoy descansan escondidas entre el musgo y la hojarasca.
Cruzaremos el río a lo largo de la ruta numerosas veces y hay que tener cuidado de no resbalar.
Entre los robles aparecen los primeros ejemplares de tejo que crecen en buen numero de forma aislada y dispersa....
.....destacan entre los robles desnudos por su verde oscuro pegados al río......
....o sobreviven abrazados a las piedras como si fueran "bonsais" gigantes.
Dejando el robledal atrás entramos en otra zona del bosque donde el árbol dominante es el acebo, otra especie de gran valor ecológico pues sus frutos rojos en invierno sirven de alimento para los pájaros y las aves del bosque, la nieve no cuaja debajo de los acebos y debajo de ellos la temperatura es mayor por lo que sirve de refugio y pasto para el ganado, corzos y venados.
Salimos del acebal y observamos la inmensa masa forestal que hemos atravesado, 1.246 hectáreas de bosque de las que 1.218 forman parte del más extenso bosque de roble albar de Cantabria, compartido con los Municipios burgaleses de Santa María de Gadea y Arija.
En la Edad Media este bosque sufrió severas talas debido a la alta demanda de leña y carbón y en el siglo XVII su madera fue usada para la construcción de barcos y para alimentar las ferrerías pudo salvar gran parte de su territorio y aún hoy conserva su gran frondosidad.
Hacemos un alto en el camino para reponer fuerzas en este lugar conocido como La Cabaña de Monte Hijedo.
Esta "cabaña" que cuenta con capilla, una torre central y un gran patio donde destaca un magnifico ejemplar de tejo centenario fue mandada construir a finales del siglo XIX por Manuel Fernandez Navamuel, (medico oriundo de la zona afincado en Madrid), para pasar en ella temporadas de descanso.
Volvemos a entrar en el bosque donde aún quedan restos de las últimas nieves...
...y continuamos la ruta por extensos, largos y verdes prados....
....y una vez más volvemos al bosque y a cruzar ríos.
Los robles sin hojas se han cubierto de un liquen que es conocido como "barba de fraile", que tiene propiedades curativas y se usa como antibiótico, antiséptico, sedante y secante de llagas y heridas.
En Aldea de Ebro salen a nuestro encuentro todos los perros del lugar y algún vecino ha de sujetar a su mastín pues la semana anterior se fue de ruta siguiendo a unos senderistas y tuvo que ir a buscarlo a Polientes.
A la salida del pueblo cruzamos el río Ebro que baja con las aguas revueltas y aún nos faltan siete kms para llegar a Montes Claros.
En tren es más cómodo pero no se disfruta lo mismo.
Ultimo esfuerzo que ya tenemos a la vista el Monasterio, espero que no os hayáis fatigado mucho, yo tengo unas poca agujetas.