Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces", símbolo del sentido común, el coraje y la determinación, sabio ermitaño, leal con sus amigos, amante del buen tiempo y de los rayos del sol, y busco el equilibrio entre lo que yace bajo la tierra y lo que descansa sobre ella.

Intento ser como el tejón de "El viento entre los sauces",simbolo del sentido común,el coraje y la

29/12/10

HE ANDADO MUCHOS CAMINOS


He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.
En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,
y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...
Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,
y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.

Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.
Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos
descansan bajo la tierra.

Como voy a estar ausente unos días, me apeteció dejaros esta poesía de Antonio Machado.

27/12/10

MILA, CUMPLE AÑOS


Es la Anjana buena de mis ríos y mis fuentes, apaga mi fuego, calma mi sed, serena mi espíritu, alivia mis miedos y soporta mis enfados.
Son ya treinta años recorriendo juntos un sendero, ojala sigamos otros tanto notando correr por el cuerpo un escalofrío cuando nos cogemos de las manos.
Quiero seguir acompañandote a la orilla del mar y respetar tus silencios, cuando tus ojos se claven en el horizonte esperando respuestas de los seres queridos que descansan el él.
"Si me quedase atrás...espérame,
si te quedas atrás...te esperaré".
FELIZ CUMPLEAÑOS.

24/12/10

ARMONIA


IMPIDAMOS QUE LA NIEBLA SE ALOJE EN NUESTROS CORAZONES Y VEREMOS SIEMPRE EL HORIZONTE DESPEJADO.

17/12/10

FLOR DE INVIERNO


Si el verano ya pasó,
¿ a quien espera la bella flor?.
Ni las abejas se acuerdan,
del néctar que dio.

13/12/10

LA CASA DEL MONTE



A la casa aquella del monte, rodeada por los árboles, entre helechos mustios, zarzas y escajales, allí, en lo más alejado del pueblo, donde no llega el asfalto, hasta allí llegaron hace unos años una familia de emigrados.
Para llegar hasta allí, hay que subir una empinada cuesta, resbalando con el barro. Los prados están salpicados de pajaros que picotean el suelo en busca de gusanos y a mi paso levantan el vuelo espantados. Tordos, malvises y jilgueros, parece que quieren combatir el invierno volando juntos y apretados.
A medida que voy subiendo bajo un cielo de color gris plomizo, el agua que caía en el llano, se va convirtiendo en granizo. No sale humo por la chimenea y el frío escapa de la casa por ventanas que parecen bocas sin dientes ni cristales.
No hay lloros, no hay risas, ni rastro de juegos infantiles, solo se escucha el graznido de un cuervo y el murmullo del viento entre los árboles.
Hasta aquí llegaron en busca de un futuro para ellos y sus hijos, aquí quisieron echar raíces, pero no les han dejado.
Nunca llegaron hasta aquí las navidades,las luces de colores, los turrones ni los Reyes Magos, y tampoco llegaran este año.

10/12/10

PEÑAS ARRIBA



"Al fin llegamos arriba, yo por milagro de Dios, siguiendo gateo a gateo los de don Sabas; pero muerto de cansancio y empapado de sudor.
- Reposa unos momentos- me dijo el cura allí-; pero con los ojos cerrados, ¡ y cuidado con abrirlos hasta que yo lo mande!
Mas por necesidad que por obediencia, cumplí al pie de la letra el mandato de don Sabas. Estuve un largo rato tumbado en el suelo, boca arriba y con ambas manos sobre los ojos, porque solo así encontraba el absoluto descanso que me era imprescindible entonces. Sentía fuertes latidos en el corazón, que percutían en las sienes, y al vivo compás de este golpeteo funcionaban mis pulmones.
Cuando uno y los otros volvieron a su ritmo sosegado y normal, llamé a don Sabas y me puse a sus ordenes. Estaba muy cerca de mi, encaramado en una peña en la actitud de costumbre y empezando a embriagarse por los ojos, y no sin motivo ciertamente."

-Arrimate un poco acá- me dijo desde su pedestal calizo con manchones de musgo y poco más alto que yo-. Arrimate, contempla....¡y pasmate, Marcelo!
Habíamos subido por el oeste de la montaña, que es el lado por donde las hay mayores que ella, y el panorama con que me brindaba el cura se veía por las otras vertientes; es decir, que era cosa nueva para mi y recién aparecida ante mis ojos. Particularmente hacia el Este y hacia el Norte parecía no tener limites a mi vista, poco avezada a estimar espectáculos de la magnitud de aquel; y era de una originalidad tan sorprendente y extraña que no acertaba a darme cuenta cabal ni de su naturaleza ni de su argumento. Por el Sur se dominaba el hermoso valle de Campoo, ya en otra ocasión visto y admirado por mi; en la misma dirección, y más lejos, los tonos pardos de la tierra castellana; más cerca, el Puerto de marras con sus monolitos descarnados y su soledad desconsoladora. Al Oeste, y asombrandolo todo con sus moles Peña Sagra y los Picos de Europa separados por el Deva, cuya profunda y maravillosa garganta se distinguía facilmente en muchos de sus caprichosos escarceos entre los peñascos inaccesibles y fantasticos de una y otra ribera, y más allá del Deva, en sus valles bajos, según iba informándome don Sabas con el laconismo y el modo con que señala el maestro de escuela con una caña en un cartel las silabas a sus educandos, una buena parte de la provincia de Asturias.
La predicción de don Sabas no tardó en cumplirse. Poco a poco fueron las nieblas encrespándose y difundiéndose, y con ello alterándose y modificandose los contornos de los islotes, muchos de los cuales llegaron a desaparecer bajo la ficticia inundación. Después, para que la ilusión fuera más completa, vi las negras manchas de sus moles sumergidas, transparentadas en el fondo; hasta que, enrarecida más y más la niebla, fue desgarrandose y elevándose en retazos que, después de mecerse indecisos en el aire, iban acumulandose en las faldas de los más altos montes de la cordillera.
Roto, despedazado y recogido así el velo que me había ocultado la realidad del panorama, se destacó bien limpia y determinada la linea de la costa sobre la faja azul del mar, y aparecieron las notas difusas de cada paisaje en el ambiente de las lejanías y en los valles más cercanos: las manchas verdosas de las praderas, los puntos blancos de sus barriadas, los toques negros de las árboledas, el azul carminoso de los montes, las lineas plateadas de los caminos reales, las tiras relucientes de los ríos culebreando por el llano a sus desembocaduras, las sombrías cuencas entre los repliegues de la montaña... Todos estos detalles, y otros mil y mil, ordenados y compuestos con arte sobrehumano en medio de un derroche de luz, tenían por complemento de su grandiosidad y hermosura el silencio imponente y la augusta soledad de las salvajes alturas de mi observatorio.

"Jamás había visto yo porción de mundo tan grande a mis pies, ni me había hallado tan cerca de su creador, ni la contemplación de su obra me había causado tan hondas y placenteras impresiones".

Este texto está sacado de la novela "Peñas Arriba", del escritor costumbrista José María de Pereda. Nadie como él supo describir el paisaje de esta región.

7/12/10

CALOR DE HOGAR







Si en tu pecho late
un gélido corazón,
arrimate a la lumbre,
toma un poco de calor.

3/12/10

EL PASTOR


PASTOR QUE EN EL MONTE VIVES
ENTRE ROBLES Y ALIMAÑAS,
VIDA POR DEMÁS AUSTERA
APACENTANDO A TUS CABRAS.
CUÉNTAME PORQUE YO SEPA
ESOS SECRETOS DEL ALBA,
QUE TÚ AL SALIR DEL APRISCO
OBSERVABAS CADA MAÑANA.
DIME LOS AÑOS QUE CUENTA
TU RELUCIENTE CAYADA,
LO TRANQUILO DE TUS SUEÑOS
AL CANTAR DE LA CIGARRA.
VIVIENDO EN EL CELIBATO
SIN AMORES NI NOSTALGIAS,
DÓNDE ESTÁN LAS ILUSIONES
EN QUÉ FUNDAS TU ESPERANZA.
SIN EL AMOR DE UNOS HIJOS
SIN EL CALOR DE UNA AMADA,
MI AMADO PASTOR ME TEMO
QUE AL FINAL DE TU JORNADA,
SI CANTÓ TU CORAZÓN
TENDRÁ QUE LLORAR TU ALMA.
Poema Titulado "El Pastor", escrito por Herminio Señas, poeta, escritor, trovador, conocedor de infinidad de romances y uno de los últimos maestros de la tradición oral cántabra.

Las fotos están sacadas del libro "Los últimos pastores de Los Picos de Europa.